Libro de la monteria/Discurso

Discurso

[discurso, fol. 1, recto]


DISCVRSO

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SOBRE EL LIBRO

DE LA MONTERIA QVE MAN

do eſcteuir el muy alto y muy poderoſo Rey Don
Alonſo de Caſtilla, y de Leon.

Auctor Gonçalo Argote de Molina.

Del tiempo en que eſte Libro ſe hizo: y quien fue
el Rey que lo mando eſcreuir.

Capitulo primero.


Gonçalo Argote de Molina offering his book to the king.jpg


FVe mandado eſcreuir eſte libro de la Monteria, por el muy alto e muy poderoſo Rey Dō Alfonſo de Caſtilla, y de Leon, qvencio a los reyes Moros de Belamarin, y de Granada en la grā Batalla del Salado cuyo feliciſsimo reynado fue por eſpacio de 38. años deſde el año de 1312. q murio el rey Don Fernādo quarto deſte nōbre, ſu padre, haſta el año de 1350. q el murio enel cerco ſobre Gribraltar la Chronica ſuya que anda impreſa de llama onzeno deſte nombre, mas ſegun la verdadera cuenta de los reyes de Caſtilla, y de Leon fue el duodecimo de los Alfonſos, porque el primero fue el Catholico. El ſegundo el Caſtro, el tercero el Magno el quarto, elque murio ciego hermano del Rey Don Ramiro el ſegundo. El quinto, el que murio ſobre Viſſeo, padre del Rey Don Bermudo. El Tercero. El Sexto el que gano a Toledo. El Septimo Marido

de la


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DISCVRSO

dela Reyna Doña Vrraca, el octauo Emperador de las Eſpañas, el noueno el que vēcio la batalla de Vbeda, enlas Nauas de Toloſa, El decimo marido dela reyna doña Berenguella, padre del rey don Fernando el Sancto. El vn decimo el ſabio. El duodecimo el Autor deſte libro, vltimo delos reyes deſte nombre en Caſtilla, y en Leon.

Delos Monteros que hizieren compuſieron eſte libro. Capitulo.II

PAreſce por el diſcurſo deſte libro auerſe hecho per mādado del rey por ſus Monteros en Caſtilla, de los quales en diuerſos capitulos del ſe haze memoria, y mas particularmente de Martin Gil, y Diego Brauo Montero mayor, de quiē ſe eſcriue enla Cronica quemurio enel cerco ſobre Algezira, los nōbres de los de mas ſon, Inigo Lopez de Mondoça, Pero Carrillo Pedro de Mendoça, Garcia de Touar Pero martinez de Ayerue, Pero Pelaez, Fernan Martinez de Vaena, Gotier Royz Alguazil, Sancho de Eſpinoſa. Paſqual Perez delas Rocas, Alonſo Martinez de la via, Benito Gomez, Iuā Alfonſo de Fuenteouejuna, Pero Fernandez y Martin Gomez.

Delos Autores que aneſcripto de Monteria. Capitulo III.

NO fue el rey don Alonſo el primero que trato de hazer libro deſte exercicio, que ya en tiēpo de Seuero Auguſto Emperador, eſcriuio Oppiano en Verſo Heroyco Griego vn libro de la Caça, y antes đl, en la miſma lengua Xenofonto, deſpues enel Año de mil quatrociētos y ochēta y ſiete, Gaſton Phebus, Conde de Fox, ſeñor de Bearne, hizo vn eſcogido libro en lengua Franceſa, dedicado a Miſer Phelippo de Francia Duqye de Borgoña Conde de Flandes y de Artoes, el qual heredo la Mageſtad Carholica del rey nueſtro ſeñor, dela Libreria que de Borgoña truxo a Eſpaña el rey Phelipo el primero ſu abuelo, el qual ſe vee Illuminado de excelēte mano enla real libreria de Sant Lorenço, cō otro libro en lengua y letra Turqueſca de Illuminacion Griga, que dō Fernando Carrillo Conde de Priego, dio a ſu Mageſtad, del deſpojo dela batalla Naual de Lepanto: entre los modernos ſe a auentajado, a todos Angelo Bargeo Poeta Florentin, enel libro q elegātemente en verſo latino a eſcrito deſte exercicio.

Quantos Monteros vuo en Caſtilla antiguamente. Capitulo.IIII

AVnque en tiempo de los Condes de Caſtilla, y de los reyes que en ella ſucedieron, vuo grande numero de Monteros del ſeruicio dela caſa real, no hallamos ley particular que dellos haga momoria deſpues deſte libro, haſta el tiempo del rey don Iuan, el ſegundo, el qual apedimiento del reyno eſtablecio ley del numero dellos que dize aſsi.
Ordenamos, y mandamos que para nueſtros deportes y exercicios đ Mōteria aya dozientos y ſeys Monteros que ſean hombres eſpertos, acoſtumbrados enel oficio ſuficientes, y non ſean de los que tratan officios de Saſtres C,apateros, nin Mercaderes, nin otros ſemejātes, nin ſean Labradores, y ſean pueſtos y tomados en las tierras donde nos acoſtumbramos vſar monte.

Deſ


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DE LA MONTERIA.

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¶ Deſpues deſto por el miſmo rey fueron reduzidos a menor numero, a pedimiento de los procuradores del rey no por Ley que eſtablecio, que dize deſta manera.

¶ Por quanto el numero antiguo de los nueſtros eſcuderos de a pie, Balleſteros, y Monteros de a Cauallo es mucho excedido en numero, de mas y allende de los que ſolian ſer, es nueſtra merced, que de aqui a delāte, nō ſean mas de veynte y quatro Eſcuderos de a pie, ſeſſenta Balleſteros, veynte y quatro Monteros de a Cauallo, quatro Monteros dela ventura, quatro moços de Alanos, y eſtos ſiruiendo, gozen.

Delas franquezas y libertades de los Monteros.
Capitulo. V.

LAs Preominecias y franquezas, de que gozan en Caſtilla los Monteros del rey, como conſta por las leyes del reyno, que ſobre eſto diſponēſon todas aquellas de que gozan en Eſpaña los hijos dalgo, y aſsi miſmo que por todo el reyno por do quiera que paſſaren con ſus lebreles puedan correr y viſtar todos los Montes, ſin que nadie les ponga impedimiento, y los cortegidores de las ciudades, villas y lugares por donde paſſaren eſte obligados adarles apoſenro, ſin les lleuar por ello coſa alguna, y Baſtimentos a precios juſtos, y moderados, y les ſea hecho buen tratamiento, como a criados dela caſa real.

Delos Monteros de Eſpinoſa y de ſu hazaña
Capitulo. VI.

EN el Año del Naſcimiento de nueſtro Señor Ieſu Chriſto, de 990. Era Conde, y ſeñor de Caſtilla, Don Sancho Fernandez, hijo del famoſo Conde Fernan Gonçalez, y de la Condeſſa Doña Sancha ſu muger, la qual deſſeando caſar con vn Rey Moro, a quien eſtaua aficionada, trato de matar al Cōde Don Sancho ſu hijo, dandole Toſigo enla beuida, y ſiendo deſcubierto por vna Donzella de camara ſuya, a vn eſcudero del Conde, y el Eſcudero dādo auiſo dello a ſu ſeñor, no vuo lugar la intencion dela Condeſa, antes el cōde, como al tiempo que eōtando con ſu madre ala meſa le puſieſſen la beuida, y dixeſſe a ſu madre q beuieſſe primero, y ella porfiaſſe mas delo ordinario, el hizo que beuieſſe por fuerça el Toſigo, que para el eſtaua aparejado, con que acabo la vida en pena de la traycion que contra el tenia ordenada. Y no oluidandoſe el Conde del beneficio reſcibido del Eſcudero, y de la Donzella, les hizo caſar, y les hizo mucha merced, dandoles Preuilegio para que los de ſu linage ſueſſen guarda de las perſonas de los Condes de Caſtilla, o de los que ſucedieſſen en ſus eſtados, y heredolos enla villa de Eſpinoſa, y aſsi todos los deſcendientes dellos, an ſeruido ſiempre ala caſa real de Caſtilla, enla guarda de las perſonas Reales en Palacio, Caſa y Corte: y Monte, donde quiera que los reyes eſtan, y cemo en aquellos primeros tiempos hizieſſen junta mēte con el Oficio dela guarda, el officio de Monteros (haſta que muchos años deſpues ſe hizo numero, y orden particular de la Monteria) fuerō llamados los Monteros de Eſpinoſa, del nōbre del officio q exercitauan y de llugar de ſu naturaleza, y la Villa de Eſpinoſa del officio delos naturalle

¶ 2

dela


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dellas fue llamada Eſpinoſa delos Mōteros, ay memoria entre los Mōteros de eſte libro de Sancho de Eſpinoſa.

Del officio que los Monteros de Eſpinoſa ſiruen en la caſa Real.
Capitulo. VII.

AViendo Ganado por eſta hazaña los Monteros de Eſpinoſa priuilegio del Conde Don Sancho Fernandez, y delos reyes de Caſtilla que le ſucedieron, de ſerles dado a ſu cargo la guarda de las perſonas reales. Aſiſten de ordinario en eſte miniſterio, durmiendo ſiempre enla Corte, o donde quiera que el rey eſta, en ſu Palacio enla ante camara dela pieça, donde ſe apoſenta la perſona Real, reſcibiēdo la puerta de la camera dōde duerme de mano de los ayudas de Camara, y alli tienden ſus camas, teniendo vn blandō con vna hacha de Cera ardiendo toda la noche, y deſpues de auer viſitado el palacio, velan quatro dellos la ora del aprima, y luego otros quatro hazen la miſma diligencia de viſitar el Palacio, y velar la hora dela Modorra, y vltimamente otros haziēdo lo miſmo velan la otra del Alua, y ſiendo de Dia abren las puertas, y al çan las camas, prenden a los que hallan en palacio, y no pudiendo prenderlos, puedē matarlos, ſi con rieſgo de muerte ſe les defienden, aunque eſtan obligados a procurarles la vida, para ſaber la cauſa de ſu entrada, y ſi della reſulta alguna traycion cōtra la perſona Real, en que otros ſean complices, y de uan ſer caſtigados. (?)

Delos Monteros de Eſpinoſa que al preſente ſiruen enla caſa real con otros officios della. Capitulo. VIII

EL numero de los Monteros de Eſpinoſa, que al preſente ſiruen enla caſa real, ſon quarenta y ocho, los nombres đ los quales ſon, Iuan Lopez de Bibāco Hernando de Bibanco, Lope Garcia de Porras, Diego Garcia de Solares, Diego Ruiz dela Eſcalera Velaſco, Antonio de Velaſco, Diego Zorrilla Euangeliſta, Marañon de Porras, Iuā Corral, Iuā Sarauia Mendoça, Aldres Baraona, Pedro Sarauia dela Riba, Fernando Ortiz, Pero Ortiz, Diego Garcia Quintano, Rodrigo Alonſo Chriſtoual Alonſo, Franciſco Ruyz, Bernardo de Solares, Iuan Baraona, Pedro de Salazar, Pero Cabello, Pedro Sarauia Quintano, Iuan Sarauia Quintano, Iuā de Porres, Rodrigo de Porres, Anton Sarauia de Ramales, Bartolome Negrete, Fernando de Arze, Diego Ruyz de la Eſcalera Azcona, Diego de Velaſco, Pedro Ruyz Madrazo, Fernando de Angulo, y Porras Fernādo đ Angulo đl Cueto, Diego Ruyz del Arbol, Pedro de Llarena, Bartolome de Llarena, Sancho de Angulo dela Cabe, Triſtan de Llarena, Iuan de Solares, Pedro Ruyz de la Eſcalera, Iuan Luys de la Eſcalera, Marcos de Velaſco, Hernando de Solares, Pedro Aſcona Madrazo, Rodrigo de Llerena, Franciſco de Bibāco, Pedro de Megrete, Iuā Sarauia de Ramales. Eſcriue Gonçalo Fernandez. de que auiendo ayuda de Camara del Principe don Iuan, hijo de los reyes Catholicos, enel libro que eſcriuio de la Caça del Principe: que los Mōteros de Eſpinoſa que ſe caſan fuera de ſu

tierra


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DE LA MONTERIA.

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trra ſon obligados dentro del año primero de ſu Matrimonio, a lleuar ſus mugeres a morar y reſidir en Eſpinoſa de los Monteros, para que ſus hijos gozen dela Preeminencia de entrar enla caſa Ral, y es coſa marauilloſa, y de grande honra deſtos hijos Dalgo y de la nacion Eſpinola, q en Eſpacio de ſeyscientos Años q ſiruen eneſte oficio jamas aya de generado alguno dellos de ſu antigua lealtad, ſidelidad y nobleza, y a auido entre ellos algunos, que por ſusbuenos entendimientos an ſido acrecētados por los reyes en oficios de calidad, de los quales ſon Pedro de Negrete: ayuda de Camara de ſu Mageſtad, y Eſcriuano mayor del Amoxarifazgo mayor de Seuilla Nieto de Iuan Ruyz de Negrete criado de los reyes Catolicos, primo hermano de Pedro de Eſpinoſa Negrete del Abito de Sanctiago Comēdador dela encomienda de dos Barrios, Alcayde de la Roda, Abuelo del Licenciado Martin de Eſpinoſa, Oydor de ſu Mageſtad en el Audiencia real de Seuilla, Iuan Lopez de Biuanco Secretario de ſu Mageſtad, de los libros de la Razon dela haziēda, Fernando de Biuanco Furrier mayor de la Caualleriza de ēu Mageētad, Fernādo de Arze Vgier de Camara de ſu Mageſtad, Diego Ruyz dela Eſcalera Repoſtero de Camas dela Reyna nueſtra Señora, Pero Ruiz dela Eſcalera Portero de Damas, Diego Ruyz Eſcaleta, y Azcona, Vger de Saleta, Andres Baraona, Vger de Saleta, Pedro Sarauia dela Riba Teniente de Caſtellano en Fuenterrabia, Pedro de Llarena Teſorero por ſu Mageſtad en Popayan.
Y deſte linage ſe preciaua el Cardenal Don Diego de Eſpinoſa, que tan gran perſonaje fue en eſtos Reynos, cuva hazienda heredo Dō Diego de Eſpinoſa apoſentador mayor đ ſu Mageſtad Cauallero del Abito de Santiago, y de cuyo apellide y linage ſon Ioā Fernandez de Eſpinoſa, Señor de las Villas de Ampudia, y Villa Garcia del Cōſejo de ſu Mageſtad, y ſu Teſorero general de Eſpaña, y el Licenciado Hieronymo đ Eſpinoſa, Oydor de la Real Chācilleria de Valladolid, y el Maeſtro Fray Ioan de Eſpinoſa de la Orden de los Predicadores: famoſo por la excelencia de ſu Pulpito, y ſin otros muchos Caualleros deſte linage y apellido.

De la forma que al preſente ſe tiene enla caſa Real, enel ſeruicio de los Monteros de Eſpinoſa, y del Titulo que ſe les dade ſus officios.
Capitulo. IX.

DEſpues que à los Reynos de Eſpaña ſe junto la caſa de Borgoña por caſamiento dela Reyna Doña Iuana cō el Rey Filipo el primero, a ſe introduzido enel ſeruicio de la caſa Real de Caſtilla la vſança de la eſtrangera, y aſsi por orden de ſu Mageſtad, hazen guarda a ſu Real perſona, los Archeros de a cauallo de la Caſa de Borgoña, y a las perſonas Reales dela Reyna nueſtra Señora. Principes, y Infantes. Los Monteros de Eſpinoſa, y aſsi oy, quādo ſe deſnuda, o deſpoja el Principe nueſtro Señor, eſtan preſentes los Monteros, haſta que ſe aya deſpojado, y viſitan el apoſento donde duerme, que no que de enel perſona eſtraña, y ſi es el apoſento de la Reyna nueſtra Señora,

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cierra


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cierra la puerta del vna Dueña de honor, que llaman la Açafata, que es la perſona en cuyo poder eſtan los tocados de ſu Mageſtad, y quedan los monteros enla pieça primera, haziēdo guarda haſta la mañana, y ſi es el apoſento del Principe nro ſeñor, los Monteros cierran la puerta y guardā la llaue.
¶ El Titulo del officio de Montero, ſe deſpacha por ſu Mageſtad, por renūciaciō enel Cōſejo de Gamara, y con el ſe requiere a los Mōteros q eſta haziendo el oficio enla corte, que repreſentan cuerpo de oficio, y eſtos jūtos cometen a vn Alcalde, y dos Monteros delos mas antiguos dela Villa de Eſpinoſa, que ſe hallen preſentes a la informacion que alli ſe a de hazer de las calidades del que ſe preſenta, los quales ſon que a de ſei Hijo dalgo de Solar conoſcido, natural de padre, y abuelo de aquella Villa, de linage limpio, ſin raça de Morio, ni ludio, y que no aya tenido oficio vil, Mecanico ni baxo, y que ſea de edad de mas de veynte y cinco años, hazēſe informaciones por la parte, y por el Alcalde, y Monteros, y ambas ſe preſentan al Mayordomo mayor y Contadores dela Caſa de Caſtilla, los quales con ella, ſiendo aprouada, le aſsientan en los libros de la caſa, y goza ſus gajes.

