Página:13 Cartas del Famoso Conquistador Hernán Cortés.pdf/207

Esta página no ha sido corregida
196

pecial ciertas azoteas que estaban junto á la forta- leza, de donde nos hacian mucho daño. E con lo que aquella noche se les hizo recibieron mucho te- mor, y en esta misma noche hice tornar á aderezar los ingenios qué el dia antes nos habian descon- certado. Y por seguir la victoria que Dios nos daba, salí en amaneciendo por aquella calle donde el dia antes nos habian desbaratado, donde no menos defensa hallamos que el primero; pero como nos iban las vidas y la honra, porque por aquella calle estaba sana la calazada que iba á la Tierra—Firme (1), aun- que hasta llegar á ella habia echo puentes muy grandes y hondas, y toda la calle de muchas y al- tas azoteas y torres, pusimos tanta determinacion y ánimo, que ayudándonos nuestro Señor, les ga- namos aquel dia las cuatro, y se quemaron todas las azoteas y casas y torres que habia hasta la pos- trera dellas. Aunque por lo de la noche pasada te- nian todas los puentes hechas muchas y muy fuer- tes albarrudas de adobes y barro, en manera que los tiros y ballestas no les podian facer daño. Las cua- les dichas cuatro puentes cegamos con los adobes y tierra de las albarradas y con mucha piedra y ma- dera de las casas quemadas. E aunque todo no fué tan sin peligro que no hiriesen muchos españoles,

(1) Esta calle es la'de Tacaba, que es la tierra firme que entonces tenían, pues por todas las demás partes era laguna.