Oro y ébano: 019


SonetoEditar




Toma mi cuerpo, madre te lo entrego

ensangrentado... como me lo diste,

sólo que a ti va ahora mudo y ciego,

menos lloroso... si... pero más triste!


Gracias, madre, fue hermoso, tuvo suerte,

el mejor vino y el amor más loco

gozó en la lucha... pero poco a poco

lo echó el Asco en los brazos de la muerte!


Dale un gran beso de perdón, pero no llores,

no vayas a llorar... agradecida

pronto lo estará la madre Tierra.


Tú y ella, mis dos madres, mis amores!

Alégrate: la vida... la gran vida

comienza en toda tumba que se cierra!


Oro y ébano de Julio Flórez
A Bogotá -

A la torre de Panamá (La antigua) - Canción - Candor -
Décima - El barquero misterioso - El entierro de Lila - El poder del canto -
En el monte - Introducción (Al poeta) - La desahuciada - La novia eterna -
Las manos de mi madre - Los besos en los ojos - Ocaso y orto - Paisaje de verano -
Primera aurora - Regreso y adiós a la ciudad - Soneto - Tu alma -
Tu pañuelo - A Colombia - A una niña - Canciones -
Como las olas - Dos amarguras de distinta fuente - El canto del cisne - El hermano Jorge Pombo -
En el divan - Estrellas - La balada inédita - La hurí del pescador -
La ondina - Lo que dirán los ángeles - Más allá - Ósculo tropical -
Pordioseros de amor - Regreso al pasado - Solos - Sumersión -
Tu cuerpo - ¡Lejos! (Oro y ébano) -