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Sin embargo el Señor de Los Caracoles fue tan ostentoso que en vez de hacer penitencia, lo suplió con joyas, plumas de quetzal y oro. En cambio el Señor Purulento, realizó con su sangre y su carne, el sacrificio, pues se trataba de tirarse al fuego cósmico que los Dioses habían preparado. El primero en intentar el salto a la gran fogata, fue el Señor de Los Caracoles, pero la indecisión y el miedo no lo dejaron. Inmediatamente saltó con valentía y decisión el Señor Purulento; al ver esto, lleno de vergüenza saltó el Señor de los Caracoles. Los dos Dioses fueron entonces consumidos por el fuego purificador, los demás Dioses esperaron. Poco tiempo después apareció por el oriente el Señor Purulento convertido en el espléndido y brillante sol y más tarde apareció también, fulgurante el Señor de Los Caracoles, para evitar que el Sol y la Luna estuvieran siempre juntos, uno de los Dioses, tomó un conejo y lo arrojó en la cara al Señor de Los Caracoles, convirtiéndose en la luna, por eso la luna tiene la figura de un conejo.

Ya estaban ahí el Sol y la Luna pero no se movían; tuvieron entonces que sacrificarse los demás Dioses, para que el Sol y la Luna se movieran y pudieran vivir los hombres. Por eso los hombres del Quinto Sol, nos llamamos "Merecidos", porque nosotros somos merecedores de la vida, gracias al auto sacrificio de los Dioses.

Después la Serpiente Emplumada emprendió la tarea de restaurar al hombre en la Tierra y proporcionarle el sustento. De esta manera la Serpiente Emplumada inicia un viaje al lugar de los muertos, en busca de "los huesos preciosos", reliquias de los hombres del anterior Sol y que le servían a la Serpiente Emplumada para crear a los nuevos hombres. Para tal tarea, fue ayudado por su doble, los gusanos, las hormigas y las abejas y ahí con la ayuda de "bruja de guerra", molió los huesos preciosos, para después sacrificándose la propia Serpiente Emplumada al hacerse sangrar su pene, les dio nuevamente la vida. Así fue como se creó este Sol en el que vivimos y esta humanidad que somos; así lo dejaron dicho los Viejos Abuelos y así sucedió."

Todos los estudiantes estaban expectantes, se estaba hablando de cosas sagradas y muy antiguas. Espejo Humeante se animaba por el

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