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el conocimiento existen independientemente el uno del otro, que podemos saber sin palabras y sobre todo, sin pensamientos. Para nuestros sabios antepasados entrar al mundo del Espíritu, es entrar al terreno de lo abstracto, en donde no existen las palabras y los pensamientos, solo los actos. Porque el guerrero sabe que el mundo de lo abstracto, es un mundo de actos, en donde las palabras y los pensamientos no tienen nada que hacer. En esto reside la parte abstracta del conocimiento de Los Viejos Abuelos toltecas. Cuando el guerrero encara el mundo desde lo abstracto, la idea del "yo" individual se desmorona, así como los sentimientos e intereses personales. Abstraer de esta manera conlleva a entrar al mundo del Espíritu.

Águila Nocturna estaba totalmente absorto en las palabras de su Maestro. Cuando se dio cuenta, que estaba solo en el edificio, su Maestro había desaparecido. Empezó a bajar las escaleras y en la parte media se sentó y suspendió sus ideas, contempló la plaza y los misteriosos edificios del centro, a donde nunca lo había llamado su Maestro. Sentía totalmente a DAANY BEÉDXE con todo su cuerpo, con toda su energía. Entendía que no solo era la razón y que el ser humano en la Montaña Sagrada, estaba a un salto de lo inconmensurable y maravilloso.

Los días pasaban lentamente, Águila Nocturna sentía que el tiempo operaba de diferente forma en la Montaña Sagrada. Era como si los días fueran más largos e intensos.

Una tarde, Águila Nocturna sintió un gran deseo de subir a la pirámide de la parte Sur. El sol apenas había doblado en lo más alto del cielo, que ese día tenía un azul intenso y totalmente transparente. El muchacho subió hasta la parte más elevada, en donde se encontraba una pequeña construcción, en forma de pirámide de un solo cuerpo y con cuatro escaleras a sus costados.

Desde la primera vez que estuvo en este sitio, quedó cautivado por la vista, pero sobre todo por su energía. El muchacho sabía que existía un lazo misterioso con ese lugar, su cuerpo se lo decía.

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