Página:Las siete partidas del rey Don Alfonso el Sabio (1807).djvu/545

Esta página ha sido corregida
473
 
Titulo IV. De las defensiones. 306
Titulo. . . . . V. Del tiempo por que se ganan o se pierden las cosas. E fabla de lo desenparado si non es demandado fasta quatro años. E eso mismo de los logeros. 314
Titulo. . . . . VI. De las ferias e de los plazos foreros. E fabla como se a a contar el dia de la tregua, e a que ora sale. E eso mismo de los plazos a que se an a fazer pagas. E el domingo por quantas maneras a seer guardado. E en que manera el alcalle deve dar los plazos.
Titulo. . . . . VII. De las demandanzas e de las respuestas por que se comienzan los pleitos. E fabla como se a de formar la acusacion para seer cierta. E que el debdo primero deve seer ante librado e pagado. 337
Titulo. . . . . VIII. De las razones e de las maneras por que se gana señorio e tenencia de las cosas. E el que entra sobre los muros o so las puertas que pena a aver. E fabla de los averes fallados, e de los que entran en orden e an fijos, quanta es la parte que la orden a aver de sus bienes. E de la seguranza que el marido a de dar a su mugier si del se teme. 356
Titulo. . . . . IX. De como non se deven mudar del estado en que fueren las cosas sobre que an los omes contienda. E fabla de las cosas muebles, como se deven meter en mano de fiel. E por quales razones. 384
Titulo. . . . . X. De las proevas. E fabla en quantas maneras cae la proeva al demandado e al demandador, e por qué en razon de los niegos que fazen e anlos a provar. E si el padre conosceo en su testamento que deve a uno de sus fijos algo, que non deve valer si non jurare. 388
Titulo. . . . . XI. De las juras. 397
Titulo. . . . . XII. De las coñoscencias. Fabla de la defension de los años contra la carta en que non recebio el debdo que en ella está. 419
Titulo. . . . . XIII. De los juyzios e de los mandamientos de los alcalles. E fabla quales juyzios son valederos e quales non valen, nin an fuerza en sí, e por que razones. E como pueden emendar sus juyzios, e quanto tienpo. E que daño sigue al que vee lo suyo andar en