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Rosario de sonetos líricos de Miguel de Unamuno
En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.



XCIIIEditar

INMACULADOEditar


Sobre un pensamiento de Domingo Faustino Sarmiento.


Te ví claro nacer entre las peñas
de la cumbre, brotando de la nieve,
y laborioso luego tras de breve
jugueteo mover ruedas de aceñas.

Prados riegas después, saltando breñas
lavas minas y arrastras su relieve
y tu esfuerzo al caer es el que mueve
nuestra industria. Y así es que nos enseñas


nuestro deber, pues al llegar al río
que te absorbe, de cieno vas oscuro
por haber sido útil; poderío

que atiende sólo á conservarse puro
al cabo muere inútil en baldío
prestigio preso cual en recio muro.

De Oviedo á León, 7 XI 10.