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LA CONQUISTA DE QUINCE MIL LEGUAS

No incumbe su responsabilidad á un hombre ni á un gobierno. Es la herencia recibida de la Madre Pátria, que conservamos fielmente, á pesar de haberla hallado controvertida y de que nuestra corta bien que dolorosa esperiencia la condena.[1]

Avanzar por medio de líneas artificiales y permanentes para ir conquistando zonas sucesivas: tal es el sistema español de frontera, reducido á su espresion mas sencilla. Lo pone de manifiesto una lijera ojeada sobre el mapa de Buenos Aires.

Los españoles marchaban previsora y firmemente, llevaban sus armas y la colonizacion al desierto, clavando la cruz y levantando la escuela al lado del fortin, como bases de la fundacion de pueblos. Así, la mayor parte de nuestros centros de poblacion rural, derivan de antiguas guardias, que ocupan en el mapa direcciones armónicas, formando líneas paralelas de Nor-Oeste á Sud-Este, rumbo general de la Conquista en su movimiento de avance tradicional sobre la pampa.

En consecuencia, podemos contar las siguientes líneas, que marcan varias épocas del estado de la frontera, limitando las zonas sucesivamente ocupadas. La que arranca de Zárate y sigue por la Capilla del Señor, Villa de Lujan, Cañuelas y Chascomús, La de Areco, Mercedes, Navarro, Lobos, Guardia del Monte, dando, frente al Salado al Sud y al Nor-Oeste de Buenos Aires. La del Salto, Chivilcoy, Saladillo, Las Flores y fortines

  1. El competente crítico autor del artículo de "La Nacion" sobre este libro, ha creido hallar en estas consideraciones un ataque infundado al sistema español y debemos, por consiguiente, aclarar nuestro pensamiento. No censurarmos la conducta de los españoles, porque ellos no podian hacer mas, escasos de elementos, en un inmenso y desconocido teatro y con millares de indios al frente. Hacemos cargo de haberla seguido á los contemporáneos, que dueños de recursos poderosísimos y mas conocedores del teatro en que operan, no han debido permanecer reducidos al sistema defensivo que las circunstancias imponian á la colonia. Al emitir estas opiniones somos consecuentes con nuestra conviccion de la eficacia de la ofensiva en la guerra contra los indios.