Delos derechos que los Monteros de Eſpinoſa lleuauan en Caſulla delos ludios.
Capitulo X

ENtre las otras franquezas y preminencias, que los monteros de Eſpinoſa reniā, deſde el tiēpo del Conde Don Sancho Fernandez, fue el derecho delos Iudios, que duro haſta el tiempo de los reyes Catolicos Don Fernādo y Doña Yſabel de glorioſa memoria, que limiādo a Eſpaña del Iudaiſmo, los lançaron de todos ſus reynos, de cuya caeſa ceſo, laqual era que todas las vezes que los reyes entrauan en algun lugar donde vuieſſe Sinoga, los Iudios eſtauan obligados a ſalirle a recebir, y pagauan alos Mōteros por cada Tora doze marauedis porque los guardaſſen que no reſcibieſſen daño, que en aquellos tiempos era vn gran derecho, reſpeto de lo mucho que los marauedis valian y deſto hallamos ley, dada por el rey Don Iuan el primero en las Cortes de Burgos que dize aſsi.
Segū las Leyes antiquas de nueſtros reynos, los nueſtros Monteros de Eſpinoſa, an de lleuar de los Iudios que nos ſalieren a reſcibir, por cada Tora doze marauedis, porque los guarden y no reſciban daño.
Con lo eſcriptio haſta aqui, nos queda noticia de los Monteros antiguos de Caſtilla, y ſeguire eſte diſcurſo, tratando de los oficios que al preſente ay enla caſa Real y auido, tocantes a eſte miniſterio.

Del oficio de Montero mayor de Caſtilla. Capitulo. XI.

EL Montero mayor de Caſtilla fue ſiempre oficio muy grande, y muy principal, y que eſtuuo en grandes ſeñores, haſta el tiempo delos reyes Catolicos, que lo ſiruio Don Diego Hurtado de Mendoça, primer Marques de Cañete, a quien ſucedio Don Pero Lopez de Ayala, Conde de Fuenſalida, en tiempo del Emperador Carlo quinto, enla Monteria de Caſtilla y Colin Baxume, gentil hombre de la Camera de ſu Mageſtad, enla Monteria de Borgoña. Deſpues dela muerte deſtos caualleros, aſsi en tiēpo del Emperador, como en tiempo de la Mageſtad Catholica del Rey Don Felipe nueſtro ſeñor, no a ſido eſte

officio


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DE LA MONTERIA.

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officio proueydo, aunq ſido pretendido por grandes ſeñores del reyno.

Del officio de Sotamontero. Capitulo. XII.

EL Sotamontero del Rey, es lo meſmo que ludar teniēte de Montero mayor, aunque no es officio que lo prouce el Montero mayor, ſi no ſu Mageſtad. Es lo agora Chriſtoual Sēdin de Barrientos, cuyo officio a eſtado en los hijos dalgo de ſu linage, de padre a hijo, por eſpacio de doziētos años, como conſta por las eſcripturas que tiene, deſde el tiempo del Señor Rey don Enrique el tercero, haſta oy. Eſta a ſu cargo mādar y gouernar todos los Monteros del Reyno, y a los officiales de la Monteria, y aſſiſte de ordinario en la Corte donde eſta la perſona Real. Tiene facultad para nombrar vn Montero de los de a cauallo, que juntamente con los Corregidores y Iuſticia de las Ciudades, Villas y Lugares del Reyno, hagan apoſento a los Monteros y officiales de la Monteria, en qualquier parte y lugar por donde caminaren.

De los Monteros de Traylla. Capitulo XIII.

LOs mōteros de Traylla ſon doze quatro đ a cauallo, y ocho de apiea cuyo cargo eſta, tener cada vno en ſu caſa vn Sabueſo de traylla ql Rey le da, para concertar y emplazar el Iauali, Venado, Gamo, o Oſſo, y llama ſe concertar o emplazar, quetodo es vna miſma coſa, yr los Monteros con los Sabueſos al Monte diuididos por diuerſas partes, y viſitar el Monte y los lugares fragoſos del, y por la huella y viſta, ſaber la Caça que enel Monte ay, y el lugar donde eſta, y la parte donde a de ſer la corrida, y ſabido eſto, tocar la Bozina a los demas compañeros, y juntarſe todos, y llega dos a aquel lugar, dar quenta al Sota montero de lo que cada vno a viſto, y conforme a lo que alli ſe platica de la diſpoſicion del Monte, conciertan la Monteria, y dan auiſo al Rey, o a la perſona que a de yr a la caça. Son al preſente Monteros de a Cauallo; Frāciſco Sendin de Quiros, Ioan Sendin Calderon, Alōſo Marcos, y Ioan Ramos. Los de apie ſon, Diego Perez Sauelle, Aluaro de Francia, Alonſo de Pereña, Pedro Sando, Aſſencio de Francia, Marcos Hernandez, Martin Ximenez, y Hernan Velazquez.

De los Monteros de Lebrel. Capitulo. XIIII.

LOs Monteros de Lebrel, ſon doze eſta a cargo de cada vno, tener dos Lebreles quel Rey les da, que ſiruen en las paradas, para deſde alli correr los Venados y ſeguillos haſta matallos. Sonlo al preſente, Rodrigo de Guzman, Marcos Solado, Ioan Sendin de Yepes, Matheo de Ledeſma, Ioan Sendin Silguero, Franciſco Sendin de Pereña, Miguel de Villandrando, Franciſco Hernandez de Vayona, Ioan Orduña de Guadalupe, Chriſtoual Sendin, hijo de Ioan Sendin de Peramato, Pero Eſteuan, Antonio Sendin, y otro que nombra el Sota montero.

Delos Monteros de Ventores. Capitulo. XV.

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Ven


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VEntor ſe llama el Sabueſo ſuelata, para deſcubrir por el raſtro el qual deſpues de cō certado el monte, y auiēdo entrado el Montero, por la ſeñal del raſtro, al tiempo quel Sabueſo de traylla deſcubre la caça concertada, ſueltan luego parte de Ventores, losquales ſiguen latiendo la Caça. Y otra parte de Vētores eſta pueſta en paradas, pata ſocorro de los primeros vētores q ſiguē la caça, para q aquellos deſcāſen, y los que entran denueuo ſigan, haſta dar conel Venado enla red,o enel lugar dōde eſtā Lebreles, o matan la caça enel mōte Son los Mōteros de Ventores doze.Pedro de Miranda, Pero Martinez dela Naua, Chriſtoual Ximenez, Alōſo Cachorro, Baltaſar Sendin, Alonſo Sendin, Barzana, Sancho de Leyua, Ioan Sendin de Peramato, Gaſpar de Auila, Franciſco de Marſella, Ioā de Velaſco.

Del criador. Capitulo. XVI.

CRiador esel que tiene a cargo criar los Canes, tocātes a la Monteria, Sebueſos de ſuelta, que ſon Ventores, Lebreles, y Perrilos Rapoſeros, que por otro nombre ſe llaman Xateos, los quales crian a orden del Rey, deſ de quando nacen, haſta que tienen edad, y los entregan a los Monteros Es agora Criador, Tome Calderon, y tiene ayudāte, criado del Rey, que es Franciſco Cachorro.

Del Alguazil de la Monteria. Capitulo. XVII.

ALguazil de la Monteria, es officio a cuyo cargo eſta tener en guarda las Telas y Redes, y todos los demas aparejos tecantes al miniſterio de la Monteria, y proueer de Carros y de Bagajes para lleuar todo el recaudo đlla, al lugar dōde el rey ordena, trae vara alta de Iuſticia por todo el Reyno, y es lo agora al preſente Matheo de Guzman, y tiene vn ayudante para ſu officio.

Dela calidad de los Canes. Capitulo. XVIII.

ES grande la differencia que ay en los Sabueſos, en las condiciones que tienen en ſeguir el Monte, porq conforme a la naturaleza dellos, aſsi tienen diuerſas inclinaciones, o ſea por conſtelacion del Cielo delas prouincias donde nacen, o por la criāça como ſon inſtruydos y enſeñados.
Los de Francia ſon los mejores para Sebueſos de Traylla, aunque quando ſiguen por el raſtro ſe van quexādo, los de Inglaterra, ſon marauillo ſos para ſeguir los Venados por la ſangre, por eſtar encarnados enella. Los de Nauarra ſon eſtremades Perneadores para ſuelta, que es para arremeter al Venado y hazer preſa: eſto es en general, porque en particular en todas Prouincias ſe crian Sabucſos Lebreles tan excelentes que en coſa ninguna ſe les puede poner defeto.

Dela fidelidad de los Canes, y differencias de ſus nombres. Capitulo. XIX.

En caſtellano, eſcriuio vn Libro, el Protonotario Luis Perez, dela fiđlidad del Cā.

NO dexara de ſer agradable hiſtoria, tratar de la fidelidad de los Canes, y de las marauilloſas que dellos ſe halla eſcrito, ſi ſuera a propoſito para eſte lugar, ni ſera meneſter aduertir que cada Can tenga ſu nōbre particular perdonde ſea conocido y venga a llamado, como coſa tā vſada, aunque es de conſiderar que

mu


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DE LA MONTERIA.

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muchas vezes por los nōbres dellos, ſe conoce la Prouincia dōde ſon nacidos. En Caſtilla ſon nōbres comunes los de quiē eneſte libro haze memoria el Rey Don Alonſo, Preciado Vaquero. Fragoſo, Baruado, Herreruelo, Hermitaño, y otros ſemejātes Don Lorenço Xuares de Figueroa maeſtre de Sanctiago, ſabemos que tuuo vno llamado Amadis en cuya memoria mando poner vno de Alabaſto alos pies de ſu ſepulchro, en Sanctiago de Seuilla con vna letra enel Argolla que dize, amad Amadis. en la ciudad de Baeça, es coſa muy notoria el Can de Dia Sanchez de Carauajal, cuya era la villa de Xodar llamado Mahoma, que ganaua ſueldo enla Frontera de Granada, como vn Ginete gran batallador cōtra Moros, en Francia ſon nombres comunes Blandiel, Vſiel, Samper, Retufier, Matuſier, Roſicler, Angriote, y Arcalaux. En Flandes tenemos noticia de Grop Lebrel de Cornelio Agripa, q al tiempo de ſu muerte deſatandole el Collar deſapareſcio. En Inglaterra y Yrlāda ſon los nombres muy eſtraños en la pronunciaciō, de cuya cauſa no hare memoria dellos, porque los Monteros de Caſtilla las mudan aca los nombres. Los nombres delos Canes Eſpañoles, de que al preſente ſe ſirue ſu Mageſtad en ſu Monteria ſon Bocanegra, Manchado, Brabonel, Mohino, Mayortes, Barroſo, Barzino, y otros ſemejantes, por cuyos nombres ſon conocidos, y acuden al llamado de los Monteros.

Dela orden que ſe tiene en tocar las Bozinas. Capitulo.XX.

AViendo eſcripto los oficios de la Monteria, calidades de los Canes, ſigueſe tratar, dela forma que al preſente ſe vſa en Caſtilla, en eſte exercicio, y ofreſceſe lo primero, el tocar delas bozinas, delo qual aūque en tiempo del Rey don Alonſo, auia las diferencias de que en eſte libro ſe haze memoria, al preſente ſe an reduzido a nueue Toques.

1. A junta, que es quando haze llamamiento, el Sota Montero, para algun concierto.

2. A entrar, que es quando ſe entra enel monte.

3. A viſta, que es quando an viſto Venado.

4. A Macho, o hembra, que es auiſar ſi el Venado es macho, o hembra.

5. A Bozeria, que es quando ſe leuanta la Caça.

6. A muerte, que es quando ſe mata el Venado.

7. A recoger, que es quando ſe recogen los Sabueſos que andan ſueltos por el Monte, que luego acuden alas Bozinas.

8. A ceuar los Canes.

9. A ſalir del monte, que es quando ſe recoge la gente.

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DISCVRSO

¶ De la Monteria de Red.

Capitulo Veynte vno.


Libro de la monteria, discurso, fol 5, verso, illustration of hunting dogs.jpg


LA Monteria que llaman de Red, vſaua en Eſpaña, a la vſança de Alemania, el Emperador Maximiliano, quādo gouernaua eſtos Reynos. La qual ſe haze poniendo vna Red de Venados cuel lugar por don de an de hazer la ſalida, y los lados, como mangas vnos lienços y cordeles de cada parte, que llaman Filopos, que cieriā en forma de manga el campo, y por la de mas parte del campo Lebreles, y gente de apie, y cauallos, pueſtos en orden, de ſuerte que leuantando ſe los Venados, aunque vayā a la parte de los Filopos, bueluan huyendo dellos, derechos a la Red, donde mueran.

De la Monteria de Jaualies en Telacerrada. Capitulo Veynte y dos.


Libro de la monteria, discurso, fol 5, verso, illustration of a boar hunt.jpg


La


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DE LA MONTERIA.

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LA monteria de Iaualies, q llaman a Tela cerrada, ſe haze aſsi, deſpues q el Mōte eſta aplazado, y concertado para todo genero de Caça, y la Caça junta y recogida en vn lugar el peſſo, traen las Telas de Lienço en Carros, las quales ſon de Cañamo, de altora de tres varas, que cercando el Campo con ellas, aſidas de Lanças, q ſe hincan enla tierra, a manera de Maſtiles de Tiendas, viene a formar vna muralla, que cercado el lugar donde eſta la Caça, hecho eſto por los Monteros, entrandentio del ſitio y ven el numero de Caça que ay, y deſpues para recogerla en menos ſitio, echan otra Tela, que llaman contra Tela, por medio de todo el circuyto, y vā recogēdo la caça a plaça menor para que no ſe corra tanta tierra, y ſe vea todo el numero della junto, y luego ſe de auiſo a ſu Mageſtad, o al principe que va ala Monteria, el qual entra a Cauallo conſus criados, cō Eſto ques deſnudos enlas manos, y ſueltā los Sabueſſos, y matan los Iaualies a batalla, donde enlo fragoſo dela Mōteria ſuelen defenderſe.
¶ En ſemejante Monteria, acaeſcio al Rey Don Felipe nueſtro Señor, ſiēdo Principe, andando a Mōte en Eras Boſque del Duque del Infantazgo jūto al Moneſterio de nra Señora de Sopetran enla Villa de Hita, ſiendo ſota Montero Antonio Sendin, en preſencia de Iuan Ramos ſu balleſtero, acometiendo ſu Mageſtad en Tela cerrada, a vn Brauiſsimo Iauali, y auiēdole herido, deſde el Cauallo cō enel Eſto que, el Iauali embrauecido con el dolor dela herida, ſe empino contra el y le hirio el Cauallo por la Ijada, que dando el Iauali alli muerto.
¶ Y caſi lo miſmo le ſuſcedio a ſu Mageſtad, en el meſmo tiempo en Fuēcorral, enla Deheſa de Valdelatas, dōde ſiguiēdo otro Iauali grandiſsimo, no menos feroz que el paſſado, y auiēdole ſu Mageſtad herido conel Eſtoque, arremetio a ſu Mageſtad, empinandoſe contra el, y le rompio la Bota con el Colmillo, y de paſſo hirio a vn-Labrador.
¶ En Aranjuez vuo otro Iauali, que ſu Mageſtad corrio, en Picotajo, donde Xarama, y Tajo ſe juntan, y en Tela cerra la, era tan brauo, que corria los Otrelanos, y labradores de aquella tierra que de temor del no yuan a las haziendas, como cuentan del de Calidonia que mato Hercules, y ſu Mageſtad entro enel Coche, dentro de la Tela cerrada porque por la Gota no pudo ſubir a Cauallo, y hirio vn Cauallo a Don Chriſtoual de Mora Cauallerizo mayor dela Princeſa, y otro a Juan Sendin de Peromato Alguazil dela monteria, que con ſer hōbre muy grueſſo lo leuanto conel Cauallo por el ayre, y arrimo a vn Eſpino al cauallo de Dō Antonio de Toledo Prior de. S. Iuā, q ſi no lo ſocorrieram lo derribara, y corrio los Mōteros, y al fin fue muerto por los Lebreles. Igual a eſte en la breueza fue otro Iauali, q corrio el Emperador Carlo Quinto, en Arājuaz eñl Rebollo a Tela cerrada, a Cauallo con ſu Eſtoque fue tan feroz que mato quinze Sabueſſos, y hirio diez y ſiete, y aun montero que ſe dezia Dios dado, y matolo ſu Mageſyad del Emperador.
Siendo rey de Romanos el Emperador Maximiliano ſegūdo, y andādo a Monteria de Iaualies a Cauallo cō Eſtoque en Tela cerra da, enel Parque de Viena de Auſtria, como quiſieſſe herir a vn Iauali, hurtole el cuerpo, y diole vna Nauajada el Colmillo q cortādole el Aſciō del Eſtriuo y la bota, le hizo enla gargāta del pie vna herida, de q qdo ſentido todo el tiēpo q viuio: hallo ſe preſente Iuā Ortiz de C,arate ſu guarda, y Repoſtero de Camas, que me lo contro en Madrid.

Dela


[discurso, fol. 6, verso]


DISCVRSO

Dela Monteria de Camas y Venados en Tela cerrada, en Aranjuez.

