STELLA m prontitud de marcado acento francés, en un español sin acento.
La risa de todos le re“powtió.
Una hermosa pareja d. jóvenes saludó.
— Alí tiene usted un joven de porvenir, y del porvenir, dijo Máximo.
—Lindo tipo españo! el de la señora, obser- vó Dina. lindo tipo español debe el haber na- cido, volvió á decir Máximo, á la más subli- me galantería que haya habido tal vez en el mundo. Un hombre con derechos á la vida, en una catástrofe terrible en el mar, sacóse el salvavida que llevaba puesto y lo ofreció 4 una señora que iba á perecer, diciéndole: «Sálvese usted que esjoven y que es madre». La señora se salvó, y el caballeresco Viale quedó en el fondo sepultado con su hazaña. La dama era la madre de la joven que acaba de saludarnos, y tenía entonces poco más 6 menos la edad que su hija ahora... la que vi- via ya ese día en sus entrañas.
Ua momento de silencio se hizo en el grupo bullicioso; era un homenaje inconsciente al heróico paladía.
—Su estatua está en la Recoleta, ¿Teacuer- das, Alex, que te la mostré? dijo María Luisa.
— ¡Qué pocas estatuas hay en su país, se- ñor Quiroz! observó Nordolj. Es una de las cosas que extrañamos los extranjeros. Nies- tátuas para adornar sus paseos, ni estatuas paza honrar 4 sus hombres.