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Historia general de la medicina en Chile, tomo I/Capítulo X

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CAPÍTULO X.

Nómina razonada de los hechos médicos y de los facultativos que hubo en Chile durante el último tercio del siglo XVIII




SUMARIO.—§ I. El Doctor Fray Pedro Manuel Chaparro. Importantes detalles de su vasta acción médica.—§ II. Primeras autopsias efectuadas por los cirujanos Dionisio Roquán, Esteban Justa y Juan Ribera.—§ III. El Doctor José Antonio Rios, protomédico, tercer catedrático de Prima de Medicina en la Real Universidad de San Felipe. El Cirujano Juan de Ubera. El Médico Cirujano Antonio Corbellu. El Cirujano Luis Cuni de la Charmota. El Doctor José Llenes. El Bachiller Cipriano Mesías. Fray Juan Evanjelista Adamez.—§ IV. El Bachiller Cipriano Mena. El Doctor Francisco de Villanueva. Fray Josef Flores. Pedro José Mendoza. Fray Juan Chacón de Aguilar.—§ V. Los facultativos Juan José Morales y Gabriel Tramón. El Cirujano Josef de Arze. El Cirujano Juan Campa. Los Cirujanos Mariano Calderón y Nicolás García.—§ VI. Los profesionales Bonifacio Villarreal, José Puga, Alonso de Herrera, Juan Rodríguez, los padres franciscanos fray Daniel Botello, y Machuca. Los hospitalarios Sánchez, Silva y Zorrilla. Matías Ramos. Manuel Esponda. Fulgencio Rodenas. El Cirujano Juan José Gómez del Castillo. Los doctores José Antonio Sierra, Bartolomé Diaz Coronilla, Fernando Marconí, Guillermo Graham, Eusebio Oliva, Juan Isidro Zapata y Juan Jesús Hooz.—§ VII. Nómina de los alumnos de medicina de la Real Universidad de San Felipe.




§ I.


Fray Pedro Manuel Chaparro, de San Juan de Dios, es una figura sobresaliente de nuestra patria, y de la medicina, que merece un lugar preferente en nuestra historia.

Desde muy joven reveló ser un talento, distinguiéndose como teólogo primero, y después en la humanitaria ciencia á la cual se dedicó con tanto ardor, cariño y éxito.

Su nombre ha quedado vinculado á un hecho trascendental de la medicina en Chile, cual es la primera aplicación de la vacuna.

En 1805, cuando llegó á Santiago el fluido vacuno, enviado por el marqués de Sobremonte, Virrey del Plata, cooperó más que ningún otro á difundir los beneficios del descubrimiento de Jenner, efectuado en 1796, y consiguió aminorar con su propaganda las resistencias que se oponían á tan salvadora práctica, ejecutando, por su propia mano, la primera inoculación, el dia Martes 8 de Octubre de 1805, en el pórtico del Cabildo Metropolitano.

En 1765 ya se había distinguido inoculando por primera vez el fluido de los granos variolosos, como método inmunizante, á fin de preservar á los habitantes de una terrible epidemia de viruelas que diezmaba á los naturales como á los españoles. [1] Combatido por varios médicos, amenazado por lo teólogos, temido por el pueblo, se entregó, no obstante, á su ardua tarea, venciendo en cuanto era posible dentro del dominio del oscurantismo colonial. Las numerosas víctimas que arrebató á la muerte fueron su mejor triunfo, y después de haber recorrido todo el centro del país ejerciendo su misión, volvió á su humilde convento, bendecido por el pueblo, admirado, y aclamado como doctor honorario por la Universidad de San Felipe.

El padre Chaparro, se había adelantado á la medicina del reino y también á la de España, donde aún era desconocido, para la mayoría de los médicos, el sistema de la inoculación.

Su vocación por la medicina, que había practicado con éxito, lo llevó á las aulas universitarias, y al año subsiguiente de estos triunfos, se matriculó para seguir las lecciones del profesor Nevín.

En los archivos correspondientes se hallan las siguientes fechas sobre sus estudios médicos:

Se matriculó, en 16 de diciembre de 1767; rindió los exámenes de 1.er y 2.o año el 27 de enero de 1769; los de 3.er año el 25 de Agosto de 1770; el exámen de bachiller el 27 de febrero de 1771; el grado de licenciado y doctor el 20 de julio de 1772. [2]

Sus estudios fueron sobresalientes.

