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número acordado de hombres. Estas “batallas floridas” fueron, de alguna forma, el tributo que pagaban los tlaxcaltecas a los mexicas y que les evitaba desplazar muy seguido, por grandes distancias grandes ejércitos en busca de corazones para alimentar al Quinto Sol.

La injerencia de los mexicas en Texcoco.

La Triple Alianza o Excan Tlahtoloyan, integrada por los Señoríos de México Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopan, que se unieron para derrotar a Azcapotzalco en 1430 fue el inicio de la Confederación del Anáhuac.

El Señorío de Texcoco fue gobernado brillantemente por Netzahualcóyotl, tlatoani famoso por su sabiduría y su grandeza de espíritu. Su hijo Netzahualpilli continuó con el engrandecimiento de Texcoco. Los tres hijos legítimos de Netzahualpilli eran: Tetlahuehuetzquitih (considerado incapaz de gobernar), Coanacoch y Ixtlilxóchitl II. Sin embargo, Netzahualpilli tuvo un hijo ilegitimo llamado Cacamatzin, la hermana de Moctezuma II, y éste intervino para que nombraran tlatoani a Cacamatzin en vez de Ixtlilxóchitl II, a quien le tocaba la responsabilidad y así lo había dispuesto el difunto Netzahualpilli. Esta intromisión de Moctezuma II en el Señorío aliado de Texcoco provocará que Ixtlilxóchitl II se enfrente a Moctezuma, y a la llegada de Cortés, se aliara a los españoles para buscar recuperar el poder de Texcoco. Ixtlilxóchitl II se convirtió posteriormente, no solo en el mejor aliado de Cortés, sino en su brazo derecho al vencer a los de Iztapalapa, construir con su gente los bergantines y hacer un canal para llevarlos al lago y finalmente, fue la inteligencia militar para la toma de Tenochtitlán, ejerciendo el liderazgo con los aliados indígenas de Cortés. La conquista del Anáhuac fue una guerra fratricida y los conquistadores, así como los historiadores hispanistas, le han quitado todo el mérito, tanto al texcocano Ixtlilxóchitl II, como las cientos de miles de

guerreros que vencieron a los mexicas.

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