Página:El Tratado de la Pintura.djvu/276

Esta página ha sido corregida
174 — Notas

los movimientos del carpo ó muñeca, y para la flexión y extensión de los dedos, todos los cuales se hallan en el antebrazo, á excepción de algunos que tienen su origen en la parte inferior del húmero y sus condilos.


§ CCXII.

(13) Aunque no ha llegado á nuestras manos el libro que cita Vinci como suyo en este §, son tantos los documentos que da este Tratado acerca del movimiento natural del hombre, que basta para que los profesores estudien una parte tan esencial para la belleza y propiedad de las figuras de un cuadro.


§ CCXXVII.

(14) La parte posterior del muslo la componen varios músculos que seria prolijo el referirlos ahora, y asi no podemos acertar con el que menciona aqui Vinci. En la garganta y espaldilla hay también muchísimos; por lo que también es casi imposible saber de cual de ellos habla el autor. La nalga la forman tres músculos llamados glúteos. El músculo del espinazo que nombra aqui Leonardo serán tal vez los sacro-lumbares, largos-dorsales y grandes-espinosos ó semiespinosos, los espinosos y los sacros, que son los que hacen el movimiento de extensión de la espina; á los que se pueden añadir los cuadrados de los lomos, aunque el uso de estos es servir á la flexión de dicha parte. El del estómago son los rectos del abdómen.


§ CCXXVIII.

(15) Según las observaciones mas exactas de la Anatomía no hay nada de lo que aqui dice Vinci.