Abrir menú principal

Página:La bolsa de huesos - Eduardo L. Holmberg.pdf/25

Esta página ha sido validada
— 25 —

—«¿Nada más?»

—«Que abriera el armario del esqueleto.»

—«Vamos, pues.»

El armario fué abierto, y la cabeza separada.

Manuel la tomó, y, despues de examinarla, me miró con sorpresa.

—«¿Que es esto?»—dijo.

—«No sé; si supiera no se lo preguntaría.»

Ymirándome por encima de los anteojos:

—«¿Usted no sabe?»

—«No.»

—«Pues hombre, este cráneo parece que fuera hermano del otro.»

—«No sé. Puede ser que así como hay familias que sirven de modelos á los artistas, haya alguna que sirva para dejar esqueletos á los médicos.»

—«¡No embrome! Usted ha encontrado alguna semejanza, cuando me ha traido para estudiar este tambien. ¿En qué averiguacion andará metido?

—«¡Hah! amigo; ahí está el busilis; pero ¿qué es en definitiva?»

—«El cráneo de un estudiante de Medicina ó de un médico por vocacion.»

—«Perfectamente. Ahora, vamos á otra parte. Pero, como tengo que poner á usted en antededentes para que me ayude con inspiracion, le recomiendo que observe esta costilla.»

—«No le pertenece. Es..... ¿la cuarta izquierda.....?»