Capitulo Veynte y tres,


Libro de la monteria, discurso, fol 6, verso, illustration of hunting dogs.jpg


LA ordē que ſe tiene enla Monteria de Gamos, y Venados que ſe haze a Tela cerrada, enlos Boſques de Aranjuez, Ballayn, lar rexneda el Pardo, y la Caſa del Campo de Madrid, por el Mes de Mayo es aſsi, que los Gamos, y Venados, que alli eſtan en los Sotos, tienen por coſtumbre, que al poner del Sol y por la mañana ſe baxan a los Sotos, por cauſa de q ala Noche no los dexan en ellos los Moſquitos, y como an mudado las cuernas, no los pueden ſufrir, al ſalir del Sol, los Moſquitos andan enlo alto, y ſe vienen a los ſotos que los hallan freſcos del ſereno dela Noche, y al caer enlos Sotos, eſtan pueſtos Monteros, por atalayas para deuiſar donde caē las mayores manadas, y alli ſe acude a echar con gran preſteza las Telas para cogerlos dentro, y dexādolos cerrados ſe haze vn Toril ala parte de fuera arrimado ala Tela deſde el toril en adelāte, ſale lacarrera, la qual va derecha dōde ſus Mageſtades y las damas eſtā en vna enrramada q ſe haze de Madera eubierta đ freſcas, y varias yeruas q pueſtas por orden hazen belliſſima viſta, en eſta carrera para que vayan mejor guiados los Gamos, ſe pone vna ala de Telas ala vna parte, y ala otra, vn trecha de cada parte, yno en toda la carrera ala ſalida del Monte, para que hagan mayor carrera los Gamos, ſe ponen dos trincheas de Galgos, y de alli a delante Lebreles por q los Galgos no hazen preſa, como los Lebreles, ſino van pellizcādo, y al fin o medio de la carrera, ſueltan Lebreles, y aſsi la mayor parte van a morir donde ſus Mageſtades eſtan con grā dereogzijo, y para ſalit los Gamos fuera de las telas ſe ſueltan ſabueſos, por

ſu


[discurso, fol. 7, recto]


DE LA MONTERIA

7

ſu orden, dentro dela Tela cerrada, y los monteros de Traylla y ventores con las Bozinas tocādo jūtos, trecho a trecho hazen ſonoroſo ruydo, ayudado dela viſta de los Sabueſos, que andan caçādo, y para los Gamos que procuran ſalir de aquel cerco, eſtan dos Monteros diputados para eſto, q tienen cuydado de abaxar vn pedaço de Tela haſta el ſuelo, y como los Gamos la veen baxa, ſaltā al Toril, y aunque de mala gana, la neceſsidad los fuerça a paſſar la Tela derribada, por la prieſſa que reſciben de los Sabueſos y el temor del ruydo de la Bozinas, y auiēdo paſſado por aquella vez, los queles pareſce a los Mōteros, tornan a alçar la Tela, y de alli paſſan a la Tela que eſta al principio de la carrera, y abaxanla, ojeando los, que ſalgan, y ſi alli eſtan muchos Venados, en ſaltando quatro ò ſeys, tornan a leuantar la Tela, y auiendo ſe acabado la carrera de aquellos, y ſiendo muertos por los Monteros, q tienen Lebreles, y Galgos, aguardaſſe a que los recojan, y ſe pongan en ſus pueſtos, y tornan luego a aſſechar los demas Gamos que ay enel Toril, haziendo lo miſmo que con los primeros, y anſi ſe haze con los que quedā enla Tela principal con los Sabueſos, haſta que ſe acaban, o ſobre viene la noche, y ſu Mageſtad, manda recojālos Gamos muertos, y lleuarlos a Palacio, donde ſe abren y deſuellan, y repartē, y deſta forma ſe corrian los venados en Aranjuez en tiempo que reſidiā en la Corte de Eſpaña, la Mageſtad Ceſſarea del Emperador Rodolpho, ſiendo Principe, y el Archiduque Erneſto Hermanos dela Mageſtad de la reyna doña Anna Nueſtra ſeñora.

Dela Monteria de fuerça. Capitolu XXIIII


Libro de la monteria, discurso, fol 7, recto, boar hunt.jpg


La


[discurso, fol. 7, verso]


DISCVRSO

LA Monteria de Venados a fuerça ſe hazeponiendo los Sabueſos y Monteros en paradas de trecho a trecho, y ſoltando los Sabueſſos que leuantē la caça, y figuiē dolos a lança y cauallo, matandolos a lāçadas a fuerça de braço, y deſta forma de Monteria vſaron los Emperadores Carlo quinto, y Maximiliano ſu ſobrino enlos Boſques que ay de Madrid a Valladolid.
¶ Eſtando el Emperador Carlo Quinto, y la reyna Maria de Vngria ſu hermana en Flandes, y teniendo ſu corte en Bruſelas, yuan a Monteria de fuerça ala Floreſta de Soña, ponian enel raſtro Sabueſſos ceuados, y primero tomauan vn Venado grande, el mayor que hallauan de los de la marnada, y ponian enel raſtro vn Monteo con vn Sabueſo en vna Traylla larga, y ponian enel miſmo raſtro los Sabueſos ceuados, y luego que los Sabueſos ſueltos que ſeguian al Venado de xauan aquel, y ſeguiā al otro de los q atraueſſauan, paraque aquel primero no ſe pudieſſe perder, por razon del Sabueſſo ceuado que el Montero lleuaua de Traylla, ſeguia al Venado toda la gente de a cauallo, haſta que le canſauan, o le lleuauan huyendo haſta los foſos del agua, donde entraua aſocorrerſe, y los Sabueſſos tras el, alli el Montero que primero llegaua tocaua la bozina aviſta por que el Emperador, y reyna Maria vinieſſen, y alli lo matauan enel agua, o ſaliendo della lo alanceauan, y para eſto tenian cauallos pueſtos en paradas para mudar, porque los fatigauan de manera que ya aconteſcio ala reyna Maria, hazer rebentar Cauallos en eſte exercio en ſeguimiento de los Venados.

Dela Monteria de Oſos. Capitulo. XXV.


Libro de la monteria, discurso, fol 7, verso, boar hunt.jpg


Del


[discurso, fol. 8, recto]


DE LA MONTERIA.

8

DEla Monteria de Oſſos eſta copioſamente eſcrito en eſte libro, ſolamente diſiere ſu Monteria de las otras, auer ſe de hazer en campo abierto ſiguiendo el Oſſo cō los Sabueſſos, y Lebreles haſta llegar los Mōteros que aco metiendole en eſcuadron, con los Venablos le acaban.
De vn Valentiſsime Oſſo que vuo en Mançanares, contaua el Sotamontero, Antonio Sendin y otros muchos hombres viejos que a ello hallaron preſentes, que como los reyes Catholicos Don Fernando y Doña Yſabel tuuieſſen noticia del, y ſalieſſen con gente Maberida de Madrid, y de toda la Serrania, que es lo miſmo q con gente llamada de toda comarca, armada de lanças, y venablos, para que pueſtos en paradas cerquen la tierra auiendo baxado el Oſſo al llano y eſtando toda la guarda de cauallo preſente y acometido de todos los Lebreles y Sabueſſos, ſe degendio de todos ellos, y ſe boluio libre y ſeguro al Mōte, ſin reſcibir daño alguno, antes los dardos y lanças que le tirauan, las recogia con los manos, y las tornaua a tirar con grande fuerça contra las eſpaldas a los que ſe las tirauan, de xando a los reyes admirados de ſu braueza.
Siendo la Mageſtad del rey don Phelipe nueſtro ſeñor Principe, auia enel Pardo dos Oſſos macho y hembra, y porque hazian mucho daño en aquella tierra, ſu Mageſtad fue cō Iuan Ramos ſu Balleſtero, y con vna Balleſta con Xara a hirio al vno y lo mato, y el Oſſo arremetio a ſu Mageſtad, y no le alcanço a herir, y deſpues los Monteros ſiguieron al otro Oſſo, con la Monteria en Naua delas muelas fuera del Pardo, y eſtando aſidos enla pelea con los Sabueſſos, y Lbereles, ſu Mageſtad le dio vn Arcabuzazo con que lo acabo de matar.
Armanſe para los Oſſos vna trāpas de vn ingenio de Saeta ceuado cō paſto, q en llegādo a puar đl el Oſſo ſe de ſarma el ingenio, y le atrauieſſa el cuerpo la Saeta, y eſte ſe vſa en Flandes Inglaterra y Alemania, y en Eſpaña ſe vſa en la Montaña.


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En


[discurso, fol. 8, verso]


DISCVRSO

EN las Mōtañas de Ouiedo ſe exercita mucho la mōteria de los Oſſos donde ſon muy exercitados los hijos dalgo đ aquel reyno, y entre ellos Gutierre de Campo manes Iuan de Cāpo manes de Tiros, Gutierre de Euia de Cortina, y Eſteuan de Arguel es, y ouos: los quales con mucha deſtreza al tiempo q el Oſſo ſe en hieſta cōtia ellos le arrojan el capotillo a losojos y metele el Venablo por el pécho me tiendo la cabeça entre los braços de forma que el Oſſo no pueda alcançar con las garras, ni la boca, para herir les, y teniendoles fuertemente, enel Venablo los acaban.

De la Monteria que ſe erſa enel Andaluzia en las Rocibas Boſque del Duque de Medina Sidonia Cap. XXVI

ENla Coſta del Mar por dōde Guadalquiuir entra enel Oceano ſon las Rocinas Mōte del Duque de Medina Sidonia, de eſpacio de diez y ſiete leguas, abundantiſsimo de mucha caça de Venades Iaualies, y Liebres en los Raſos, y de Aues de Bolateria, q ſon ſin numero las que ſe crian en aquellas lagunas, y Mariſma. La forma que ſe tiene en Montear los Iaualies, es embiar el Montero de a pie a cōcertar el Iauali, el qual llegado ala porquera davna buelta, en torno della para reconoſcer, ſi a paſſado a otra y reconoſcido q no a ſalido, de otras menores haſta que rodea el lugar en mas peqño eſpacio para concertarle mejor, y apartandoſe cōtra el viento haze ahumada a losque an de montear, los quales van en Cauallos, con Lanças, Ginetas đ diezyocho palmos y cercan a lo largo la Porquera, con mucho ſilencio el Roſtro Frente al lu gar donde eſta el Iauali, y a eſte tiempo ſueltan Ventores que lo leuantan, y le ſiguen latiendo, haſta echarle fuera della, luego los de a Cauauallo, le acometē a lāçadas porq haſta q el lauali ſalga dela Porquera no ſe a de acometer, ni hazer ruydo por que con la eſpeſſura della, y hoyas de las Freças dellauali, corren rieſgo los Cauallos, tanto que ſe tiene por ordē que ſi el Iaualo ſaliendo de vna Porquera eſcapandoſe de las Lanças de a Cauallo llegare a otra no ſe le a de acometer dentro della, ſino cercarla y ſacarlo con Vētores, como enla primera, y aunque es mucha la maleza. deſte Boſque, tanta que cubre los Cauallos, ſe dexa correr por ſer laguarcal, y Remeral ſiguiendole cō Cauallos que no ſalten las matas, ſino que lo horadē, y aſsià acaeſcido correr en el a vn Iauali, vna legua, por la llaneza y eſpeſſura del Monte, y a eſta cauſa ſe tienen por buenas lāçadas, las que ſe dan: de ſuerte que dezando clauada la Lança al Iauali, la ſueltan de la mano, para que le ſea eſtoruo, ala corrida deteniendole en las Matas, aunq otros tienen por mas honrroſa la que primero le hiere: y a aquel ſe attribuye la victoria dela muerte del Iauali.
La miſma forma de Monteria ſe vſa, en la C,arça, eñl Obiſpado de Cordoua, Boſque de Don Rodrigo Meſſia Marques dela Guardia, tratado con mucha Curioſidad, del y ſu padre, y abuelo, y con grande aparato, y coſta de Lebreles, y Monteros poblado de grandiſsimo numero de Iaualies, Corços, y Gamos, con plaças, y calleshechas a poſta para las paradas y corrida donde a acaeſcido en vn dia matar a Lança veynte Iaualies: a mi padre oy afirmar auer viſto al Duque de Oſſuna Don Pedro, matar en vn

dia


[discurso, fol. 9, recto]


DE LA MONTERIA.

9

dia eneſte Boſque a vn valentiſsimo Iauali de vna lançada, a la corrida, y de vn Arcabuzazo, de q es deſtriſsimo, derribar dos Venados, aunq no tā famoſo como eſte. Es eſcogido Boſque el de Miraualles, de los Puertos Carreros, Cōdes de Palma, jūto a Ecija, a quiē los Rios de Xenil y Guadalquiuir reciben en medio.
¶ En la Isla de Sancto Domingo, ay tanto numero de Iaualies, q hombre de a Cauallo cō dos Lebreles, ſiguiēdo el monte, mata en vn dia doze Iaualies a lāçadas, ſacādo los a lo raſo.

Dela Monteria que ſe uſa enel Andaluzia, enel Monte de Bena Mahoma Boſque del Duque de Arcos. Capitulo. XXUII.


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ENla ſierra de Gibraltar eſta el Boſque del Duque de Arcos, llamado Benamahoma, matāſe enellos Iaualies deſta manera, echāvētores: q hallē el Iauali fuera dela Porqra denoche a las diez de la noche, al tiēpo q anda comiēdo en los Alcornoques, y en las Enzinas y en hallādole los Vētores, comiença a dezir enel q por otro nōbre llaman Latir: los Mōteros lleuā dos otres Lebreles, o Alanos de Traylla, en oyēdo los Vētores largā la Traylla, y los Alanos parten a toda furia, a donde eſtā los Sabueſos: diziendo enel Iauali, y el Iauali los ſale a reſcebir, en ſintiendo los Y danſedos en cuētros, como ſi fueſſen dos hombres de armas, demanera, que por lexos que queden los Monteros: cō el ſilencio de la Noche, conoſcen luego que ſe an encōtrado, y van alla a prieſſa, a donde hallan los Lebreles agarrados delas orejas, y Los Venrores de las Poſpiernas o dōde mejor puedē: y llega el Mōtere con vna Daga, y alçale vna mano y mete la Daga junto al Eſpalda haſta la cruz, porque en aquel derecho eſta el Coraçom, y luego cae muerto el Iauali: y deſta forma de mōteria es grā Montero Don Ioan Ponce de Leon, Veynte y quatro de Seuilla, cuyo Mayorazgo es en Pilas, que le acaeſ

¶¶

cio


[discurso, fol. 9, verso]


DISCVRSO

cio, acometer Iauali de cinco mil onças, metido ya enla Porquera, entrando en ella a gatas, y matarle deſta manera, con ſer tan valiente, que auia dado treynta y dos heridas, a dos Alanos de cuya forma de Monteria vſauā el Duque de Arcos don Luys, y el Cōde de Feria Don Pedro, y don Alōſo Enrriquez ſeñor de Montanches.

Dela Monteria de Cabras ſilueſtres. Capitulo. 28.

LA caça de las Cabras Monteſes en Alemania ſe haze ſubiēdo por los riſcos cō calçado de puas de fierro para agarrarſe de las peñas, ojeādolas cō garrochas largas, haziēdo las ſalir aloraſo, dōde las ſiguē con perros. En Andaluzia, ē ſierra Morena, deſde la vēta de los palacios, haſta Caçorla, ſe hallā algunas, yentre ellas ſe a hallado enel termino del Caſtellar, lugar del Conde Santiſteuan del puerto, vn cabron con cuernos de vara y quarta de largo cada vno, dēſos, y fortiſsimos, los quales dio por ſu eſtrañeza Dö Diego de Benauides, hijo mayor del Conde, al Marques de los Velez dō Pedro Fajar do, y el Marques losmoſtro a ſu Mageſtad, y otros de poco menos grāde zavi de en la recamara de Don Iuan de Benauides ſeñor de Iaualquinto, đ otro que mato enla miſma ſierra andando a caça. Enlas Islas de Canaria, principalmente enla de Lançarote, ay grandiſsimo numero de Cabras ſilueſtres de cuya carne ſe mātienē los de aqllas Islas, y hecha Cecina, ſe prouec a los uios, que por aquel mar nauegan: matanſe con Lebreles que ſon eſtre eſtremados los que alli ſe crian, y prueuan en Eſpaña admirablemente.

Dela monteria de Lobos, Zorras, Gatos monteſes y Texones. Capitulo. 29.

