Libro de Buen Amor: 041

Libro de Buen Amor
de Arcipreste de Hita
De cómo el Amor enseña al arçipreste, que aya en sí buenas costumbres, e sobre todo que se guarde de beber mucho vino blanco e tinto I

De cómo el Amor enseña al arçipreste, que aya en sí buenas costumbres, e sobre todo que se guarde de beber mucho vino blanco e tinto I


Buenas costumbres debes en ti siempre aver.
guárdate, sobre todo, mucho vino beber,
que el vino fiso a Lot con sus fijas volver
en vergüenza del mundo, en saña de Dios caer.

Fiso cuerpo e alma perder a un hermitaño,
que nunca lo bebiera; probolo por su daño;
retentolo el diablo con su sotil engaño
físole beber el vino, oye enxiemplo estraño:

Era un hermitaño quarenta años avía,
que en todas sus oblas en yermo a Dios servía
en tiempo de su vida nunca el vino bebía,
en santidad e en ayuno et en oraçión vevía.

Tomava grand pesar el diablo con esto
pensó cómo podiese partirle de aquesto,
vino a él un día con sotileça presto:
'Dios te salve, buen omen,' dixo con simple gesto.

Maravillado el monge, dis': 'A Dios me acomiendo
'dime qué cosa eres, que yo non te entiendo.
'Grand tiempo ha, que está aquí a Dios serviendo,
'nunca vi aquí omen, con la crus me defiendo.'

Non pudo el diablo a su persona llegar,
seyendo arredrado comenzolo a retentar
dis: 'Aquel cuerpo de Dios, que tú deseas gustar,
'yo te mostraré manera, que lo puedas tomar.

'Non debes tener dubda, que del vino se fase
'la sangre verdadera de Dios, en ello yase
'sacramento muy sano, prueba, si te plase.'
El diablo al monje armado lo enlase.

Dixo el hermitaño: 'Non sé qué es vino.'
Respondió el diablo, presto por lo que vino,
dis: 'Aquellos taberneros, que van por el camino,
'te darán asás d'ello, ve por ello festino.'

Físole ir por el vino, et desque fue venido,
dixo: 'Saca d'ello, e bebe, pues lo as traído,
'prueba un poco d'ello, et desque ayas bebido,
'verás que mi consejo te será por bien avido.'

Bebió el hermitaño mucho vino sin tiento,
como era fuerte puro, sacol' de entendimiento;
desque vido el diablo que ya echava çimiento,
armó sotil su casa et su aparejamiento.

'Amigo,' dis, 'non sabes de noche, nin de día
'quál es la hora çierta, nin el mundo cómo se guía,
'toma gallo que te muestre las horas cada día,
'con él alguna fembra, que con ellas mejor cría.'

Creyó su mal consejo, ya el vino usava,
él estando con vino, vido cómo se juntava
el gallo a las fembras, con ellas se deleytava,
cobdiçió faser forniçio desque con vino estava.

Fue con él la cobdiçia raís de todos males,
luxuria e soberbia tres pecados mortales,
luego el omeçida: estos pecados tales
trae el mucho vino a los descomunales.

Desçendió de la hermita, forçó una muger,
ella dando muchas voçes non se pudo defender,
desque pecó con ella temió mesturado ser,
matola el mesquino, e óvose de perder.

Como diçe el proverbio, palabra es bien çierta,
que no hay encobierta que a mal non rebierta,
fue la su mala obra en punto descobierta,
esa hora fue el monge preso et en refierta.

Descobrió con el vino quánto mal había fecho,
fue luego justiçiado, como era derecho,
perdió cuerpo e alma el cuitado mal trecho:
en el beber demás y ay todo el mal provecho.