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Dí tambien en particular, porque las disputas de todos los dias de los dioses y de los hombres recaen sobre acciones particulares, y si los dioses disputan sobre alguna cosa, precisamente tiene que recaer sobre cosa particular, diciendo los unos que tal accion es justa, y diciendo los otros que es injusta. ¿No es así?

Seguramente.

Por consiguiente, ven acá, mi querido Eutifron, y dime, para mi instruccion particular, qué prueba cierta tienes de que los dioses todos han desaprobado la muerte de vuestro colono; el cual, de resultas de haber quitado la vida á palos á un esclavo, habia sido cargado de hierros por el dueño de éste, causándole la muerte, ántes que tu padre recibiese de Atenas la respuesta que esperaba. Hazme ver que en este suceso es una accion piadosa y justa, que un hijo acuse á su padre de homicidio, y que pida ante el tribunal su castigo; y trata de probarme, pero de una manera clara y patente, que todos los dioses aprueban la accion de este hijo. Si consigues esto, no cesaré toda mi vida de celebrar tu habilidad.

Dificultad presenta, Sócrates, si bien soy capaz de demostrártelo claramente.

Ya te entiendo; me tienes por cabeza más dura que la de tus jueces; porque respecto á ellos, les harás ver sin dificultad, que tu colono ha muerto injustamente, y que todos los dioses desaprueban la accion de tu padre.

Se lo haré ver claramente, con tal que quieran escucharme.