LA mōteria de Lobos, Zorras, Gatos mōteſes, y texones, no es menos apazible q las de los otros animales, haze ſe aſsi. Amanecen todos los Mōteros en atalaya pueſtos en hilera a las orillas de los Sotos, y ſubidos en arboles, de dōde puedā deuiſar los Lobos q entrā de fuera en los Sotos, por q ya ſe tiene experiēcia q de noche ſalē fuera dellos, y đ dia entrā a eſtara la ſombra. Luego q los mōteros los veē, entrar en los Sotos y los lugares por dōde entrā, auiſanſe todos, y con ciertan la caça, cōforme a lo q an de uiſado, y ponē Redes guardādo el ay redōde veen mejor diſpoſiciō para la corrida, y ponē por las veredas o orillas del Soto Telas, y alguna gēte por q no rōpan por las orillas, ſi no qvayā derechos a las Redes, armado el mōte deſta ſuerte. Traeſe mucha gente de los lugares vezinos q llamā maherida, la qual vā a traer los Mōteros de a cauallo, y ſon obligados a venir a ſu llamado, y diuidēla en los Sotos, enel lugar cōtrario de dōde eſtā las Redes y eſta gente entra porel lugar donde no ay redes, dādo bozes y oxeādo, para q los Lobos vayā a dar en las redes y ſueltā los Perrillos q llamā Xateos, y jūto a las redes eſtā en Hutas q ſon como Cabañas otros Mōteros cō Lebreles en cubiertos, para quādo la Caça ſaliere, ſoltar el Lebrel y dar bozes rezias, para q la caça huya ala Red Y mas adelante eſtā Monteros metidos en otras Hutas, armados de Venablos a los quales llamā Māgueros, cuyo officio esmatar la Caça en cayēdo enla red. Y deſta forma ſe an muerto ē Arājuez mūcho numero de Lobos y Zorras, haziēdo el officio de Māgueros cō ſus Venablos. Los Principes, Cardenal Alberto, y Vuēceslao grā Prior de Sanr Ioā. Y lo miſmo ſu Mag. de la Reyna Doña Ana nueſtra ſeñora, y las Sereniſsimas Infantas Doña Yſabel, y Doña Catalina, con Porras de Frexno, matandolos por ſus manos. Y es grāde el numero de Zorras que ay eneſte Boſque, ſegū oy dezir al Cōde de Fuenſalida, q ſe lo auia certificado, el Principe Cardenal Alberto.

De


[discurso, fol. 10, recto]


DE LA MONTERIA.

10

¶ Deſte genero de animales fue gran Montero Stanislao enano de ſu Mageſtad de nacion Polaco que murio a tres eños cuya pequeña diſpuſicion de cabeça, y miēbros iguales a ſu eſta tura obligaua, a ſer juzgado de los qlo viā, por muchacho de pocos años mas quier: le trataua, y conſideraua ſu virtud y prudencia, facilmente juzgaua enel los años que encubria, y aſſi conoſcidas enel eſtas partes le hazia ſu Mageſtad muncha merced, viamos en Madrid la portada de ſy caſa adornada de cabeças deſtos animales, que mataua con Arcabuz, de que era deſtriſsimo andando encubierto por la pequeña eſtatura ſuya entre las matas, veſtido del color del Monte, donde le acaeſcio en Aranjuez, q como derribaſſe de vn Arcabuzazo vn aguila grāde, q en vn arbol eſtaua el Aguila arremetio a el, y le dio vn golpe en los pechos quello derribo en tierra, y el appellidò ſocorro, y ſiendo ayudado de vn eriado que lleuaua, ſe defendio de el Aguila con el cuento del Arcabuz, a golpes y la mato en batalla, y caſi otro tanto le ſucedio, en vazia Madrid cerca de Arganda con vna Grulla aquiē hirio en vna ala: que arremetiēdo cō el pico le mal trataua haſta q ſacādo vn cuchillo, de Mōte, q lleuaua andādo cō ella a eſgrima la mato.

De la Monteria de Leones. Capitulo XXX,


Libro de la monteria, discurso, fol 10, recto, lion hunt.jpg


ANtigua coſa es en Caſtilla preciarſe los reyes de tener en ſu corte Leones y otros animales eſtraños traydos de diuerſas partes del mundo por grandeza della, aſsi leemos enla chronica de Eſpaña auer imbiado el Soldan de Perſia al Cid Ruy Diaz de Viuar vn gran preſente de animales eſtraños, dōde ſe haze memoria del Leon que

¶¶

2

fue


[discurso, fol. 10, verso]


DISCVRSO

fue cauſa del vltrage: que a ſus hijas hizierō los Infantes de Carrion ſus yernos en los Robledos de Torpes. otro tal preſente hallamos enla Chronica del rey Don Alonſo el ſabio, auerle embiado Aluan de Xauer rey de Egipto, y entre ellos vn Elefante, y vno llamado Girafa, cuyo freno ſe ve enla ygleſia mayor đ Seuilla, en la Naue đl Largarto, y otro llamado Aſnauiada, de quien tomo nombre la venta que eſta junto a Peñaflor: el Leon de Don Alonſo Perez de Guzman el bueno, fundador de la caſa đ Medina Sidonia es fama publica q ſe ahogo enel Mar embarcādoſe en Africa para Eſpaña. Del rey dō Iuan el ſegundo, tenemos noticia, tenia caſa de Leones, y entre ellos vno manſo, que aſiſtia a ſus pies. del tiempo de los reyes Catholicos, a quien no es notorio la hazaña de don Manuel Ponce de Leon, quando ſaco el guante de vna Dama dela Leonera, de quien dize Garciſanchez los Leones que domo, &c.
¶ El Arçobiſpo de Seuilla Don Iuan Tauara ayi del Principe don Iuan tenia vn Leon manſo a ſus pies en cuya memoria, mando poner otro tal de Alabaſtro en ſu ſepulchro enel Colegio de ſancto Tomas de Seuilla, donde yaze. Otro tal tenia don Alonſo Manrique, Arçobiſpo deſta miſma Ygleſia: el Leon del inuictiſsimo el ſeñor Don Iuan, llamado Auſtria, tan māſo, que reſidia y dormia en ſu apoſento, que fue hallado dētro del Alcaçaua de Tunez, quando el Señor Don Iuā entro enella, todos leconocimos. en Lisbona, emos viſto ſiempre Leones, y otros eſtraños animales traydos de Africa, y de la India, y alli eſta agora vn Rinocerote, que vulgarmēte llaman Auada: y otro. Vnicornios que es el ſegundo que ſabemos: que aya venido a Eſpaña porq el primero fue el q el rey dō Manuel de Portugal embio a Roma al Sumo Pōtifice Leō decimo el qual perecio enla mar, per diendoſe el Nauio donde yua, con tormenta q tuuo enel viaje, y ya con los preſidios q los reyes đ Eſpaña tienē en Africa, y en el ſeñorio de la India, no nos ſon coſa nueua, Leones, Elefātes Rino Cerotes, Onças, Tigres, Eſpines, Gazelas. Dromedarios, Camellos: y otros animales eſtraños: q deſembarcā enlos puertos de Eſpaña de los reynos y prouincias a ellos ſujetas En Africa ſe corren los Leones a Cauallo a lançadas en eſcaramuça, por los Ginetes del preſidio de Orā, y aūque es peligroſa caça, por lo mucho que alcançā de ſalto los Leones al fin ſe rinden a la muchedūbre de los Cauallos, y ſon muertos a lançadas, y es Monteria de mucha recreaciō, y grādeza, dela qual vſa al preſente dō Rodrigo Ponce de Leon Conde de Baylen matādo los porſu lança cō mucho animo, y deſemboltura.
¶ Al tiēpo q el ſeñor dō Iuā de Auſtria fue a Tunez a dar, el reyno a Muley. Salio de Tunez don Garcia de Toledo caſtellano, que agora es del Caſtillo de Sant Elmo de Napoles, y otros caualleros, con Moros de a Cauallo a mōtear, ſalio a ellos, vn Valētiſsimo Leon, y aſaltando a vn moro de a Cauallo por la eſpalda, le hizo pedaços abriēdo al Cauallo, y al Cauallero por las Caderas, otro eſtraño acaeſcimiēto ſucedio a don Rodrigo de Benauides, hermano del Conde de Santiſteuan, ſaliēdo a lāçear vn Leō en Tunez en vn eſcogido cauallo, q dandole al Leō vna lāçada ſubitamēte le cayo el Cauallo en tierra muerto, ſin herida de ſolo temor, y abriendo al Cauallo para ſaber de q ſe auia cauſado ſn muerte le hallarō la hiel rōpia. Enla prouincia del Peru: enla gouernaciō đ Popayā es grāde el numero q ay de Leones aūq no tā brauos como los africanos, tienē por coſtūbrem atar los puercos, por beuelles la ſangre, y por el ra-

ſtro,


[discurso, fol. 11, recto]


DELA MONTERIA.

11

tro della los ſiguē los Indios cō perrillos peqños de los quales tienen tanto temor los Leones, q ſe encaraman y ſubē por los arboles huyēdo de los perrillos, y alli los vareā los Indios cō flechas de arco, y con otras que llamā tiraderas q ſon flechas tiradas cō Amēto, y la miſma Mōteria vſan cō los Tigres q ſon mas brauos q Leones, y cō los oſos aunq eſtos ſe defiēden, haziendo pedaços a aquellos perrillos.
EStādo la Corte enla villa de Madrid, ſucedio q vna grā Leona q ſu Mageſtad tenia, ſe ſolto de palacio y ſalio al cāpo camino de Alcala y reparo enel arroyo de Vanigral, q eſta a media luega de Madrid, en vn lugar hondo, acompañado de grādes çarçales, y eſpeſſura, aunque en poca cantidad de tierra, y mādādo apercebir a Chriſtoual Sendin de Barrientos, Sota Montero, y a los Monteros, ſu Mageſtad dela reyna Doña Yſabel de Frācia, tercera muger del Rey dō Phelipe nueſtro ſeñor, en vna Carroça, y el Principe don Carlos nueſtro ſeñor, en vn Cauallo, ſalieren a Montearla, y llegaron al lugar dōde la Leona eſtaua, y con ellos Don Enrrique Enrriquez de Guzman, Conde de Alua deliſte, Mayordomo mayor dela reyna nueſtra ſeñora, y las Damas grādes, y Caualleros dela Corte. A eſta ſazon el Sotamontero, tenia dado ordē, que los Monteros eſtuuieſſen pueſtos ala redonda del Monte, enlo mas alto con Lebreles, y Sabueſſos, y Bozinas al cuello, luego ſoltaron quatro Sabueſos, que entrando enla C,arça empeçaron a ladrar contra la Leona ſin oſar llegar a ella, por temor de ſu ferocidad, y luego que fue deſcubierta, ſe tocaron a vn tiempo las Bozinas, a cuyo ruydo, dio tan grandes bramidos, que toda aquella hondura reſonaua, y paſſando el Sotamontero a Cauallo por cerca della, como le vio, ſalio de dentro de la C,arça, y dio contra el vn ſalto de quinze paſſos, y eſcapando el Sotamontero, por la ligereza de ſu Cauallo, como no le pudo alcançar, boluioſe ala C,arça, latiēdo ſolamente los Sabueſſos, y tocādo la Bozeria de las Bozinas, que eſtauā enlo alto, a eſte tiempo el Conde de Aluadeliſte, arremetio a Cauallo, por vn lado de la Carça, y la Leona ſalio cōtra el contāta preſteza, que el Conde no tuuo otro remedio, para ſocorerſe ſi no meterſe por vn callejon de C,arça, que la mata hazia, penſando hallar ſalida, y no hallandola, y eſtando a rieſgo de perderſe, con gran laſtima de la Damas, de ver le en aquel trāce, fue Dios ſeruido de ſo correrle, con dar animo a vn Lacayo ſuyo, que acometiendo con Eſpada, y Capa, a la Leona le dio vna cuchillada en los hocicos, que le cauſo dexar de ſeguir al Conde, y turbada con la herida, ſe boluio ala C,arça, de dōde auia ſalido, luego la Monteria la acometio, con muchedumbre de Sabueſos, allegando ſe los Monteros ala C,arça, y el primero que agarro en ella fue vn Lebrel que ſu Mageſtad de la Reyna truxo de Francia, llamado Leonel, el qual ſolo caſi la rindio, quedando hecho pedaços de munchas heridas, de que ſano, aunq deſpues murio de quebrantado, luego lo acometieron los demas Lebreles ala par, y la Leona viendoſe ſeguida, ſalio fuera a lo raſo, donde Leonel y dos Lebreles de Caſtilla, agarrados della por delante: y por las orejas fueron ayudados de los demas, haziēdo preſa en ella por muchas partes, y como la Leona eſtuuieſſe deſſangrada dela herida del Eſpada: perdida mucha de ſu furia, ſe acabo de rendir a los Lebreles. Y a eſte tiempo los monteros la acometieron cō los Venablos, y la mataron. (?(|

¶¶ 3

De


[discurso, fol. 11, verso]


DISCVRSO De la Monteria a Buytron. Capitulo treynta y uno.


Libro de la monteria, discurso, fol 11, verso, illustration 1.jpg


EN las Mōtañas de Galizia, y de otros partes de Eſpaña, ſe acuſtumbra matar la caça a mōteria q llaman de Buytrō, la qual ſe haze deſte manera, que conforme a la diſpoſicion de la tierra, los pueblos comarcanos del lugar donde ſe a de Montear, ſe juntan y hazen dos alas de Setos, que ſon paredes formadas en Eſtacas altas, hincadas en tierra, entre texidas enellas Rama larga, los quales cetos vienen a Scupar el ancho del Monte, acabando ſe en punta piramidal, enel fin de la qual hazen vna gran hoya, y cubren las de enrramada y pone ſe la gente de la vna punta del Monte a la otra, y entran de rondon enel monte leuantando la Caça, Gamos, Iaualies, Venados o Lobos, los quales huyendo van a dar en la hoya donde eſtan en lo hōdo della eſtacas de puntas, donde ſe enclauā, y alli ſon muertos a lançadas.

Dela monteria de Lobos al Alacapie. Capitulo treynta y dos.


Libro de la monteria, discurso, fol 11, verso, illustration 2.jpg


[discurso, fol. 12, recto]


DE LA MONTERIA.

12

ACoſtumbran los paſtores en muchas partes de Eſpaña, a aemar lazos, para coger Lobos, a los quales llaman Alçapies, hazeſe de vna eſtaca grueſſa hincada en tierra, y ſobre ella enla pūta atraueſſado, vn palo, por la vna parte grueſſo, y por otra delgado, y en lo mas delgado hecho vn lazo de cuerda, y pueſta la punta delgada entierra y en ella paſto para los Lobos los quales llegando deſcuydados alguſto a margo, ſon aſidos đl Lazo por el pie, mano, o cuerpo, y baxando cō el peſo la parte grueſſa del madero, y leuantandoſe la mas ligera queda el Lobo colgado enel ayre gracioſamente.
En Arājuez, ſe vſaua eſte inſtrumēto para los Lobos, y donde acaeſcio vna coſa notable, que me conto Miguel de Medrano hermano de Diego Lopez đ Medrano gouernador đ Arajuez: que como vn Lobo fueſſe preſo en vno deſtos lazos, por la mano, no hallando otro temedio para librarſe, deshizo, y corto con los diētes ſu propia mano, y eſcapo reparando, cō per dida della la vida: y como los Monteros hallaſſen la mano deſpedaçada, ſi guieron otro dia el Lobo, por el raſtro y hallaronle enel Monte, y corrieron lo los Lebreles, y luego le alcançaron y mataron.
¶ En la Meſta matā los paſtores a los Lobos con balleſta armada, que piſando el Lobo los Lazos que eſtan junto a ella diſpara la Balleſta, y le atrauieſſan el Ioſtrado.

Dela Monteria del Buey. Capitulo XXXIII


Libro de la monteria, discurso, fol 12, recto, illustration.jpg


¶¶ 4

En


[discurso, fol. 12, verso]


DISCVRSO

VSan en algunas partes de Alemania y Frācia algunos Monteros yr a Monteria, q llaman del Buey, la qual ſe haze lleuando hecho de lienço armado ſobre aros ligeros, vna forma de Buey pintado con ſu cabeça, y cuernos y dentro del ſe mete el Montero con los aparejos dela caça, y caminādo deuiſa por ventanillas, que el tiene la caça, que ay enel Monte, y dexādole plantado, ſobre palillos, que traeſale por vn lado, por donde, no ſe a viſto đla caça, y tira ala q a deſcubierto.

Dela Monteria del Carro. Capitulo. XXXIIII.

EN Fontenebleu, Boſq y caça de plazer delos chriſtianiſsimos reyes de Francia vſan la Caça del carro, la qual ſe haze aſsi, que el Cauallero o Montero que va ala Caça ſe mete en vn carro que tira vn cauallo ſobte el qual va vn paje, y el Cauallo Paje, y carro, van cubiertos de ramos verdes de arboles, adornados con flores, y caminando deſta manera la Caça, no huye del cerro no viendo las perſonas q enel van, y deſde el carro tira el q va ala Caça metiendo enel todo lo que mata.

De la Monteria llamada Chaco, en las Indias Occidentales. Capitulo. XXXV.


Libro de la monteria, discurso, fol 12, verso, hunting in the New World.jpg


EL vſo quelos indios tenian y tienē en ſus caças y monterias, en las Indias Occidentales, es tā vario, quāto lo ſon las naciones y parcialidades dellos, y los animales de cada Region: y anſi enel Peru en la Prouincia

del


[discurso, fol. 13, recto]


DELA MONTERIA.

