Ni siquiera un renglón ayer he escrito

Ni siquiera un renglón ayer he escrito de Tomás de Iriarte


 Ni siquiera un renglón ayer he escrito,   
 que es para mí fortuna nunca vista;   
 hice por la mañana la conquista   
 de una graciosa ninfa a quien visito.   
 
 Entre amigos comí con apetito;    
 fui luego en un concierto violinista,   
 y me aplaudieron como buen versista   
 en cierto conciliábulo erudito.   
 
 Divertime en un baile, volví en coche,   
 y el día se pasó como un instante.  
 ¡Qué diversión tan varia, tan completa!   
 
 ¡Qué vida tan feliz! Pero esa noche   
 me quitó el sueño... ¿Quién? Un consonante   
 ¡Oh desgraciada vida de poeta!