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Esta humilde Casa, ha sembrado en su piedra preciosa, lo mejor de nuestro pueblo, lo mejor de nuestros muertos. Ahora grandes personas tienen atesorado en su pecho. Las cuales sustentan la tierra y el cielo con su doctrina y su ejemplo. Sus amorosos y responsables maestros, han abierto en su presencia los cofres y las cajas donde están guardadas las riquezas de nuestro pueblo, donde está guardado y custodiado el tesoro que nuestros Viejos y Sabios Abuelos toltecas nos legaron; sus palabras, sus consejos.

Y ya que se les ha concedido la dicha de conocer la cara oculta, de la sabiduría de nuestros antepasados. Es más grande su responsabilidad; con el pueblo, con los Viejos Abuelos, pero fundamentalmente con "El por quien se vive, El Invisible el impalpable" y por supuesto, con ustedes mismos.

Por ello, están obligados a guardar y cumplir estrictamente todas las enseñanzas que aquí se les ha dado, en favor de nuestra comunidad, porque con esto, asegurarán su mantenimiento.

Ahora saben que todo ser humano tiene una responsabilidad intrínseca por el mismo hecho de existir. Que solo estamos por breve tiempo aquí, que todos estamos en camino de nuestra verdadera casa. Que la materia no puede ser salvada más que por su propia muerte, a través de La Batalla Florida y el fuego liberador del sacrificio, que desprende la energía espiritual, que busca su condición celeste y su origen divino... ¡el alma cósmica!

Ahora tendrán que ir al mundo de afuera y poner en práctica lo aprendido. El servicio a la comunidad les dará la oportunidad de llegar "Al Agua Quemada", estar en el centro de la lucha de los contrarios y buscar el equilibrio. El agua y el fuego son elementos contrarios...y complementarios, porque solo el fuego libera al agua de uw fguvkpq vgttgpcn { uk ug nqitc Ðswgoct$. gn agua se libera de su destino y se eleva convertida en vapor, en busca de su origen celestial.

Queridos jóvenes; águilas y jaguares, plumas y piedras preciosas, frutos florecidos de nuestra humilde Casa. Ha llegado la

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