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ritual, una costumbre. En muchas ocasiones, por esta pintura, salvaban la vida; por ello, se tenía la costumbre de no bañarse hasta haber concluido su misión y estar en la seguridad de su pueblo.

Águila Nocturna como invitado especial, no vestía los atuendos de la hermandad y cargaba solamente los alimentos para la larga travesía, pues no pertenecía a la Hermandad. En cuanto a las provisiones, que por las grandes distancias y por el tiempo en recorrerlas eran muy escasas. La templanza y fortaleza de los transportadores era legendaria. Existían tres fuentes de alimentación. La caza y recolección que hacían durante la travesía, que era la más importante, pues estos equipos aprendían a ser lo más autónomo posible; en segundo lugar, lo que en ocasiones les ofrecían los pueblos por donde pasaban, que siempre era más simbólico y ocasional; finalmente, los provisiones que llevaba el equipo y que solo eran usadas para los momentos más apremiantes. La tecnología alimentaria para los viajes, que los Viejos Abuelos les habían dejado, era excelente, pues desde cientos de atados de años, la comunicación entre todos los pueblos que vivían sobre La Tierra rodeada de las Grandes Aguas, era una costumbre muy importante. Salvo los productos y utensilios utilizados para el culto de los dioses, lo que los pueblos intercambiaban más eran las ideas y los sentimientos.

Entre los alimentos que llevaban los porteadores estaban, el maíz y los Frijoles molidos, insectos preparados, semillas, amaranto, miel, pescado y carne de venado salada, y unas tortillas grandes que eran muy elásticas y que se comían frías. La mayoría de estos alimentos podía durar mucho tiempo durante la travesía.

El equipo de Jaguar de Fuego avanzaba hacia el Sur por la planicie, como una serpiente de cascabel. Los transportadores llevaban su sagrado cargamento en unos canastos, que eran sostenidos por una correa ancha de cuero que se detenía contra la frente, de modo que llevaban las manos libres.

Águila Nocturna pronto aprendió la marcha de estos milenarios caminantes. Con el cuerpo ligeramente inclinado y las piernas

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