El doctor Semir, que ha sido el primero en preocuparse de la historia médica chilena [3] dice que, dicho fraile, poseía las dotes más revelantes de carácter y claridad intelectual para primar entre los médicos. Y sin embargo se observa entre todas estas altas cualidades de su espíritu la flaqueza por ciertas supersticiones tan propias de aquellos años, y conservadas, en Chaparro, como resabios de su educación primaria, en un centro poco ilustrado, al principio, y terminando en la escuela escolástica que tampoco se independizó de muchas mistificaciones propias de la esfera intelectual de aquella edad.

Es por esto quizás que el doctor Semir dice que Chaparro creía «en ciertos secretos misteriosos» que se encuentran consignados en sus recetarios y escritos; y completando su pensamiento, el referido autor, prosigue con estas palabras:

«No es fácil pues formarse juicio de su verdadera doctrina médica, sino que aparece como hombre ilustrado y de jenio, que buscaba los principios en la esperiencia, que creaba, para, de sus creaciones, deducir principios y que según las creencias del siglo en que vivió, amalgamaba estas creencias con las acciones de la materia; que daba al espíritu un poder májico y lo hacia operar eficazmente sabré las acciones mórbidas: tal es el juicio que puede formarse de su modo de recetar. Pero en medio de esta baraúnda de que cerebros comunes, como el mio, no pueden deducir un principio; reconozco en él una traslimitacion de las reglas de la ciencia, que solo es dado al hombre de jenio superior, y que debió ser así por la reputación práctica de que gozó hasta obtener el renombre de Hipócrates chileno. »

Estudioso, intelijente, caritativo, orador insinuante, y patriota, principalmente, en todas sus acciones nos ha dejado un recuerdo noble.

Hasta en sus últimos años trató de ser útil á sus semejantes. Así es como en 1803, le vemos obtener, por concurso, la cátedra de Prima de Filosofía, de la Universidad, y hasta el día de su muerte en 1811, se le vió cumpliendo los deberes de su doble misión, de sacerdote y médico, y ocupando aún, el sillón de representante del pueblo de Santiago, que, con gratitud y cariño, lo llevó al seno del primer Congreso Nacional.

Mas adelante, tendremos que ocuparnos del padre Chaparro, al tratar, especialmente, de la inoculación como medio inmunizante de la viruela, como del ruidoso capítulo que mantuvo durante ocho años con el doctor Rios, á fin de optar al puesto de protomédico y profesor de medicina; controversia original cpie apasionó á los partidarios de uno y otro candidato, con caracteres que merecen ser conocidos.


§ II.


Los cirujanos del real ejército, acantonado en Concepción, Dionisio Roquán, Esteban Justa y Juan Ribera, que vivieron largos años en el sur del país tomando parte activa en las campañas de Arauco, practicaron las primeras autopsias médico-legales, de que haya noticias, dentro del territorio chileno. [4] El siguiente documento data del año 1773:

«Don Esteban Justa, cirujano del Batallón de este Reino, y don Dionisio Roquan, de la tropa de este ejército, certificamos que habiendo reconocido el cadáver de Antonio Bueno, soldado de la compañía de don Antonio Bocardo, el que murió de disentería; y habiendo encontrado: Primeramente la Bejiga de la hiel tres tantos mas grande de lo regular llena de una bílis muy acre y espesa; el intestino duodeno cangrenado, por el pasaje donde viene abrirse el conducto colidoco, estendiéndose «esta cangrena como cosa de cinco a seis pulgadas, al estómago y demás intestinos, llenos en parte de dicha bílis, la que con su acrimonia tenia destruida la túnica felposa de dicha parte; y para que conste damos este en virtud de órden en la ciudad de Concepción a 3 de Febrero de 1773.»

Con fecha 10 de Julio de 1783, existe otro informe que comprueba la primera autopsia del cerebro, y que dice asi:

«Los cirujanos de los cuerpos de Infantería y de Dragones de este Real Exercito, En virtud de lo mandado Certificamos que haviendo pasado a la Casa de morada de D.n Francisco i Rioba, difunto, á efecto del reconocimiento que se expresa, y hecho, resulta haber hallado el Cadaver del dicho, con dos contusiones en los dos huesos temporales con fractura en el izquierdo, en el Puente Sigomático, arrojando cantidad de sangre por el oydo, y haciendo la operación del Craneo, se encontró un derrame en el Cerebro, por lo que juzgamos ser esta la causa de su muerte; y para que conste damos la presente. En Concepción en diez de Julio de 1783 años.— Firmados.—Juan Ribera.—Dionisio Roquán[5]

