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Dualidad Divinal” se desprende, de los dos, el Señor, de los dos la Señora, simboliza que todo en este mundo, está compuesto de dos partes opuestas y complementarias; frio y calor, noche y día, blanco y negro, masculino y femenino. En un tercer nivel de la misma “Fuerza”, se encuentra otro par de opuestos complementarios, ahora como "La Energía Luminosa" simbolizada con el agua, que representa a la vida misma en cualquiera de sus múltiples formas, como energía; y la otra, como "Energía Espiritual", simbolizada a través de “La Divinidad del Viento”, porque representa el soplo divino que le da conciencia a la energía. Esta Divinidad del Viento, también es conocida como "La Serpiente Emplumada" o Ehécatl la cual es representada por un círculo, por eso sus construcciones son circulares, ya que el círculo es una figura geométrica perfecta, la cual no tiene principio ni fin, como la divinidad.

Pues bien, ahora yo te quiero hablar de una poderosa fuerza omnipresente que nos permite percibir. Los seres humanos somos como todo cuanto existe en el mundo, una carga energética. Lo que percibimos como "realidad", es un pequeño campo de energía de "La Fuerza", esta energía es más "fina" que la simple luz, la cual no tiene vida; en cambio "La Fuerza" es una energía que emana conciencia de ser, es por decirlo de algún modo, luz que irradia vida o luz con vida propia. Pues bien, a la capacidad de "percibir" algunas de las emanaciones de "La Fuerza", y traducirlas en lo que conocemos como nuestra realidad, Los Viejos Abuelos toltecas le llamaron "El Intento", que es energía pura que enciende parte de la energía de adentro del capullo, con una parte de la energía de afuera con la que está ensamblada. La percepción normal del mundo, se da gracias al intento y cuando un ser humano logra mover el punto, en donde se ensambla la energía de adentro con la de afuera y a través del intento, se encienden otras energías que hasta ese momento no habían sido encendidas, se obtiene otra percepción del mundo tan válida y verdadera como la normal, diferente en tanto que la desconocemos. El intento en consecuencia es una fuerza que está dentro y fuera de nosotros. Es una energía que el ser humano puede llegar a usar, más no a explicar. Esto es lo verdaderamente mágico del ser humano, aquí

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