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INTRODUCCION


 Encuéntranse en alta mar una nave genovesa y otra veneciana y libran batalla. Sobreviene recio temporal y un rayo vuela el polvorín de la una, que, rajándose, arrastra consigo á la otra á los abismos. Soldados y marineros sumérgense en las aguas; tan sólo, á duras penas, se salva un joven genovés, el cual, abrazado á un trozo de mástil, consigue arribar á tierra. Un sabio anciano que, retirado del mundo, vivía á orillas de la mar, sale en recibimiento del náufrago; le guía á un rústico altar de la Virgen, y seguidamente á su choza de rocas y ramas, en donde le conforta. Días después viendo que el marinero, meditabundo, las contempla, cuéntale la antigua historia de aquellas aguas para divertirle del pasado naufragio.


Cerca del mar de Lusitania, los gigantes peñones andaluces vieron un dia luchar dos naves enemigas; genovesa bandera flamea en una, y ruge en otra, de presa sediento, el león de Venecia con sus cachorros.