Página:Daany Beédxe.djvu/170

Esta página ha sido corregida


construcciones de cara a la plaza, en las esquinas Norte y Sur, donde sus accesos se miraban mutuamente. Al costado izquierdo, sobre la pared Poniente del edificio, se encontraba un pasadizo que se internaba hacia las profundidades, más abajo de los cimientos, en el mismo corazón de la montaña y que tenía la forma de una cruz.

Estamos llegando al final de la primera parte de tu instrucción en DAANY BEÉDXE, joven cachorro. Este edificio Los Viejos Abuelos toltecas lo construyeron para que los guerreros pudieran trabajar el arte de la ensoñación.

En el principio del conocimiento de Los Viejos Abuelos, cuando apenas habían descubierto que el ser humano era un capullo, que contenía un poco de la energía con la que está constituido el mundo. Ellos se dieron cuenta que la percepción del mundo se debía al punto en que se ensamblaban la energía de adentro con la de afuera. Sin embargo se dieron cuenta también, que este punto de ensamble se alcanzaba a mover muy ligeramente cuando los seres humanos duermen. Así al soñar, el ser humano puede vislumbrar y atestiguar fugazmente, otras percepciones de su luminosidad, que el pensamiento interpreta como otras realidades.

Los Viejos Abuelos toltecas se dieron cuenta que en la medida en que se tuviera control de los sueños, se lograría algún control, sobre el punto de ensamble de la energía. Es por eso que inventaron el arte de dirigir los sueños y tener control sobre ellos; y para eso construyeron este poderoso edificio.

Lo primero que tendrás que hacer, es pasar todo un día en cada habitación hasta que encuentres tu rumbo y tu color. En una de ellas, te sentirás mejor, tu energía fluirá y sabrás cuál es.

Posteriormente te introducirás en el pasadizo en forma de cruz y te enterraras simbólicamente durante cuatro días hasta que te cure la tierra, yo te ayudaré y velaré por ti.

170