Las tachas

El matrero Luciano Santos
Las tachas​ de Antonio Lussich

JULIÁN
Pa juzgar la validez
comisiones se formaron,
y los blancos protestaron
con justicia y altivez.
La respuesta en esa vez
jue decir que «ellos verían,
y en los tachos limpiarían
a los mal entroducidos.»

CENTURIÓN
¿Colijo que habrán cumplido
lo que entonces prometían?

JULIÁN
Qué diantre van a cumplir.
Y me almira lo que dice,
si viene mamao avise
que cama le he de servir
pa que se eche; y al dormir
Tal vez la tranca le pase.

CENTURIÓN
Don Julián, no se propase:
lo que yo le he preguntao,
no es pa que esté retobao
y de ese modo me atrase.

JULIÁN
Hermano, no se alborote
ni prenda como yesquero,
es el gaucho más ligero
nunca sabe andar al trote.

BALIENTE
Siga pues, y largue el laso
que el pingo no está sudao,
tome, péguele al guindao
que en tuavía hay medio vaso.

CENTURIÓN
¡Jue pucha! Que copo hermano:

JULIÁN
¡Hasta verte vida mía!
Si al tomarlo yo creía
que el cielo caiba en mi mano.

Volviendo pues al asunto:
como tienen el poder
nos han tratao de... moler
de miles modos por junto.
Borraron de todos puntos
orientales conocidos.
Que por estrangias han sido
de nuestras listas tachaos,
y el pobre que ha protestao
por el cogote ha salido.

Y han dejao del lao de ajuera
por ser menores de edá
algunos que en rialidá
son más viejos que tapera;
¡Ah diantre, quien los pudiera
desgaritaos agarrar,
pa enseñarles a tratar
dende el muchacho más tierno
hasta el pícaro gobierno
que nos quiere embozalar!

Vide borrar otros muchos
tan letraos como la cencia,
baqueanos en la esperencia
y pal tintero muy duchos
se le ban a cair los puchos
cuando sepan lo mejor;
pobre país, es un dolor
el verte entre tales manos
mandando papolitanos
que es la canaya más pior.

La causa les contaré
que pusieron esos guachos,
paren la oreja caracho
que aura en ello dentraré.

CENTURIÓN
Sin esperar véngase
conoceremos el hecho.

JULIÁN
De este tiro voy derecho:
me los hicieron salir
por no saber escrebir...

BALIENTE
¡Pues amigo! ¡Tienen pecho!

JULIÁN
El blanco que iba a tachar
lo sacaban puerta a juera,
si no hayaba quien le diera
acero pa merendar;
y ellos podían borrar
quien mejor les parecía,
adrede no más lo hacían
por dejarnos retobaos.
Y al que se aiga presentao
pa cristo me lo tenían.

BALIENTE
A todos quisiera verlos
metidos en biscacheras,
O como mulas tauneras
siempre a las güeltas tenerlos.

Las tachas