Los tres oficios del barbero

Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


Los tres oficios del barbero.

Un barbero francés, torpe hasta dejarlo de sobra, afeitando en Madrid en la fonda de aun caballero español que nada le parece bueno, sino lo que viene de estrangis, le dio una cortada en la mejilla derecha, de marca mas que regular.

El caballero, que no se apercibió de ello, le dio cuatro reales; pero mirándose después al espejo, y viendo la sangre, lo volvió á llamar, le dio otros cuatro reales, y le dijo:

— Solo habia pagado á V. la barba, y ahora conozco que es justo le pague la sangría.

— Señor, contestó el francés escusándose, es que tiene V. en la cara un botón (divieso), y la navaja ha tropezado en él. — Ahora lo comprendo, respondió el caballero; ha encontrado V. un botón y no ha querido que se quedase sin ojal. Tome V. otros cuatro reales por su paga de sastre, y creo debe ir contento; porque si es torpe en todo, tiene al menos tres oficios.