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CAPITULO XXXIX.
Desprecian los soldados al Adelantado Alvar Nuñez, por su soberbia:[1] hace dar muerte á los Sococies sin justa causa.

Luego que vió á Rivera el Adelantado, determinó ir con todo el ejército á las provincias en que habiamos estado: y los soldados no queriamos seguirle, y menos en tiempo que toda la provincia estaba inundada, y muchos de los que fueron con nosotros, enfermos. Queríale poco la gente, y él no se avenia bien con ella, porque nunca habia tenido empleo de importancia[2]. Diéronle calenturas muy fuertes, en los dos meses que estuvimos en los Sococies; y aunque se hubiera muerto, lo hubiéramos sentido poco. No hallé en esta provincia ningun indio que pasase de 40 ó 50 años, porque es tan enferma como la de Santo Tomas. Está situada debajo del tópico de Capricornio, donde el sol está altísimo. Vi el Carro en ella, ó la Ursa Mayor, cuya constelacion habiamos perdido de vista cuando navegamos cerca de la isla de Santiago y Cabo Verde[3].

Mejorado el Adelantado, mandó armar 150 cristianos, que con 2,000 indios fuesen en cuatro bergantines á la isla de los Sococies, que está á cuatro leguas, y que los matasen, ó prendiesen todos, y especialmente los que tuviesen 40 ó 50 años. Llegamos á su pueblo de improviso: salieron de sus casas á recibirnos de paz con sus arcos y flechas; pero levantándose pendencia entre ellos y los Cários, disparamos la artilleria, matando mucho número: cautivamos cerca de 2,000 muchachos y muchachas, saqueamos el pueblo, y ejecutado lo referido, con gran injuria de aquellos pobres indios que tan bien nos


  1. Soberbia llama á la envidia y odio que tenian á Cabeza de Vaca, porque habia descubierto la tierra y prohibido sus maldades á aquella gente, como lo confesaban á voces los Oficiales reales que le trajeron preso; y murió malamente. Cabeza de Vaca, Comentários, cap. 84.
  2. Esto es mentira, porque Alvar Nuñez fué por tesorero de la infeliz armada, con que fué á la Florida Panfilo de Narvaez. Herrera, Decada 4, lib. 2, cap. 4, fol. 26; cuya salida al nuevo Méjico por tierra, con tres compañeros, es uno de los mayores sucesos de las Indias, aun sin los prodigios que hicieron con los indios. Herrera, en la misma Decada, lib. 5. cap. 5, fol. 84, y Dec. 6, lib. 1, cap. 3, fol. 5.
  3. Debajo del trópico en que se dice está situada Sococi, es la elevacion del Polo Antártico 22½ grados: allí se vé la Ursa Mayor en la mayor altura algunas horas. Lo que dice el autor en cuanto á haberla perdido de vista en la isla de Santiago, no parece verdad; porque la Ursa Mayor aun puede verse, desde esta isla, 600 leguas hácia mediodia, donde es su mayor elevacion, como se puede hacer patente en el globo celeste. (Nota de Hulderico Hulsio, fol. 58.)