Oro y ébano: 024


CancionesEditar




Yacen mis venturas muertas,

de mi lama en las ruinas,

como las conchas marinas

sobre las playas desiertas.


Así, pues, si mis cantares

te llegan con mis lamentos

en las alas de los vientos

y en el fragor de los mares,


te cantarán al oído,

con rumor trémulo y blando,

que estoy llorando, llorando

por tu ausencia y por tu olvido.


Y te dirán que el exceso

de mi profundo pesar

no puede hacerme olvidar

la miel de tu último beso.


Que voy con mis penas a solas

rodando por el vacío

como esos troncos que el río

arrastra sobre sus olas.


Y que están mis dichas muertas

de mi alma en las ruinas...

como las conchas marinas

sobre las playas desiertas!


Oro y ébano de Julio Flórez
A Bogotá -

A la torre de Panamá (La antigua) - Canción - Candor -
Décima - El barquero misterioso - El entierro de Lila - El poder del canto -
En el monte - Introducción (Al poeta) - La desahuciada - La novia eterna -
Las manos de mi madre - Los besos en los ojos - Ocaso y orto - Paisaje de verano -
Primera aurora - Regreso y adiós a la ciudad - Soneto - Tu alma -
Tu pañuelo - A Colombia - A una niña - Canciones -
Como las olas - Dos amarguras de distinta fuente - El canto del cisne - El hermano Jorge Pombo -
En el divan - Estrellas - La balada inédita - La hurí del pescador -
La ondina - Lo que dirán los ángeles - Más allá - Ósculo tropical -
Pordioseros de amor - Regreso al pasado - Solos - Sumersión -
Tu cuerpo - ¡Lejos! (Oro y ébano) -