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CONCLUSIÓN


COLÓN


 A las palabras del solitario, siente Colón nacer un nuevo mundo en su fantasía. El buen anciano le alienta con oportunos razonamientos. Oferta de Colón á Génova, Venecia y Portugal. Sueño de Isabel. Con el valor de la joyas de la Reina, Colón compra naves. El anacoreta, desde el promontorio, le mira volar á la más grande de las empresas, y se extasía ante la venidera grandeza de su patria.


 Fine en los labios del buen anciano la historia; y, cual durmiendo glorioso sueño, nada responde el inspirado marino; es que, envuelto en misteriosas brumas, entre arreboles y luz de otro hemisferio, navega un mundo en su fantasía.