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De Leonardo de Vinci — 37

manifiestas las causas que lo motiven; esto es, que se vea con claridad el motivo de aquellos reflejos y colores, y el motivo de no haber tales reflejos. De esta manera, aunque los unos no le alaben enteramente, tampoco podrán satirizarle abiertamente; porque siempre es preciso procurar merecer la alabanza de todos, como no sean ignorantes.


§ LXXIX.

En qué parajes son mas ó menos claros los reflejos.

Los reflejos son mas ó menos claros, según la mayor ó menor oscuridad del campo en que se ven: porque si el campo es mas oscuro que el reflejo, este será entonces muy fuerte, por la gran diferencia que hay entre ambos colores; pero si el reflejo se ha de representar en campo mas claro que él, entonces parecerá oscuro respecto á la claridad sobre que insiste, y será casi insensible.


§ LXXX.

Qué parte del reflejo debe ser la mas clara.

Aquella parte del reflejo será mas clara que reciba la luz dentro de un ángulo mas igual. Sea N el cuerpo luminoso, y A B la parte iluminada de otro cuerpo, la cual resulta por toda la concavidad opuesta, que es oscura. Imagínese que la luz que reflecte en F tenga iguales los ángulos de la reflexión. E no será reflejo de base de ángulos iguales, como demuestra el ángulo E A B, que es mas obtuso que E B A; pero el ángulo A F B, aunque se halla dentro de ángulos menores que el ángulo E, tiene por base á B A que está entre ángulos mas iguales que E; por lo cual tendrá mas luz en F que en E, y será también mas claro, porque está mas próximo á la cosa que le ilumina segun la proposición que dice: aquella parte del