13

del Collao, tierra muy llana, friay ſin ninguna arboleda, y muy poblada de gente, y en otras partes de las Indias hazen vna Monteria llamada Chaco para lo qual ſe jūtan grandiſsimo numero de Indios, y pueſtos a trechos, no muy diſtantes, cercan la mayor parte del campo, que queden caſi en forma de circulo, de la manera q mejor ſe acomodan, y de alli van cerrandoſe, y recogiendo todos los animales, q ſe les ponen delante, en losquales ay vnos llamados Guanacos, que ſon de la miſma Ralea, que los carneros, que los Indios nombran llamas Los quales ſoruen de requas de carga en que ſe tragin ā las mercaderias: tienen muy buena lana, ſon del tamaño de vn jumento, las cañas enxutas como el Cieruo la pata hendida, el peſcueço largo, y no grueſſo, Los guanacos, no difieren de eſtos en otra coſa que en ſer brauos, y Monteſes, y los otros manſos: y domeſticos: y enla color dellos que tira a pardo, y la de los Carnero, blāco, negror y pardo. Aſsi miſmo ay enla miſma Prouincia, otros animales llanados Vicanas q ſon mas pequeños, y mayores q Corços caſi de la forma del Camello ecepto la Corcoua, y tienen la lana muy blanda, los vnos y los otros ſe hallan en los deſiertos, y tierras frias, donde nieua, y yela mucho, y eſtos lugares, ſe llaman puñas, tienen eſtos animales la piedra Bezaar, y tambien ſe halla en otros que ſe llaman Tarugas, muy ſemejanres a los Corços: ay tābien muchos Leones. Tigres, Venados, Zorras, y otros animales, que vā los Indios cercando, y recogendo en el Chaco, en la forma y manera dicha, huyēdo los animales đ vna parte a otra, dela multitud delos indios los quales les van tirando a todas partes con flechas, y hondas, y cō vna arma arrojadiza, que llaman Ayllo, q tiene dos bolas del tomaño de vn Durazno colgadas de vna cuerda emparejo, y aſidas deotra, y arrojados eſtos ayllos hierē, y enlazan a lo que tiran, y lleuan Perros para ſeguir la Caça, van deſta manera Monteando, haſta que encierran la caça, y aunque ſon muchos los animales que tomā, ſon mas los que huyendo eſcapan, y anſi tuue por relacion de don Iuan de Quinones, hijo del Preſidente de la Charcas, que deſta forma de Mōteria afirman los Indios antiguos de aquella prouincia, que vſaua Guainacaua grā Principe del Peru, y que la acoſtum braron ſus anteceſſores, cercandolos Mōtes cō numenro de mas de doziētos mil Indios, lleuando ſus Caciques y ſeñores Principales, ſobre los ombros en andas raſas, y ſobre eſtas ſentado el Principe q en ſu lengua llamā Inga, con borla delana pendiente en la cabeça, inſignia Real entre ellos. Eſtando en el Piru, en el Año de conquenta y vno, en la Prouincia de Chicuytu, enel Collao, Don Franciſco de Mendoça Viſorey del Peru, è oydo contar a Caualleros, que alli ſe hallaron en aquella ſazon, de vna fieſta de Monteria, que ſe hizo por los Indios del Collao, cercandodiez nleguas de tierra, con gran numero dellos, en la qual mataron veynte cinco mil Guanacos y vicuñas, tres mil Zorras mil, quiniētos Leones, ſin otro grandiſſimo numero đ otros animales. (;)

Dela Monteria llamada Oxio enla Nneua Eſpaña y de la caça de los Tigres. Capitulo. XXXVI.

En


[discurso, fol. 13, verso]


DISCVRSO


Libro de la monteria, discurso, fol 13, verso, illustration.jpg


EN las Prouincias de la Nueuaeſpaña, vſan los Indios deſtos Chacos, y llamālos Oxeos, y aunq es la trra mañoſa, y no ay los Guanacos, y Vicuñas del Peru, ay grā numero đ Leones pardos, Oſſos Tigres, Cieruos, grandes Venados, y Corços, y ay vnos Puercos Monteſes no muy grandes que tienen el ombligo enel lomo, y ſi luego que mueren no ſe le cortan con tres dedos al derredor, dentro de media oea ſe corrōpe la carne, que no ſe puede comer, los Tigres ſon muy ferozes, mas brauos que los Leones, tienen el cuero tan rezio, quando eſtan acoſſados, y de tal manera ſe arman que no les entra vna lança, quādo los ſiguē los perros, ſe encaramā en los arboles, y alli les tiran con flechas en las partes dōde ay Cabañas, que llamā la tierra dōde ay pocos arboles, y eſta la yerua muy cre cida y ſeca, van pegando fuego, y los Indios ſe ponen ala parte cōtraria del viēto, para encontar la caça q del va huyēdo, y aſsi con galgos y perros, y flechas la ſiguē y matan.

De la Monteria de los Toros Cimarrones en las Indias Ocidentales Capitulo. XXXVII.

EN las Indias Ocidētales, en las Islas de Sancto Domingo, Cuba, Puertorico, Tierrafirme, y Nueua Eſpaña, es notable la multitud de Toros y Vacas ſilueſtres, que la tierra produze, y la forma que ſe tiene en Montecarlas, llamanſe por comun nombres eſtos Toros y Vacas, cimarrones, y aun es nombre comū enlas indias de todos los animales ſi lueſtres, los quales al tiempo que baxan de las Montañas y ſierras, que llaman Arcabucos, donde eſtan de dia embreñados, y eſcondidos al paſto de la yerua de los valles, beuida de las fuentes Rios, y arroyos ſalen contra ellos gētes

de


[discurso, fol. 14, recto]


DELA MONTERIA.

9


Libro de la monteria, discurso, fol 14, recto, illustration.jpg


de a Cauallo, con Garrochas largas de veynte palmos, que en la pūta tienen vna arma de fierro, de hechura de media Luna, de agudiſsimos filos, que llamā Dejarretadera, cō la qual acometen a las Reſes al tiempo que van huyēdo: y hiriendo las en las Coruas de los pies, a los primeros botes los dejarretan, y apeando ſe de los cauallos, los acaban acuchillādolos por las rodillas, y quitando les la Piel, de que ſolamente ſe aprouechan, dexan la Carne al Monte, la qual gaſtā y cō ſumen en vn momento en Tierrafirme los Perros Silueſtres, de q ay grandiſsimo numero, en los Montes de aquellos Reynos, y en la Nueua eſpaña ſirue de paſto a vnas Aues negras llamadas Turas, poco mayores q Cueruos, q no es deſpojado el Animal, quando eſtan ſobre el. Es tan grande el numero de los Toros y Vacas, que eneſta monteria ſe matan, que vienē a Seuilla cada Año enlas Flotas delas Indias, de dozientos mil Cueros, ſin los que en las miſmas Indias ſe gaſtā, que deue ſer mayor numero.

De la Monteria de los Toros enel Coſſo. Capitulo. XXXVIII.

EL correr y Mōtear Toros en Coſo, es coſtumbre en Eſpaña, de tiempo antiquiſsimo, y ay antiguas Inſtituciones Annales, por votos de Ciudades, de fieſtas offreſcidas por vitorias auidas cōtra Infieles en dias ſeñalados. Es la mas apazible fieſta que en Eſpaña ſe vſa: tanto que ſin ella ninguna ſe tiene por regozijo y con mucha razon, por la variedad de acontecimientos que enella ay.
Traen los Toros del campo juntamē

te


[discurso, fol. 14, verso]


DISCVRSO


Libro de la monteria, discurso, fol 14, verso, illustration.jpg


te con las Vacas a la Ciudad, cō gente de a Cauallo, con Garrochones, q ſon Lanças cō puas de fierro enel fin dellas, y encierrā los en vn ſitio apartado en la plaça dōde ſe an de correr y dexando dentro dellos Toros, bueluen las Vacas al Cāpo: y del ſitio dōde eſtan encerrados, ſacan vno a vno a la plaça, que eſta cercada de Palenques, donde los corren gente de pie y Cauallo, a vezes acometiendolos la gente de a Cauallo, con las Garrochas, y andando en torno dellos en Caracol, los hazen acudir a vna y otra parte, otras vezes echandoles la gente de a pie Garrochas pequeñas y al tiēpo q arremetē echandoles Capas a los ojos los detienen. Y vltima mēte ſueltā Alanos, q haziendo preſa enellos, los canſan y rinden.
¶ Enel Andaluzia, en la Ciudad de Bacca, ſe acoſtumbra por los mancebos de vna villa a ella ſubjecta, llama da Vilchez, eſperar en la Plaça al Toro vn Eſquadron de Piqueros, y al tiēpo que el Toro enuiſte enellos, lo leuantan por el ayre ſobre las Picas, y le tienden en la Plaça muerto, que es ſuerte de mucha deſtreza, a cuya forma de regozijo llaman la Suyça.

Dela forma que ſe a detener en dar a los Toros lançada. Capitulo. XXXIX.

GRan gentileza Eſpañola, es ſalir vn Cauallero al Coſſo contra vn Toro, y derribarlo muerto de vna lançada, con tanta deſemboltura y ayre, como lo vſaron enel Andaluzia Don Peropōce de Leon, hijo del Marquez de Zahara, en Caſtilla Don Diego Ramirez, Cauallero principal de Madrid: y como lo vſan oy muchos Caualleros, que por la confuſion que cauſa el tratar de los preſentes, lo reſeruo para otro lugar donde ninguno ſe offenda. Dos differencias ponen en eſta deſtreza, vna llaman roſtro a roſtro, y otra dizē al eſtribo. Roſtro a roſtro es quando la poſtura del Cauallero, haze la herida enel Toro, enel lado yzquierdo, por la diſpoſicion de la

poſtu


[discurso, fol. 17, recto]


DELA MONTERIA.

17

poſtura, que en tal caſo ſale el Toro huyendo por la parte contraria, de donde lo laſtiman, haziendo fuerça el Cauallero enel Toro, deſuiando los pechos de la punteria que el Toro trae. Y a eſta cauſa echa el Toro por delante de ſu Cauallo, que es la ſuerte mas peligroſa de todas las que ſe pueden offrecer, y por eſto la mas eſtimada. La que ſe aguarda al Eſtribo es ſolo vn mouimiēto dela poſtura del Cauallo, y del Cauallero, q la venida que haze, es ſacar la cara del Cauallo dela del Toro, haziendo la herida enel lado derecho del Toro, de ſuerre que la fuerça quel Cauallero pone en la Lança: y la que el Toro trae con ſu furia, hazen ſalir al Toro por el lado derecho, y el Cauallero por el yzquierdo, deſuiandoſe el vno al otro, y a eſta cauſa es menos peligroſa.
¶ La forma quel Cauallero a de tener para dar lançada a de ſer, ſalir en Cauallo crecido, fuerte de lomos, leuantado por delante, Flegmatico, que no acuda a prieſſa a los pies, a le de taer cubiertos los oydos con Algodon, y pueſto por los ojos vn trafetan, cubierto con vnos Antojos, por que no vea ni oyga.
¶ Cōſiderara la poſtura de los Toros y los armamiētos ſi ſon altos o baxos ſi hiere conel cuerno derecho, o con el yzquierdo, ſi ſe deſarma temprano o tarde: todo lo qual ſe conocera, en dando el Toro vna buelta al Coſſo, porq al tomar vn hōbre, o recebir vna capa, vera ſi ſe deſarma alto o baxo, y con que cuerno hiere, lo qual ſeruira para q cōforme el Toro hiriere, y la poſtura q truxere el Cauallero aguarde, y entonces el Cauallero lo aguardara, conforme a la poſtura que el Toro trae. Si el Toro es leuantado, y ſe deſarma baxo, porna la punteria de la Lança, medio por medio del Gatillo, en la poſtura donde ſe ciñe el Cintero de la ſoga. Y ſi ſe deſarma alto, pondra la punteria tres o quatro dedos, por cima de la frente del Toro, porque conforme a eſtas conſideraciones, no ſe puede errar la punteria.
¶ La Lança, ſera de ordinario de diez y ocho palmos, de Frexno valadi ſeco y enxuto, y que ſea roſtada la mitad della, deſde el Puño a la punta, en un horno, dos dias antes del dia de la lançada, porque eſte tieſſa y no blandee, haſta que el Toro eſte bien herido, y rompa mas facil, porque a doblarſe la Lança, podra el Toro hazer ſuerte en el cauallo. Y el Fiorro della, ſea de Nauajas, de quatro dedos de ancho, por que ſiendo de Nauajas, entra y ſale cortando, lo que no hara, ſiendo de Ojo redondo. La punteria del Fierro no a de ſer de filo, ni llano, ſi no que reconozca la punta del fierro, de ſuerte que quando el Toro entrare, vaya haziendo corte, para q la mano eſte dulce, y entre cortando mas facilmēte, y lleuara apuntado el lugar por donde la a de tomar.
¶ Quando el Cauallero ſe va al Toro, a de conſiderar, ſi es viejo o nueuo ſi eſta canſado o loçano, y conforme a eſto, yr metiēdo el Cauallo, porque los Toros viejos, en viendo yr el cauallo, alçan la cara a reconocer el cauallo y cauallero, y amenazan vna y dos y tres y mas vezes, y acontece meter vna mano y otra, reconociendo ſi el Cauallo le eſpera, eſcaruando y amenazando con ellas, y enel entretanto que el Toro no tiende la barua, pegan do como Liebre las orejas, cō el cuerpo, eſte ſeguro el Cauallero q no acometera el Toro, y en reconociendo q haze eſto, apercibaſe para recebillo: y ſi es nueuo, es mas preſto, y aconteco reconocer y amenazar: y amuzgar, y partir, y el conocimiēto deſto a đ eſtar

¶¶¶

al


[discurso, fol. 17, verso]


DISCVRSO

al ingenio y experiencia del cauallero que fuere a torear, para que quando el Toro llegare lo halle apercebido.
¶ En poniēdo ſe el cauallero enel cerco, que la gente tiene hecho al Toro vayaſe paſſo ante paſſo al Toro, y cōpongaſe la Capa, echando la por cima del hombro, y viendo quel Toro le a viſto, que lo reconoce, alce el braço, echando el canto de la Capa por cima del hombro, leuantando la mano abierta por cima del, a cuyo tiēpo el criado que alli a de yr con la Lāça al eſtribo derecho del cauallero, ſe la porna en las manos, alçando el braço, inclinando la punta del fierro hazia el Toro, de forma quel Cauallero ſolamente cierre la mano, y abrigue el braçp conel cuerpo affirmado al pecho ſin mouerlo, haſta quel Toro llegue a entregarſe a la herida, y aya rompido ſu Lança, la qual no a de ſoltar de la mano ſin tener la hecha pedaços, aunque el Toro le ſaque dela ſilla.

De la Monteria de los Biſontes, y Uros, enel Reyno de Polonia. Capitulo. XL.

CRian ſe en los Mōtes del Reyno de Polonia, y en la Lithuania en la gran Selua Hyrcinia vnos Animales brauiſsimos, llamados Biſontes, diſieren a los Toros de Eſpaña, enla forma de los cuernos, que ſon denſos, y van haziēdo ruecas, a manera de roſcas. Tienen grandes vedijas por todo el gatillo, y ſon ligeriſsimos y crueles Dellos haze memoria Sigiſmundo Libero Aleman, Criado del Emperador Don Fernando, en la embaxada que hizo al gran Duque de Moſcouia, En la Montaña donde ellos eſtan ay grādes arboles, y los Monteros de apievan contra ellos con vnos Boneres roxos en las cabeças, a los quales acometen los Biſontes, y ellos ſe defiendē andando en derredor de los arboles, y los Biſontes embrauecidos, andan tras ellos, y en canſandoſe el Montero, arroja al Campo el Bonete, y al color roxo, arremete el Biſonte al Bonete, y dexa al Montero, y el Montero aparta ſe a deſcanſar, y llega otro Montero de nueuo a canſar al Biſonte, haziendole andar al derredor de los arboles, haſta que lo canſan y le dejarretan con Alfanjes. Tieren la lengua tan aſpera eſtos animales, principalmente quando ſe embrauecen, que ſi conella alcançan a vn hōbre, le afferran y hazen preſa, como ſuele hazer el Pulpo. Y a eſtos Biſontes, y a los Vros, que ſon otro genero de Toros, matan aſsi miſmo en Barrancas y hoyas, como a otros animales. (?)

De la Monteria de los Elefantes. Capitulo. XLI.

Opi-


[discurso, fol. 18, recto]


DELA MONTERIA.

18


Libro de la monteria, discurso, fol 18, recto, illustration.jpg


OOpinion vulgar era, que la forma que ſe tenia en la caça de los Elefantes, era aſſerrando el Arbol donde ſe arrimauan quādo dormian, porque dezian que no teniā coyunturas en las piernas, y que a eſta cauſa, quando cayan en tierra, no ſe podian leuantar: y vee ſe lo contrario pues las tienen, y aſsi haze memoria Ruy Gonçalez de Clauijo en ſu Itinerario, de los juegos que con las Rodillas hazian los Elefantes del gran Tamorlan, al ſon de vn Atambor, y fuera defeto de naturaleza no tenerlas, ſiendo tan cumplida en la perfecion de todas las criaturas. La forma con que ſe caçan es, corriendolos a lançadas en la India Oriental, y en Africa haziendo hoyas o barrancas donde caygan huyendo, al tiempo que los acoſſan. A Alfonſo de Albuquerque oy contar en Lisbona, que los Reyes de la India Oriental, erā afficionadiſſimos a la Caça deſtos Animales, y q ſalian a Monte con dozientos mil hōbres, y cercando le, recogian entre muchedumbre de Venados, Vacas, Puercos, y Tigres, grādiſsimo numero deſtos Elefantes, y auiendolos fatigado, los dome eſticauan con palabras y halagos, y ſe ſeruian dellos, como de los otros animales domeſticos.

