Homenaje del Partido Femenino de Chile a Carlos Ibáñez del Campo

Esta página forma parte de los Documentos históricos contenidos en Wikisource.

Homenaje del Partido Femenino de Chile a Carlos Ibáñez del Campo

María De La Cruz

1952

Linares fue su cuna,
Y muy noble la alcurnia de sus antepasados;
Infancia reflexiva; juventud encauzada
En el afán de estudio de los disciplinados
Alumnos, que seguían la escuela militar;
Mejor entre los buenos; modesto entre los nobles
Y lleno de todo el gesto de la dignidad moral.
Carrera luminosa ganada palmo a palmo
En un esfuerzo siempre por la superación.
Alferez y Teniente; Capitán, Comandante,
Director y Prefecto, y el año veinticuatro Teniente Coronel;
Ministro de Guerra y Vicepresidente
Fue este el hombre a quien el sino quiso siempre ascender.
Los tiempos que corrían en este chile amado
Sembraban de tristeza presente y porvenir
La muerte se levaba la infancia desnutrida
Y el hambre y la miseria triunfaban por doquier.
Políticos nefastos cual burdos mercaderes
Vendían nuestro suelo con cínico desdén.
El viejo Parlamento cual negra montonera
Traficaba en los vicios que le daba el poder.
Fue el cinco de septiembre cuando el sagrado fuego
Que ardía en los ideales de aquella luminosa juventud militar,
Rompió la angustia muda de todo nuestro pueblo
Con aquel MANIFIESTO que a Chile hizo vibrar.
Fue el grito de la angustia de un país adolorido,
Fue el gesto poderoso de aquella juventud,
Fue el alma de los próceres, los Padres de la Patria
Los que aquel MANIFIESTO a la patria gritó.
Alguien con alma grande, con coraje supremo y voluntad sin par
Debía ser el Hombre, que forma la antorcha
Que ya nunca en la patria se podría apagar.
Y ese hombre fue el que hoy día, nosotros todos juntos,
Ansiosos, decididos, queremos proclamar.
¡IBÁÑEZ! Oh, tu sino de pruebas y amarguras…el odio de la envidia queriéndote matar
y tú, guardando dentro las más finas ternuras,
expusiste serena tu alcurnia militar
para implantar el orden , la honradez y el trabajo
y aquella magna empresa: la JUSTICIA SOCIAL.
A tu mandato justo se levantaron, blancas, las casas del saber,
Escuelas, mas escuelas, junto con pan y abrigo
Para que aquellos niños llegasen a aprender.
Un plan maravilloso abrió largos caminos, hermosas carreteras unieron el país,
Y millares de rieles surcaron los caminos
Silbando así el Progreso con el Ferrocarril.
Hospitales y casas para nuestros obreros
Señalaban la ruta de nuestro porvenir.
Depurábase todo el ambiento de Chile,
La justicia adquiría de nuevo la honradez
Que fuera poco a poco quedándose extraviada
Entre los intereses de uno y otro juez.
La masa burocrática, falta de disciplina,
sin ejemplo digno a quien seguir,
levantó la cabeza y siguió su camino
porque encontró de nuevo la fe en su porvenir.
Ya entes Balmaceda cedió ante el rendimiento
Que el Mal, sin darse tregua, logró causar al Bien, y por no ser culpable de lucha fraticida
Se encaminó a la Muerte rompiéndose la sien.
Ibáñez fue al destierro. No quiso usar la fuerza
De todo lo absoluto que la deba el Poder,
Y entregó voluntaria, pero enérgicamente
El gobierno del pueblo a quienes matarían por quedarse con él.
Después, veinticinco años de farsas y mentiras,
gobiernos manejados por el gran Capital;
Políticos nefastos, mezquinos y egoístas,
palabreros baratos, vacíos de Ideal.
La moneda chilena absurdamente pobre;
el gran capital siempre acaparador
despiadado, insolente, dueño de todo Chile
porque en estos gobiernos el es dueño y señor.
Ya el pueblo no resiste más tiempo esta miseria;
El alza de la vida, la lucha por el pan,
El hijo sin escuela, la población callampa
Y aquellos mil impuestos que no puede pagar.
Por eso en esta hora IBÁÑEZ se levante
De nuevo con la antorcha de nuestra Redención,
Nosotros lo miramos sabiendo que su nombre
Es emblema de orden, trabajo y protección.
El Pueblo es el que clama su nombre respetado.
El Pueblo es el que quiere llevarlo a gobernar.
El Pueblo es el que sufre las leyes represivas
Y sufre los olvidos de un gobierno feudal.
La moneda reclama los gestos señoriales,
La economía austera, la dignidad ejemplar;
Un noble presidente que nos gobierne a todos,
Sin esas preferencias que logran irritar.
IBAÑEZ es el Símbolo: honrado, circunspecto,
Señor y gentil hombre; veraz en el decir;
Enérgico y severo cuando el robo se alza,
modesto en su nobleza; patriota hasta morir!
La gran oligarquía juntará sus millones
Para comprar de nuevo un alma popular;
Pero esta vez el pueblo no venderá su voto
Porque IBAÑEZ, por CHILE, tendrá que gobernar.


MARÍA DE LA CRUZ

Presidente Nacional del Partido Femenino Chileno

LA UNIÓN HACE LA FUERZA

El Partido Femenino Chileno es la unificación de la mujer al servicio del hogar y de la Patria