Página:13 Cartas del Famoso Conquistador Hernán Cortés.pdf/265

Esta página no ha sido corregida
254

á rogar y encomendar mucho á los españoles que hiciesen como siempre habian hecho y como se es peraba de sus personas, y que nadie no se desman dase, y que fuesen con mucho concierto y órden por su camino. E ya los indios comenzaban á dar nos grita de unas estancias y poblaciones pequeñas, apellidando á toda la tierra, para que se juntase gente y nos ofendiesen en unos puentes y malos pasos que por allí habia. Pero nosotros nos dimos tanta priesa, que sin que tuviesen lugar de se juntar, ya estábamos abajo en todo lo llano. Y yendo así, pusiéronse adelante en el camino ciertos escuadro- nes de indios, é yo mandé á quince de caballo que rompiesen por ellos, y así fueron alanceando en ellos y mataron algunos, sin recibir ningún peligro. E comenzamos á seguir nuestro camino para la ciudad de Tesáico (1), que os una de las mayo- res y mas hermosas que hay en todas estas partes. E como la gente ele pié venia algo cansada, y se hacia tarde, dormimos en una poblacion que se di- ce Coatepeque, que es sujeta á esta ciudad de Te- sáico, y está della tres leguas, y hallámosla des- poblada. E aquella noche tuvimos pensamiento que, como esta ciudad y su provincia, que se dice Acu- luacan, es muy grande y de tanta gente, que se puede bien creer que habia en ella á la sazon mas

(1) Tezcuco, atravesando por las faldas de los montes, en que están Huexotla, Cozthlinchan y Coatepec, que es el que aquí nombra.