Página:Daany Beédxe.djvu/229

Esta página ha sido corregida


Mira, pobrecita, que te esfuerces, ya te has apartado de tu padre y madre, mira que no se incline tu corazón más a ellos; no puedes estar más con tu padre y con tu madre, ya los has dejado del todo: Hija nuestra, deseamos que seas bienaventurada y próspera. Después de un momento, Estrella de la Mañana contesta a su madrina, Señora mía, persona de estima me han hecho un gran favor los que han venido; con su corazón han hecho causa mía, han recibido pena y trabajo para honrarme; las palabras que se me han dicho las tendré por cosa preciosa, y de mucha estima han hecho como verdaderos padres y madres en hablarme y avisarme; agradezco mucho el bien que se me ha hecho.

Acto seguido, los parientes de los novios anudaron el huipil de la novia, con la capa del novio, simbolizando de esta manera que el matrimonio se había consumado. Entonces la parienta más anciana del novio le habló de esta manera a Estrella de la Mañana:

—Hija mía, tus madres que aquí estamos y tus padres, te queremos consolar; esfuérzate hija, no te aflijas por la carga del casamiento que ahora te has echado a cuestas, y aunque es pesada la carga, con la ayuda de nuestro Señor la podrás llevar, ruégale que te ayude; le gustará a nuestro Señor que vivas muchos días y subas por la cuesta arriba de los trabajos; por ventura llegarás a la cumbre de ellos sin ningún impedimento ni fatiga que te envíe nuestro señor.

No sabemos lo que nuestro Señor te deparará por bien, espera humildemente todo de él. Aquí están cinco mantas que te da tu marido, para que con ellas cambies en el mercado y con ello obtengas el chile y la sal, y las antorchas, y la leña con que tendrás que guisar la comida. Esta es la costumbre que dejaron Los Viejos Abuelos; trabaja hija mía y haz tu oficio de mujer, porque nadie te va a ayudar.

Inmediatamente después, la madre de Estrella de la Mañana, se dirigió de ésta manera al novio:

229