De la Monteria de los. Abeſtruzes. Capitulo. XLII.

¶¶¶


[discurso, fol. 18, verso]


DISCVRSO


Libro de la monteria, discurso, fol 18, verso, ostrich hunt.jpg


NO es indigno deſte lugar, hazer memoria de la Monteria de los Abeſtruzes, que por razon de ſu peſadumbre, no ſien do agiles para el buelo, es ſu Caça ygual a la de los animales. Crianſe en los Deſiertos de Affrica, y la forma con que los caçan, es ſiguiendolos a Cauallo, y matandolos a Lançadas. Enel Peru ay gran cantidad de eſtas Aues, que Caçan enla Monteria, que llaman Chaco, ſon pequeñas, y no de tan fina pluma como los de Berueria, ni tan poblada.

Dela Caça en Red de Liebres y Conejos. Capitulo. XLIIII.


Hunters at the table.jpeg


La


[discurso, fol. 19, recto]


DELA MONTERIA.

19

LLa Caça de Liebres y Conejos enla red es muy apazible, principalmēte por la muchedūbre que ay dellos en los Boſques de ſu Mageſtad. Pone ſe la Red enel ſitio que quieren, en Eſtacas hincadas en la tierra, y detras della eſtan eſcondidos en las Matas, o en las Hutas, los que eſperan la Caça. Y leuantan y ixean la gente de apie las Liebres y Conejos, los quales huyendo della, van a dar enla red, donde ſon muertos a palos, de los que eſtan en las ramas, o en las Hutas. En otras partes, en lugar de gente, ſalen dos Monteros, con vna cuerda larga, que toma todo el eſpacio del ſitio, la qual eſta toda llena de Cencerillos y Cāpanillasm y van haziendo conella tan gran ruydo teniēdo cada vno por ſu cabo, que al temor del, huyen todos los Conejos y Liebres, y van a dar en la Red, donde pagan ſu tributo.
Dexo de eſcreuir deſta Caça ordinaria de Liebres y Conejos, que ſe haze con Galgos, Podēcos, y Hurones, por ſer propriamente la calidad de la que ſe trata eneſte libro, de Animales mayores, y q ſe ſigue a fuerça de Armas y Cauallos, y de Monterias eſtrañas.

De como ſe a de deſpedaçar el Venado. Capit. XLIIII.

PAra deſpedaçar el Venado ſe deguella lo primero, deſpues cortan conel Cuchillo de Mōte los Cuernos, y eſto llaman Deſcocotar, tras eſto cortā el cuero de los pies traſeros, deſconcer tandolos por las coyunturas, para de ſcubrir los Neruios, para colgarle dellos: y eſto ſe llama Apiolar. Luego le cuelgan de vn Eſtaca, o le deſſuellan en tierra, lo primero por las piernas, deſde el jarrete haſta lohueco, y ſiguē abriendo el pellejo por la barriga, haſta deſnudarle de todo punto, abrē le luego por delante, y ſacan le la Bexiga, tras eſto la Pança y tripas. Rompē luego el pecho haſta el peſcueço, y recogen la ſangre derramada: ſacan deſpues el Aſſadura, liuianos, Higado, y Coraçon. Y tras eſto le cortan la Cabeça por el Cogote: y vltimamente le hazen quartos, dexando los Riñones en los quartos traſeros. Y no ſolamente pertenece ſaber hazer eſte officio alos Monteros, pero tambiē alos Principes y Caualleros.
¶ Siendo Gouernadora de Flandes la Sereniſsima Reyna de Vngria, Maria hermana del Emperador, eſtando en el Año 1549. la Corte en Olanda y alli el Rey nueſtro ſeñor, ſiēdo Principe, y Emanuel Philiberto ſu primo, Principe de Saboya, y de los Eſpañoles Don Iuan de Benauides, que fue Marques de Cortes, y Paredes, y Ioan Ramos ſus Belleſteros, Salieron al lugar de la Haya los Principes a monteria de Gamos, vna mañana al amanecer, ſin auer dado a la Reyna noticia de ſu ſalida, la qual como lo ſupo, tomo cauallos y alcançolos y fuerōſe jūtos a la Mōteria, y como vieſſen vn Gamo blāco muy grande en la Floreſta, de que alli ay cria, hiriole la Reyna cō vna xara, y Ioan Ramos le lanço vn Lebrel del Principe, llamado Ibroña, cō la traylla, el qual ſe agarro del Gamo por el Peſcueço, y dio conel enel ſuelo, y la Reyna Maria ſe apeo luego, y alçando las puntas de las faldas, y las mangas del jubō, ſaco vn cuchillo de monte de la cinta, y por ſus manos abrio el Cieruo y lo degollo, y le ſaco las entrañas y lo adereço con tāte de ſtreza, deſemboltura y arte, como el mas exercitado Montero.

Como ſe an de ceuar los Sabueſos, Capitulo. XLV.

¶¶¶ 3

deſpues


[discurso, fol. 19, verso]


DISCVRSO


Libro de la monteria, discurso, fol 19, verso, illustration.jpg


DEſpues de muerta la caça, ſe ſacan las tripas y la Sangre a los Animales, y cortaſe mucho pā que ſe mezcla conella haze ſe luego fuego, y tueſtā enel las tripas, las quales juntan y rebueluen con la Sangre y Pan. Tras eſto llegan todos los Monteros que tienen a cargo los Sabueſos, con ellos de Traylla, y ponen ſe en torno del Fuego, tripas Sangre y Pan, y tocan todos las Bozinas, y a eſte ruydo, llegan denodados les Sabueſos a comer aquel paſto: y leuanta vn Montero las tripas en alto, en la punta de vn Venablo, y los Sabueſos como eſtan en carnados en la Sangre, y ven las tripas, dā muchos ſaltos hazia arriba por alcançarlas, y conel ſon de las Bozinas, y ſu natural braueza, ſe encarnan demanera, que de squella vez, y de otras, que dan los Sabueſos ſabroſos de aquel Paſto, y cudicioſos de la Caça. Y aſsi quando ſe haze otro dia la Monteria, ſe vee enellos el prouecho que ſe les a ſeguido de la Encarna. Y aunque eſte ceuo ſe haze las mas vezes enel Campo, otras muchas ſe haze en Palacio en preſencia de ſu Mageſtad, quando ſe lleuan a Palacio enteros los Animales.

Delos Inſtintos de los Animales, y coſas maraurlloſas que ſucceden en el Monte. Capitulo. XLVI.

SOn tā marauilloſas las coſas que acaecē en el Monte, que dudan mūchas vezes los hōbres de contarlas, porque la eſtraneza dellas, las haze increybles: y de aqui ſuccede que entre gente poco acoſtumbrada a eſte exercicio, ſon tenidos y eſtimados los Caça dores y Mōteros por hōbres q ſe alargan en la Hiſtoria de ſus acaeſcimiētos, no conſiderando quāta es la malicia de los Animales, y la fuerça delas ocaſiones y caſos no pēſados que en ella ſucedē. Coſa marauilloſa es el inſtinto de los laualies grandes, q ſiempre que ſalen del Monte a paſtar en los Tigros o Viñas, deſpues de auer

buſca


[discurso, fol. 20, recto]


DELA MONTERIA.

20

buſcado a todas partes el viēto, echā delante dos o tres chiquillos, y entra dos en los trigos, dan dos o tres nauajadas enellos haziendo ruydo, y ſalen ſe huyendo, y ſuben ſe a lo alto de dōde deuiſan el cāpo, y atalyā la tierra deteniendoſe en eſto buen eſpacio, y aſſegurandoſe de enemigos, tornan ſegunda veza hazer la miſma diligencia, entrando enlos paſtos, y tornando a ſalir, haſta que entrando tercera vez, pacen tan deſcuydados que los ſuelen matar muy facilmente. Las maldades, ardides y trayciones de las Zorras, que hombre ay enel mundo a quiē no ſean notorias. De los Oſſos a quiē no le parecera coſa eſtraña lo que Antonio Sandin, Sotamōtero del Emperador, contaua de vno, al qual vio en preſencia de los Reyes Catholicos, andando contra el a Monte, arrebatar entre los braços a vn Montero que eſtaua en atalaya, y llegarſe conel a vn Riſco altiſsimo de peñas, y arrojarlo de alli abaxo donde lo dexo hecho pedaços. Otra vezes ſucede al contrario, muriēdo los Oſſos y Iaualies, y otros animales fieros, por eſtrañas ſuertes: que eſta variedad, haze las coſas del Monte mas amables. Y no dexa de parecer raro lo q Fray Diego de Baeça, Frayle de Sant Lorenço el Real me conto que acaeſcio a Fray Gregorio de Sanctiago, a el y a otros padres, yendo a recrear ſe a la Frexneda, caſa de plazer de ſu Mageſtad, q eſta de alli media legua, como fueſſen ſiguiendo a vnos Podē qudios que lleuauā para los Conejos, y lleuaſſen juntamente vn Lebrel del Monaſterio, llamado Brauoſo, ſalio a ellos vn Iauali macho, delos mayores del Boſque, y acometiendole, ladran dole los Podenquillos, de los quales ſe ſacudio, corrando la cola a vno dellos, llamado Iudas, y hiriēdo a otros. y el Brauoſo arremetio frente a frente al Iauali, y le hizo preſa por el hocico, y eneſte punto llego Fray Gregorio a ſocorrerle, y como el Iauali auētaſſe al Frayle los Abitos conel colmillo, el Frayle ſaco vn cuchillo de meſa, de la caxa del cinto, y llegando en ayuda del Lebrel, degollo al Iauali cō mucha deſemboltura, dexandolo en el campo muerto. Caſi lo miſmo acaeſcio a Fray Gabriel de Meneſes de Talauera, enel rincon de Valdepalacios, Granja den Moneſterio de Guadalupe, que viendo a vn Venado viejo cercado de Podēquillos, le acometio y derribo muerto, dandole con vn Cuchillo por el Coraçon. ¶ A quien no admirara lo que ſuccedio en Seuilla, enel Toril de Tablada a Don Aluaro Perez Duran, Cauallero moço de quinze años, hijo de Aluaro Duran, famoſo enel exercicio de alācear Toros, que ſiendo acometido de vn brauiſsimo Toro, le puſo la Eſpada al pecho, y atraueſſandole el Coraçō le derribo ſupitamente enel cāpo muerto.
¶ En las hyſtorias de Caſtilla leemos, auer muerto dos Principes de Eſpaña a manos de Oſſos en Monteria, vno fue el Rey don Fauila, otro el Infante don Sācho Fernandez, hijo del Rey Don Fernādo de Leon, y hermano del Rey Don Sancho el deſſeado, a quien mato vn Oſſo en Cañamero.
¶ Quien particularmente quiſiere ſaber los marauilloſos Inſtintos y ſecretos delos animales, Ira a Plinio Acliano, y otros Autores que eſcriuierō de la naturaleza dellos, dōde hallara lo que deſſea ſaber eneſta materia.

Deſcricion del Bosque y Caſa Real del Pardo. Capitulo. XLVII.

¶¶¶ 4

No


[discurso, fol. 20, verso]


DISCVRSO

NO ſera improprio deſte lugar, hazer memoria đl Boſque Real de Aranjuez: y de la Real caſa del Pardo, cuya mageſtad, grandeza y curioſidad tiene admirados a todos los Principes eſtrangeros y le tienē por el mejor que oy ſe ſabe enel vniuerſo, De Aranjuez, eſcriuio vn Illuſtre ingenio de nueſtra edad, en Eſtancias vna Egloga Paſtoril de ſu deſcripciō, y del naſcimiento de la Sereniſsima Infanta Doña Ysabel, cō tanto artificio y gracia, quanto merece el ſujecto. Y aſsi adornare conel eſte milibro. De la caſa del Pardo hare vn breue diſcurſo, para noticia de ſu curioſidad.
¶ A dos leguas de Madrid eſta el Pardo, caſa de plazer de ſu Mageſtad, plantada en medio de vn Boſque, junto al Rio Mançanares, que naciendo de la Sierra de Segouia, paſſando por eſte Boſque entre verdes Alamos y Sauzes, entra enel rio Xarama: diſta eſte rio vn tiro de vn Arcabuz dela caſa, donde ſe ve vna hermoſa y aſſeada puente de madera. La caſa es en figura quadrada, y en las eſquinas della quatro Torres con rico ventanaje, y en lo alto de cada vna ſus Chapiteles y Harpones, y en torno vna ancha caua, y enel fondo della muchos muchos cōpar timiētos, Vaſos y Macetas de yeruas medicinales, y Flores eſtrañas, traydas cō mucha curioſidad de diurſas regiones, adornadas las paredes de la Caua con Iazmines, Yedra y Roſas, y en cada eſquina vna fuente de agua que por Maxcarones de Piedra ſale. Entra ſe enla caſa por dos puentes de piedra, que ſe cauſan de la Caua: y de baxo dellas eſtan dos apoſentos cō ſu tiles redes de Arambre, defendidos donde gran numero de Paxaricos cō dulce y concertada armonia, hazen aquel lugar mas agradable, En la portada eſta vn Relox con ſu moſtrador que por la parte del Campo y de la caſa enſeña las horas, tocando tres campanillas, que con Muſica concertada ſon precurſoras de la hora, ſiruiendo juntamente de tocar los quartos.
Es la Caſa labrada de Piedra Parda Berroqueña, con dos Corredores alaltos y baxos, el vno a la entrada, y el otro a la frontera, y en las paredes de los lados ſe vē pintados dos Circulos en cada vna, q el vno mueſtra por la ſombra del Sol las horas del Dia, y el otro las de los Planetas. Todo el apoſento baxo es de los Officiales de la caſa, porque ſu Mageſtad ſiempre ſe apoſenta en lo alto della.
En la primera Sala alta ſeven mochos Tableros y Lienços de pintura: ſobre la puerta eſta pintado al Olio de mano del gran Ticiano, Iupiter conuer tido en Satiro, contemplando la belleza de la hermoſa Antiopa, que eſta dormida.
Veeſe mas adelante, de mano de Antonio Moro, dos retratos de dos muchachas, la vna Alemana, que conel Cabello Ruuio crizado, repreſenta vna eſtraña figura. La otra, que ſiendo de poca edad, tenia la Barua tā poblada de Cabellos, como tiene comumente vn hombre de treynta años, A eſtas ſigue otra tabla đl miſmo Moro, del Retrato de vn Folletero de Flandes, que con gran Barriga, eſtraño roſtro y Villaniſsimo veſtido, haze vn marauilloſo personaje, con los inſtrumentos de ſu Officio, y vna Vieja y vna Hermoſa que le Ileuan a adereçar ſus fuelles.
¶ De mano de Hieronimo Boſco pintor de Flandes famoſo, por los diſparates de ſu pintura: ſe ven ocho tablas lavna dellas de vn eſtraño muchacho que naſcio en Alemania que ſiendo de tres dias nacido, pareſcia de ſiete años, que ayudado con feyſsimo talle y geſto, es figura de mucha admira-

cion


[discurso, fol. 21, recto]


DELA MONTERIA.

