Oro y ébano: 037

Oro y ébano de Julio Flórez

Pordioseros de amorEditar




Mis ojos son dos mendigos

que van –hambrientos de luz–

mirando hacia un hondo cielo

sin astros y sin azul:

hoy han llamado a tu puerta;

si eres compasiva tú,

enséñales tus pupilas

llenas de sol y de azul

y dales una mirada...

una limosna de luz!


Mis labios son dos mendigos

que están sedientos de miel

porque en la vida apuraron

la amargura hasta la hez:

hoy han tocado a tu puerta,

¿quieres hacerles un bien?

Enséñales la sonrisa

de tus labios de clavel,

y dales un beso... un beso

como limosna de miel!


Oro y ébano de Julio Flórez
A Bogotá -

A la torre de Panamá (La antigua) - Canción - Candor -
Décima - El barquero misterioso - El entierro de Lila - El poder del canto -
En el monte - Introducción (Al poeta) - La desahuciada - La novia eterna -
Las manos de mi madre - Los besos en los ojos - Ocaso y orto - Paisaje de verano -
Primera aurora - Regreso y adiós a la ciudad - Soneto - Tu alma -
Tu pañuelo - A Colombia - A una niña - Canciones -
Como las olas - Dos amarguras de distinta fuente - El canto del cisne - El hermano Jorge Pombo -
En el divan - Estrellas - La balada inédita - La hurí del pescador -
La ondina - Lo que dirán los ángeles - Más allá - Ósculo tropical -
Pordioseros de amor - Regreso al pasado - Solos - Sumersión -
Tu cuerpo - ¡Lejos! (Oro y ébano) -