Página:JM Gorriti Panoramas de la vida 1.djvu/371

Esta página no ha sido corregida

EL POZO DEL. YOGCI 371

—Qué quereis?—decíales el antiguo veterano— ¿puedo yo algo contra las decisiones inapelables del supremo poder? Hoy mismo, un correo de gabincte me ha traido órdenes apremiantes á este respecto. El protector quiere regularizar la guerra en la esperanza de un pronto arreglo que le permita reconcentrar todas sus fuerzas en el Perú, para hacer frente á la poderosa cruzada que en este momento se organiza en Chile. ¿Cómo realizar aquella idea si devolvemos al enemigo escándalo por escándalo? Convenid pues en que las represalias en tales circunstancias, serian un hecho impolítico, absurdo. Además...

—Ah! general —exclamó un oficial interrumpiéndolo —no era asi como V. y el mismo cuya autoridad invoca, hacian la guerra allá, cuando la sangre de la juventud corria por sus venas. Por Dios, cuánta paciencia dán los años!

—Ella es su único privilejio, comandante Castro— respondió Braun, sonriendo ú ese juvenil arranque con su calma alemana—O0h ! si supieran aguardar los que atraviesan la florida edad de la vida, no tan solo tendrian el mundo á sus piés; lo soliviarian en sus manos ....

En ese momento la voz del centinela profirió un enérjico atrás! y casi al mismo tiempo un hombre jadeante de cansancio, y cubierto de polvo, se