21

cion a quien ſu madre eſta emboluiēdo en las mantillas. Las otras tablas ſon de tentaciones de Sant Anton.
¶ En la frontera ſe vee vn lienço al tēple, del retrato de Fonte Nebleu, caſa de plazer de los Reyes de Francia, de mucha admiracion y grandeza.
Aqui se ven los retratos de las fieſtas y triūphos de Binz que la Reyna Maria, y los eſtados de Flandes hizieron al Rey nuestro ſeñor, quando ſiendo principe paſſo a aquellos eſtados, de quiē Chriſtoual Caluete deſtella, doctiſsimamente eſcriuio vn Itinerario Ilamado El viaje del Principe, donde deſtas fieſtas ſe haze memoria, y las puede ver el curioſo lector.
¶ Deſta ſala ſe paſſa a vn Corredor, cuya viſta deſcubre aquel eſpacioſo Boſque, poblado de diuerſidad de animales, Iaualies, Corços, Gamos, Liebres y Concjos, q no muy zahareños por entre aquellos arboles ſe ven andar paciendo, corriendo y ſaltando, y otros muchos animales, como ſon Gatos monteſes, Lobos y Zorras, de que tambien ay abundancia, ſin la diuerſidad de Aguilas, Milanos, Cueruos, Picaças, Perdizes, Garças y Anades, y caſi todos los generos de aues, quel ayre cortan, gozādo de aquel ameno ſitio a ſu aluedrio.
Veſe eneſte Corredor, pintado en liēço, de mano de Antonio de las Viñas Flamenco, Pintor valiente, las grādes Islas y tierras de Zelanda, con todas ſus Villas, Puertos, Rios, Riberas, y Diques, con todo el Mar, que deſcubre el gran Reyno de Inglaterra. En vno de los Corredores de dentro, eſta la Capilla Real labrada de Eſtuco blanquiſsimo, y enella vn Retablo del deſcendimiento de la Cruz, cōtrahecho a otro que ſu Mageſtad tiene en Sant Lorēço el Real, de mano de Maeſtre Miguel Pintor Flamenco, que la Reyna Maria imbio a ſu Mageſtad de Louayna.
Del Corredor del Campo, ſe va a vn apoſento quadrado, el techo del qual eſta Pintado đ Preſpetiua, de eſtrañiſſima pintura, de mano đ Pelegrin, Vedriero de ſu Mageſtad, excellēte Mathematico y Reloxero.
¶ Sobre la Chimenea deſte apoſento eſta vna tabla, donde ſe vee pintado el gran Duque Carlos de Borgoña, que va a caça con la Duqueſa y ſus Damas y Caualleros, veſtidos todos de blanco, con eſtraños trages, y tocados, a la vſança de aquellos eſtados.
¶ Adelante deſte apoſento esta otro labrado de Eſtuco, pintado todo de Preſpetiua compartimientos del color y forma de los Escritorios de encaxes de madera que traen de Alemaña Y cerrādo la puerta, queda encubierta de tal manera con la pintura, que no ſe atina con ſu lugar.
De qui ſe paſſa a la Sala Real de los Retratos, donde por lo alto della me tidos en ſus Friſos dorados, ſe veen quarenta y ſiete Retratos de los Principes, Damas y Caualleros ſiguiētes, por eſta orden.
1 El Inuictiſsimo Carlo quinto, Emperador de Alemania y Rey de Eſpaña. T
2 La Emperatriz Doña Yſabel ſu muger. T
3 La Mageſtad Catholica del Rey Don Phelippe nueſtro ſeñor, Rey de Eſpaña, ſegundo deſte nōbre. T
4 Doña Cathalina Emperatriz de Alemania, muger de Maximiliano ſegundo deſte nombre. A M
5 Doña Ioanna Princeſa de Portugal, Hija de Carlo quinto, muger del Principo Don Joan. A S
6 Doña Cathalina Reyna de Portugal, muger del Rey Don Ioan tercero. A S
7 Don Ioan, Principe de Portugal, Padre del Rey Dō Sebaſtian. A M
8 Dō Luys Infante de Portugal. A M

Ma


[discurso, fol. 21 verso]


DISCVRSO

9 La Infanta doña maria de Portugal. A M
10 Emanuel Philiberto, Duque de Saboya. T
11 Madama Margarita Ingleſa. A M
12 Milora Dormer Ingleſa, Duqueſa de Feria. A M
13 La Condeſſa de Belduch. M L
14 La hija del Almirante de Inglaterra. M L
15 El Duque Dolfoch, hijo del Rey de Dinamarca. A M
16 Don Fernando Aluarez de Toledo, Gran Duque de Alua. T
17 Ruygomez de Sylua, Principe de Aboli, Duque de Paſtrana, Sumilier del Corps del Rey Nueſtro ſeñor. A M
18 Don Ioan de Benauides, Marques de Cortes. A M
19 Don Luys de Caruajal, Primogenito de la caſa de Xodar. A M
20 Don Luys Mendez de Haro, Marques del Carpio. A S
21 Don Diego de Cordoua Primer Cauallerizo de ſu Mageſtad. A S
22 Antonio Moro, Natural de Vtrec, ciudad en Olanda, Pintor famoſiſſimo, retratado de ſu propria mano. A M
23 El Señor dō Iuan de Auſtria. A S
24 Don Carlos Principe de Eſpaña - Hijo del Rey Don Felipe nueſtro ſeñor. A S
25 Doña Yſabel Reyna de Eſpaña, tercera muger del Rey don Felipe nueſtro ſeñor: hija de Enrico segūdo deſte nimbre, Rey de Francia, de mano de Sophonisba, Dama q truxo de Francia, excellentiſsima en retratar, ſobre todos los Pintores deſta edad.
26 Rodolfo Emperador de Alemaña. A S
27 Erneſto ſu hermano, Archiduque de Auſtria. A S
28 Ticiano Pintor, el mas excelente de ſu tiempo, natural de Venecia, cuyo retrato se ve, teniendo en ſus manos otro con la ymagen del Rey Don Phelippe nueſtro ſeñor. T
29 Mauricio Duque de Cleues. T
30 Ioā Federico, Duque de Saxonia aquiērindio el Emperador Carlo quinto nro ſeñor en Alemania. T
31 La Duqueſa de Bauiera. T
32 La Duqueſa de Lorena. T
33 La Condeſſa Palatina del Rin. T
34 35 36 37 38 39 40 Siete Infantas hijas del Emperador Don Fernando, Anna muger de Alberto Duque de Bauiera, Maria Duqueſa de Gleues, Madalena Monja. Catalina muger de Sigiſmundo Auguſto Rey de Polonia. Leonor Duqueſa de Mantua, Baruara, Duqueſa de Ferrara, Ioanna muger de Coſme de Medicis, Duque de Florencia, de mano de vn valienre Pintor de Alemania.
41 Fernādo Archiduque de Auſtria hermano del Emperador Maximiliano. A S
42 Carlo Archiduque de Auſtria, ſu hermano. A M
43 Maximiliano, ſegundo Emperador de Alemania. A M
44 Maria Reyna de Vngria, muger de Ladislao rey de Vngria, hra del Emperador Carlo quinto. A M
45 Leonor reyna de Francia, muger de Franciſco, primero Rey de Frācia, hermana del Emperador Carlo quinto. A M

¶ Son todos eſtos retratos de vara y tercia de Grandeza, que deſcubren el cuerpo entero, poco meos q haſta la rodilla, los quales cercando en torno toda la Sala, representa le pieça de mayor mageſtad y ornato que ſu Mageſtad tiene. Los que van ſeñalados con eſta letra T son de mano de Ticiano. Y con eſtas letras. A M de Antonio Moro. Y con A S, de ma

no


[discurso, fol. 22 recto]


DELA MONTERIA

22

no de Alonſo Sanchez Cuello Pintor famoſo de ſu Mageſtad. Los de las letras M L, ſon de Maeſtre Luca, Pintor Flamenco, todos de los mejores y mas celebrados Pintores deſte tiēpo. Vee ſe por baxo deſtos retratos, dos de Stanislao Enano de ſu Mageſtad, de quien ſe a hecho memoria eneſte libro, Y quatro al temple, de las Villas de Valladolid, y Madrid, y de las Ciudades de Londres, y Napoles, con ocho tablas de Pintura de las jornadas quel Emperador Carlo quinto nueſtro ſeñor, hizo en Alemania, de mano de Ioan de la Barua longa, Flamenco, a quien dieron eſte nombre, porque tenia la Barua de vna vara y media de largo.
De aqui ſe van a los aposentos de los Reyes. Y a eſtos ſigue el apoſento de la Camarera, que eſta pintado al freſco, de mano de Bezerra, natural de Baeça, cuyo Pinzel y gualo a los mejores Pintores deſtos tiempos, y de mano de Ioan Baptiſta Bergamaſco, y Romulo Italianos, donde ſe vee la hiſtoria de Perſeo, con muchas Tarjas a lo Romano, de admirable pintura ſobre Eſtuco.

EGLOGA PASTORIL

En que ſe deſcriue el Boſque de Aranjuez, y el Naſcimiento de la Sereniſsima Infanta Doña Yſabel de Eſpaña.

Compueſto por Don Gomez de Tapia Granadino.

EN lo mejor dela felice Eſpaña
do el rio Tajo tercia ſu corrida,
y con ſus criſtalinas aguas baña
la tierra entre las tierras eſcogida,
eſta vna vega de belleza eſtraña
toda de verde yerua entre texida,
donde natura y arte en competencia
la vltimo, puſieron de potencia.

Aqui jamas nubloſo velo encubre
đl ſiēpre claro cielo el roſtro hermoſo,
aqui el Theſoro de ſu luz deſcubre
con nueuo reſplandor el Sol Iuſtroſo,
no ſe conoſce aqui deſnudo Octubre
perpetuamente es Mayo deleytoſo,
aqui el templado Zefiro ſe anida
y a quantos vienen a anidar combida.

En medio deſte nueuo Parayſo
vn ancha huerta eſta ē quadro traçada
de rojo y odorifer o Narciſo
y blando Lirio a trechos eſmaltada,
en torno todo eſta con tal auiſo
dela Nimpha a quien Pā ſiguio cercada
que pueſto que alos pies haga reparo
alos ojos permite entrar de claro.

Los arboles de hojas ſiempre llenos
de vn blando y freſco viēto meneados
el dulce murmurar de los Amenos
arroyos, de Criſtales variados
los Ruyſeñores por los verdes ſenos
de los ramoſos arboles ſentados
que ſiempre eſtan cantando dulcemēte
ya ay nueuo parayſo en Occidente.

Eſta de verde Yedra y de hojoſas
Nuezes, aqueſta huerta entretexida
y por do puedē mil purpureas roſas
parece que procuian la ſalida.
en torno eſtan Portales de ſabroſas
Parras, que entre ſi guardā tal medida.
que ninguna endiſtancia ni en altura
excede, y es perpetua ſu verdura.

Do


[discurso, fol. 22, verso]


DISCVRSO

Dos calles largas por mitad la parten
las quales enel centro en cruz partidas
en quadro, iguales partes le reparte
conforme alas del cielo repartidas
de aqui jamas las blācas Driadas parte
enel ameno aluergue entretenidas
eſte es del alma Venus, dulce nido
porquiē dexa Amatūlo Cipro y Gnido.

En medio el centro eſta vna clara fuente
la qual por caños agua derramando
en vn Vaſo de Marmol dulcemente
ojos eſta, y oydos regalando
deſde aqui derramados blandamente
mil claros arroyuelos van bañando
de mil deleytoſiſsimos vergeles
los Lilios Açuçenas y Caueles.

Aqui gran copia ay de aquella planta
en que dizen fue Daphne conuertida
quando en Theſalia con ligera planta
huyo de Apolo, con furor ſeguida,
de ſu dureza y ſu proteruia tanta
eſta aunque en vano tan arrepentida
que quantos alli vā dexa tocarſe
y de ſus verdes ramas deſpojarſe.

Gran ſuma de Naranjos y Cipreſes
porel almo terreno eſtan ſembrados
de hoja y flor enlos elados meſes
como enel fin de freſco Abril cargados
y ſon tan comedidos y corteſes
que alos vergeles a ſus pies plantados
ni alos manſos arroyos que los riegan
del ſol los claros rayos jamas niegan.

Pomone alli con mano delicada
lo natural con arte adereçando
eſta en la planta a Venus dedicada
ſiempre varias figuras eſtampando
qual de aue, qual de fiera denodada
de tal manera al biuo remedando
que aura quien alas aues red tendieſſe
y delas fieras quien temor vuieſſe.

Callen los que las huertas cultiuadas
de las ricas hermanas encarecen
do las mançanas deldragon guardadas
en los dorados ramos reſplandecen
que con lo menos deſta comparados
tanto en valor ſe abaten y deſcrecen
qual con lo natural lo artificiado
deſcrece o cō lo biuo lo pintado.

Calle de oy mas la reyna bellicoſa
ſus penſiles jardines tan nombrados
Alcino Rey dela region dichoſa
ſus huertos ſobre todos celebrados
y los de Adonis ala Cipria Dioſa
por memoria del caſo dedicados
q quanto eſcrito eſta deotras freſcuras
deſte ectauo milagro ſon figuras.

Si pudo aca enel baxo mundo darſe
retrato alguno dela impirea Esfera
eſte es do ſiempre ſin jamas mudarſe
ſe rie blanda y dulce primauera
de vn tal lugar podra imaginarſe
no ſin razon quel prado Eliſio era
a donde la Deydad antiquamente
veſtia de gloria ala beata gente.

Deſte jardin felice al dieſtro lado
del Rio Tajo vn braço va lauando
que con vn paſſo lento y ſoſſegado
los ojos de quien mira va engañando
de mil ſombroſos Salces coronado
que las ramas al medio van juntando
y el agua entre la ſombra entretenida
parece que ſe oluida ſu corrida.

Vna pequeña y muy labrada fuente
de la huerta ala caſa tiene entrada
no tanto en edificios preminente,
quanto por larga antiguedad nōbrada
y por que a dado, y da continamente
alos inuictos Ceſares poſada
quando truecan la vida ciudadana
porel caſto exercicio de Diana.

Deſta celebre caſa el fundamento
conel vezino Tajo aſsi auezina
que puede biē deſde vn baxo apoſento
tocar la mano al agua Criſtalina
la roxa arena enel profundo aſsiento
qualquier que a tento mira determina

y lo


[discurso, fol. 23, recto]


DELA MONTERIA.

23

y los peces debaxo eſtar nadando
y andar vnos con otros traueſſando.

De dos ſoberuias puertas la grandeza
que la vna a Thile la otra a Thāte mira
del antiguo edificio la eſtreñeza
que con lo menos admirable, admira
delas doradas ſalas la riqueza
que por fuerça la viſta roba y tira
la labor peregrina y artificio
mueſtran bien ſer de Rey el edificio.

Saliendo por las puertas de Occidente
de freſca yerua y alamos ſe ofrece
vna ancha calle, aſsi ordenadamen te
pueſtos, que hecha por niuel parece
ninguno es mas quel otro preminente
cada vno por igual del otro crece
aquien la mira, canſa ſu largura
mas deſcanſa quien anda ſu freſcura.

Ala ſinieſtra, y a la dieſtra mano
por eſpacioſo trecho eſta tendido
vn freſco verde y deleytoſo llano
del arbol de Minerua enrriquecido
no puede aqui el ardor de Iulio inſano
lleuar del prado ſiempre florecido
la verde yerua, y oloroſas flores
por mas que eſtio efuerçe ſus calores.

En torno van freſquiſsimos collados
en ſus faldas el llano recibiendo
que con mediana altura leuantados
lo eſtan de todas partes defendiendo
de mil diuerſas flores eſmaltados
de quien va el dulce Zefiro cogendo
vn blando ſuaue olor, cō q haze vfano
todo el felice reyno Toledano.

Quien contaſſe los Corços y Venados
quel Boſque en todas partes apoſenta
las Liebres y Conejos q en los prados
la verde Yedra, eſconde, y repreſenta
dela diuerſidad delos peſcados
q tiene el ancho Mar, podra dar cuenta
podra contar los ojos con quel cielo
enla mas clara noche mira el ſuelo

Dela otra parte el Septentrion, collado
baña del Tajo la caudal corriente
y va en tan ancho eſpacio derramado
q en muchaspartes paſſo, apie cōfiente
enla interior ribera eſta plantado
vn boſque tal, que deſde alli a ſu fuente
ni haſta el Occeano Luſitano
no ſe halla en otra parte mas vfano.

Tiene arboles de eſpecie diferentes
parte plantados, parte alli naſcidos
parte enel criſtalino, rio pendientes
y parte porel llano repartidos,
del pie ala cima, eſtan de diligentes
Yedras, de tal manera reueſtidos
que al Sol ſubido en medio el alto cielo
ver no le dexan el florido ſuelo.

Alli eſtan muchos alamos ſombroſos
de quien pudiera Alcides coronarſe
gran copia de Laureles tan hermoſos
que enellos podria Phebo trāsformarſe
los Salçes, los Cipreſes, los ramoſos
Frexnos, a penas dexarā contarſe
las Parras van, los Alamos trepando
y alas ſequaces Yedras prouocando.

El freſco ſuelo eſta de varia flores
blancas, roxas, azules, eſmaltado
que aſpiran mil ſuauiſsimos olores
y ofrecen dulce aſſiento y blādo eſtado
nunca Paño Turques con mil colores
de artifice induſtrioſo variado
por mas que enel ſu ingenio leuantaſſe
ſe vio que tal belleza la igualaſſe.

Eſtan de vn blando Zefiro ſoplados
los ramos dulcemente murmurando
las aues con acentos delicados
el ayre cerca y lexos regalando
mil claros arroyuelos variados
de arena y oro, ſe andan encontrando
y varias pedrezuelas reboluiendo
los ojos y el oydo entretiendo.

Del bello Boſque, y de la huerta amena
la fama y dela caſa peregrina

¶¶¶¶

del


[discurso, fol. 23, verso]


DISCVRSO

del Artico al Antartico reſuena
y haſta a donde el roſtro el Sol inclina,
de gente eſta la eſtancia ſiempre llena
que de apartada parte y de vezina
qual de obſcuro linage, qual de claro
a ver concurren el milagro raro.

Aqui concurren todos los paſtores
por la vezina tierra derramados
mientras del alto cielo los ardores
vendan el paſto tierno alos ganados,
dellos cuentan a vezes ſus amores
ſobre la verde Yedra reclinados,
otros mil juegos ruſticos prouando
eſtan las largas horas engañando.

Las bellas Ninfas del lugar dichoſo
eſtan de tal manera enamoradas
que dexan porel boſque deleytoſo
muchos y largos ratos ſus moradas,
las Nayades oluidan el repoſo
delas amenas fuentes y mezcladas
andan en dulces corros cō las Driadas
Oreadas, Napeas, y Amadriadas.

Entre otros muchos dias que vinieron
y porel Boſque y Huerto ſe holgaron
vn dia ſeñalado concurrieron
que por ſolene fiesta celebraron
de varias flores multitud cogieron
y ſus ruuias cabeças coronaron
y al claro Tajo, a paſto largo llegan,
y que ſus Ninfas les embie,le ruegan.

