La despedida



 Nací de honesta madre: diome el Cielo   
 fácil ingenio en gracias, afluente:   
 dirigir supo el ánimo inocente   
 a la virtud, el paternal desvelo.   
 

 Con sabido estudio, infatigable anhelo,  
 pude adquirir coronas a mi frente:   
 la corva escena resonó en frecuente   
 aplauso, alzando de mi nombre el vuelo.   
 

 Dócil, veraz: de muchos ofendido,   
 de ninguno ofensor, las Musas bellas  
 mi pasión fueron, el honor mi guía.   
 

 Pero si así las leyes atropellas,   
 si para ti los méritos han sido   
 culpas; adiós, ingrata patria mía.