No eſpero ſer gran pieça importunado
u aſsi manda que luego ſalgan fuera
y ellas con bracear a preſurado
cortando el agua toman la Ribera
y auiendoſe vnas a otras abraçado
cada vna ſe junto a ſu compañera
y juntas hazia el Boſque endereçaron
y a pocos paſſos dados, dentro entrarō.

Con nueua riſa deſcubrio aquel dia
la belliſsima Aurora el roſtro de oro
con luz mas clara el mūdo enrriquecia
del claro Sol el immortal Theſoro
las claras aguas con dulce armonia
y con mas dulce ſon y mas ſonoro
ſe van por las guijuelas deſpeñando
el guſto y los oyodos deſpertando.

Con modo deſuſado ſe alegraua
por todas partes el terreno Cielo
con nueuo aliento Zefiro ſoplaua
y daua ſer al eſmaltado Suelo,
con mas dulce garganta reſonaua
la caſta Filomena, el viejo duelo,
los Arboles con nueua melodia
ſonauan conel viento que venia.

Las Nynfas por las yeruas oloroſas,
aca y alla, los vagos pies mouiendo
de azules Lirios, y purpureas Roſas
pechos, y ſenos yuan componiendo,
y en dulce ſon, Canciones amoroſas
cantando yuan, y a vezes reſpondiēdo
las Aues, la armonia vn rato oyan
y luego al natural la repetian.

La cierta cauſa de la nueua gloria
q aſsi el Cielo y la Tierra enrriquecia,
era, que en aquel dia hazian memoria,
en que nacido Syluia bella, auia,
eſtauan informadas de la hyſtoria
como de coſa que en el miſmo dia
y enel miſmo lugar auia paſſado
do preſentes a todo auian eſtado.

Era dia en que el Sol ya deſpedido
de los dos hijos de la hermoſa Leda
por el vezino Carro auia ſubido
a la mas alto de la oblique rueda,
a la hora que dexando el rojo nido
la Aurora a las Eſtrellas ſu luz veda
quando fue alli la fieſta dedicada,
y en aquel dia, cada Año celebrada.

Mientras el nueuo Sol lo permitia
toda la Huerta y Boſque paſſcaron
y en mil Corros y Danças a porfia
las vnas y las otras ſe canſaron
mas viēdo al Sol, que a mas andar ſubia
todas juntas al Boſque endereçaron
y en las mas freſca ſombra ſe metieron,
y varias recreaciones compuſieron.

Algu-


[discurso, fol. 24, recto]


DELA MONTERIA.

24

Algunas a la Muſica inclinadas,
y enella deſde niñas inſtruydas
mil Canciones, con bozes acordadas
cantauan, para aquel dia aprendidas,
y otras de los Coturnos deſpojadas
por los claros Arroyos repartidas
las monudas Arenas apurando
andauan, el felix Metal ſacando.

Otras del Prado Ameno, varias Flores
ſegun ſu vario guſto yuan cogiendo
y luego las hechuras, y colores
eſtauan larga pieça confiriendo,
otras en otra parte ſus amores,
preſentes, y paſſados, refiriendo,
con las nueuas hiſtorias que contauan
las antiguas heridas renouauau.

Otras con Inſtrumentos delicados
que ſolo para aquel vſo trayan
mil caſos, por Poetas celebrados
en las uerdes Cortezas eſculpian,
los viuos, tan al viuo retratados,
y los muertos, tan muertos parecian,
como ſi aquellos ciertos reſpiraran,
y eſtotros en aquel punto eſpiraran.

Mas Glauce de las Nynfas la mas bella
quanto en ingenio mas auentajada
debaxo de vn Moral, a vna Donzella
tenia de vna parte dibuxada,
y vna fiera Leona junto a ella
eſtaua caſi toda enſangrentada
de lo qual aduertida, el manto auia
dexado, y con ligeros pies huya.

La braua fiera en otra parte eſtaua
el manto, enuez del dueño apedaçādo
el infelice amante ſe acercaua
que ſin culpa a morir viene aguijando,
y de la Fiera, el miſero hallaua
el manto y ſangre, y ſu mal ſoſpechādo
lo que muy preſto ſu dolor hiziera,
hazia ſu aguda Eſpada y mano fiera.

Moſtraua ſe el Moral, que recibiendo
el roxo humor, que con furor ſubia
yua en color de Purpura tiñiendo.
el fruto, que antes blanco parecia
la medroſa Donzella alli boluiendo
viendo morir, aquel por quien biuia,
ſobre la miſma Eſpada ſe arrojaua,
y conel cuerpo amado ſe abraçaua.

Filix, con admirable ſubtileza
eſtampaua el ſuceſſo deſdichado
de la hermoſa Progne, y la crueza
con que la truxo ſu traydor cuñado
el menſajero lienço con deſtreza
ma rauilloſa, eſtaua dibuxado,
cuyo alto y eſtrañiſsimo artificio
manifeſtò el infame maleficio.

Pintado aquel horrendo caſo eſtaua
do al tierno hijo degollado auia
la cruda madre, y parte del cortaua
(ò caſo acerbo) y parte del comia
el ognorante padre ſe hartaua
de aquellas carnes que engēdrado auia
por Maſtreſala, Meneſis ſiruiendo
y por pajes las Furias aſsiſtiendo.

Veyaſe tambien que Filomena
heria el roſtro del cruel Cuñado
con la cabeça de Ytis (digna pena
a hecho, tan nefando y tan maluado(
la ſangre que corria en larga vena
toda la infauſta meſa auia manchado,
tras las hermanas dos, corria furioſo
Terco de vengarſe deſſeoſo.

Ellas huyendo el duelo que temian,
dexauan de correr, y del bolauan
de plumas ya, los dedos ſe cubrian
ya los braços con alas ſe tornauan
a picos ya los roſtros reduzian
y los cuerpos de pluma cobijauan,
Progue guardo eñl pecho por indicio.
la ſangre del horrendo maleficio.

La triſte hyſtoria el dibuxo della
tranformando a Tereo feneciera
la dieſtra mano de la Ninfa bella
ſi juſta ocupacion no la impidiera
de aquella labor vino a remouella
Cirenede Daphne y Cynthia mēſajera

¶¶¶¶ 2

que


[discurso, fol. 24, verso]


DISCVRSO

que en cierta competencia que tenian
a Philis por juez tomado auian.

La menſagera vn lienço deſplegaua
donde la hermoſa Daphne auia texido
con arte que a natura a tras dexaua
el lugar nunca bien encarecido
el Illuſtre edificio ſe moſtraua
el Boſque, y Huerto, arriba referido
tan claro que quien la pintura viera
de mirar la verdad, deffeo perdiera.

Eſtauan las ſombroſas arboledas
las proprias muy al biuo remedando
de verde obſcuro, y claro varias ſedas
Troncos, Ramas, y Hojas variando,
vianſe alli las induſtrioſas Ruedas
tan al natural, agua derramando
que con razon penſaua quien lo via
que de alliera el ruydo que ſe oya

Ruyſeñores dos mil, y Silguerillos
de mil colores, muy diferenciados
eſtauan en los braços y ramillos
de los hojoſos arboles ſentados
bolauan multitud de Cupidillos,
colgando Arcos Aljauas a los lados
y a Ninphas y paſtores que alli andauā
las amoroſas flechas encarauan.

De vn lucidiſsimo Oro figurado
eſtaua ſobre todo el gran Cupido
que el miſero Virgilio auia enel lado
ſinieſtro con dorada Flecha herido
ya el Arco cō que a Siluia auia cargado
la temeroſa mano, auia perdido
y ſin Alas, a prieſſa ſe baxaua
y a los pies de la Nynfa ſe proſtaua.

Eſtauan en manadas los Venados
el deſaſtrado caſo, alli acordando
vnos ſobre la verde Yedra echados
otros los tiernos Ramos alcançando,
Corços, y Gamos, tan domeſticados
el Monte y Boſque, andauan paſſeādo,
que de las Nynfas, permitian tocarſe
y de oloroſas Flores coronarſe.

Vn Abeſtruz ſe via el dieſtro ſeno
cuya grandeza a todos admiraua
que con ſemblante de plazer ageno
por la conforte Muerta ſe quexaua
vn ancho eſtanq a par, de Cyſnes lleno
bañandoſe, el Sol biua eſpuma alçaua
de las aues de Iuno auia manadas,
con mil Ojos de Argos variadas.

Viendo aquel lienço, otro deſcogia
do la ingenioſa Cynthia auia labrado
la larga hyſtoria del felice dia
que aquella fieſta auia principiado
vn rico y ancho Thalamo ſe via,
y enmedio del, vn muy curioſo eſtrado
do Galatea, la prenda peregrina
pone en las doctas manos de Lucina.

La qual ya recogida, mas que quando
de Indimion, los Braços la acoſtauan
la ya nacida Infanta, eſtaua dando
a las tres gracias que par della eſtauan,
Agla ya, la qual ē frigias ſedas ēpañādo
ſe vian los tiernos miēbros q ofuſcauā
a los dos claros Rayos que Talia
Myrtos, Laureles, y Roſas, eſparzia.

Eufroſina, en ſu officio diligente
tenia alli vna Cuna adereçada
de las mas ricas Perlas del Oriente
ſobre el Marfil, y Oro variada
la ciega Dioſa, artificioſamente
junto a la cuna eſtaua debuxada
riendo ſe a la Infanta, aſia la rueda
como que no podia, tenerla queda.

Al dieſtro lado eſtauan las tres Dioſas
que compitieron, enel valle de Yda
con letras en lasmanos muy quexoſas,
las eſtan dando a la rezien nacida,
Iuno le dize, mientras que repoſas
en la mortal, per ti, dichoſa vida
el miſmo lugar quiero, que enel ſuelo
tengas, que tengo yo enel alto Cielo.

Pallas dize, tu claro entendimiento,
a quiē acà no es Dios, quiero q exceda
y de lo q es poſsibile, no cōtēto,

lo que


[discurso, fol. 25, recto]


DELA MONTERIA

25

lo que es a todos, impoſsible pueda
mientras te durarà el vital aliento
yo me retiro a mi primera rueda,
Venus dize yo pongo en tu aluedrio
mi Ser, Valor, mi Reyni, y ſeñorio.

La cheſis, Cloto, y Atropos ſe vian
hazia el ſinieſtro lado, y de Oro fino
vn Copo, en la fatal Rueda ponian
do eſtaua eſcripto, el nōbre peregrino,
junto al qual, vnas letras parecian
que aſsi ſonauan. Eſta al mundo vino,
a moſtrarle en ſu ingenio y hermoſura
quā mucho puede, el Cielo, y la natura,

La tierna Nynfa, el roxo Apollo eſtaua,
de Laurel, y de Myrtho, coronando
el Docto, y Caſto Coro, ſe acercaua
en corro alegre, el parto reſtejando,
Aſtrea eſtaua alli, y alli moſtraua
vn Breue, que a la Nynfa eſtara dando
En la tierra eſtare, quanto eſtuuieres
y al Cielo boluere, quando alla fueres.

De ambos a dos lienços, la excellencia
Philip, auia mirado atentamente
y no hallando entre ellos differencia
enel luyzio, eſtaua indiferente
fue al fin, interreumpida, la ſentencia
de dos çampoñas, que ſuauemente
venian, dos Paſtores entonando
el oydo, y las Seluas alegrando.

Eran Virgilio y Daphnis, dos Paſtores
en toda Luſitania celebrados
yguales en Edades, y en Amores
y en cantar ſobre todo, auentajados
y por poner aliuio a ſus dolores
teniendo recogidos ſus ganados,
las bozes y çampoñas, concertaron
y a vezes eſtos Verſos entonaron.

Daphnis.

Oreadas diuinas, y gracioſas,
del Mōte y Boſque, guarda verdadera,
ſi a mis querellas, os moſtrays piadoſas
ſi os mueue mi congoxa laſtimera?
moſtraros eis, con Charis ingenioſas,
haziendo la conmigo, menos fiera
y ſi eſto no quiſiere mi ventura
quered, ſiquiera, honrar mi Sepultura.

Virgilio.

Qual la ſegura Naue, con bonança
va diuidiendo el agua, ſoſſegado
a quien da el blando Zefiro Eſperança,
de tomar preſto tierra, deſſeada
ya no le es enojoſa la tardança
antes deſſea mas larga la jornada,
tal fue algun dia mi ſeguro eſtado
quando de Syluia fuy Virgilio amado.

Daphnis.

No luzen tantas Flores en los Prados
quādo enel Toro Febo, alegra el cielo,
no atajan tantas yeruas los Ganados
que piſan de Tarento, el fertil ſuelo,
no tantas gotas quaja en los elados
Tanays, y Iſtro, el perezoſo yelo
quātas las Flechas ſon cō q a aſſeſtado
el fiero Amor, a mi ſinieſtro lado.

Virgilio.

De la Tygre eſpantoſa, es la braueza
quando es de ſus hijuelos, deſpojada
de la Biuora vemos la fiereza
quando es enel ardor del Sol piſada,
mas quien vuiere viſto la crueza
de q vſa cō Virgilio Syluia ayrada,
dira a la cruda a Biuora Cordera
y Oueja llamara a la Tygre fiera.

Daphnis.

El vago Viento, en Red, podra cojerſe,
y en chico vaſp, el ancho Mar cerrarſe
el caudaloſo rio, a tras boluerſe,
los Cieruos enel ayre apacentarſe
en clara Noche, el Artico eſconderſe,
los Lobos y Corderos, a migarſe,
La Noche el Sol dara, la Luna el dia
antes que buelua a colmo mi alegria.

¶¶¶¶ 3

No


[discurso, fol. 25, verso]


DISCVRSO
Virgilio.

No fiera tempeſtad, no rayo ayrado
que con furia y ruydo el Ayre hiende
no turuio, y ancho Rio, q hinchado
del Monte cō tronido, al Mar deciēde
no Toro en fuerte lucha deſpojado
de quien feroz Leon mal ſe defiende
podran tanto eſpantarme con ſu yra,
quanto mi Siluia, quando ayrada mira.

Daphnis.

A greſtes, Faunos, muy piadoſos
q en la ſombroſa Selua eſtays metidos
aſsi ſean vueſtros ruegos amoroſos
de las cruelas Nynfas admitidos,
hazes que el viento, de mis amoroſos
ſuſpiros, parte lleue a los aydos
de la que por no oyr lo que padece
ſu Daphnis, qual cruda aſpide ēſordece

Virgilio.

Y a los Peñaſcos duros ſe enternecen
de mis continuas quexas condolidos
con mi perpetuo lloro, los rios crecen
y a conſolar me prueuan ſus ruydos,
las Aues que me eſcuchan enmudecen
y oluidan con piedad de mi ſus nidos,
Syluia ſola de mi huye y ſe eſconde
y a bozes que le doy, no me reſponde.

Daphnis.

Charis mas bella, q purpurea Roſa
de criſtalino Aljofar rociada
mas dulce que la Miel, y mas ſabroſa
mas blanca que la Nieue no piſada
ſi tu me fueſſes menos riguroſa
ſi tu de mi quiſieſſes ſer amada
Ganado, Hato, y Leche oluidaria.
y tras ti, dia y noche me andaria.

Virgilio.

El Prado en todas partes ſe enriquece
de Verde, Azul, y Roxo, engalanado
y el freſco y verde Boſque reuerdece
de nueua Rama y Hoja atauiado,
la dulce Filomena, ya pareſce
que renueua la injuria del Cuñado,
las yeruas ſe hermoſean, conel Rocio,
y a mi ſolo me ſec a tu deſuio.

Daphnis.

La rica Samos, y inclita Micenas.
eſtan al Alma Iuno de nſagrada
las Torres de la illuſtre y docta Atenas
de la caſta Minerua ſon guardadas
de la Ribera Cypria, las Arenas
ſon de la bella Venus paſſeadas
mas donde la Ciudad, de Pan ſe nōbre
Micenas, Cypro, Atenas, pierde el nōbre.

Virgilio.

A Iupiter, la Enzina es aplicada,
el Pino es de Cybeles eſcogido
a Palas fue la Oliua dedicada
el Atrayhan de Venus conocido
del Dios Bacho, la Yedra es eſtimada
de Apollo, enprecio es el Laurel tenido
el Alamo es de Alcides la memoria,
mas todos a la Palma dan victoria.

De ſus dorados Rayos Phebo auaro
la Luz al Mundo a mas andar quitaua
y el ya Bermejo Roſtro, alegre y claro,
mirar de hito a todos ſe dexaua,
y cada vez el ſon, mas y mas claro
de las dulces çampoñas ſe eſcuchaua
quando las Nynfas juntas ſe mudaron
y haziael claro Tajo endereçaron.

A la mojada Arena ya llegadas,
de las Nynfas de Tajo, comedidas
fueron las eſtrangeras muy rogadas
q alli durmieſſen, pero vencidas
con palabras, al fin enamoradas
las vnas de las otras deſpedidas
las vnas a ſus Seluas ſe boluieron
y en ſu Eſtanque, las otras ſe metieron.

FIN.


[discurso, fol. 26, recto]


Peu a peu (2).jpg