Respecto del Cirujano Esteban Justa, sabemos que en 1771, combatió una plaga de «mal gálico» que había invadido á la tropa de la guarnición, en Concepción, suscitándose con este motivo una reclamación del Cirujano porque el prior del hospital de San Juan de Dios de dicha ciudad, se negaba á admitir á esta clase de pacientes. En 1782 se retiró del servicio activo por estar enfermo de escorbuto y perlecia.[6]

El Cirujano Dionisio Roquán, muy entendido en botánica y farmacia, tuvo á su cargo la botica que fué de los jesuítas. Existen diversos documentos á este respecto, cuyos datos los veremos en el capítulo sobre farmacia.

§ III

El doctor José Antonio Ríos, se graduó el 17 de Mayo de 1776.

Fué el tercer catedrático de Prima de Medicina, y el primer protomédico independiente del reino, siendo también el primer chileno que alcanzó esos honores.

Al tratar del profesorado universitario, nos extenderemos particularmente sobre la acción médica del doctor Rios, cuya personalidad figuró en primera línea entre los intelectuales de la colonia.

El Cirujano y Capellán de Dragones Juan de Ubera, acantonado en Concepción, sirvió con brillo en las campañas contra los indios.

En 1783, se hizo cargo del hospital de Concepción obteniendo el nombramiento en propiedad el 20 de Enero de 1785, por decreto del marqués de Vallenar, don Ambrosio O'Higgins. [7]

Este mismo cirujano se expidió con toda humanidad en la epidemia de viruelas de 1791, en el sur de Chile, recibiendo auxilios del gobierno y todos los medicamentos necesarios para que los usase á su entera discresión.

Es digno de aplauso, principalmente para aquel tiempo, el hecho de que el padre Ubera en la plaza pública de Concepción se inoculase á sí mismo el pus varioloso, para inspirar confianza al pueblo y generalizar el sistema inmunizante.

El Doctor Antonio Corbellu, profesor de cirugía y medicina «de la clase de primeros y número de la real armada,» presentó una carta, al Claustro Universitario, el 25 de Junio de 1784, acompañada de su Disertación sobre el tratamiento del Mal Venereo,—dedicado á la Real Universidad de San Felipe,—la cual fué á comisión para que informasen sobre su mérito los doctores Ríos y Chaparro. [8]

El Cirujano Luis Cuni de la Charmota, fué médico de la guarnición militar de la isla de Juan Fernández en 1782. [9]

El Doctor José Llenes, graduado en Barcelona, se estableció en Santiago en 1784, alcanzando gran fama como operador en cirugía. [10]

Fué muy querido, en la capital, por su caridad inagotable; su nombre fué ejemplo de buenas costumbres, como fué de respeto su gran fé religiosa; se levantaba á las cuatro de la mañana para asistir, en la capilla de las monjas agustinas, á una misa que él costeó durante toda su vida. En 1791 había pensado retirarse á su patria, pero desistió par la escacez de facultativos. Contribuyó al adelanto local con su oblaciones generosas, y sus bienes los dejó al morir, en 1817, al hospital de mujeres de San Borja, con el fin expreso de aumentar el número de camas.

En varios documentos de asesoramiento á las autoridades, aparece su firma como miembro del protomedicato. [11]

El Bachiller Cipriano Mesías discípulo del Dr. Rios, fué cirujano del hospital de San Juan de Dios, y con motivo de haber contraído una larga enfermedad, lo reemplazó en su servicio médico, en 1786, y sin retribución alguna, el padre Juan Evanjelista Adamez, religioso jesuíta, tenido en gran consideración como médico práctico. Como la enfermedad del cirujano Mesías se prolongase, se elijió al doctor Llenes para que hiciese el servicio de cirugía en el referido hospital de hombres, dejándose al padre Adamez en la sala de medicina interna.[12]

§ IV.

El Bachiller Cipriano Mena, residió en Santiago por los años 1783 y siguientes.[13]

El Doctor Francisco de Villanueva, se estableció en la Serena en 1786.

El siguiente reconocimiento médico-legal, aún inédito, del Dr. Villanueva, lo hemos encontrado entre los manuscritos de la Biblioteca Nacional, en el volúmen 814 del Archivo del Ministerio del Interior.

Certificado de Dn. Francisco Villanueva, Médico.—Dn. Franco. Villanueva Médico Sirujano, hasistente en esta Ciudad, sertifico en quanto puedo y devo: De orden del señor Subdelegado Dn. Bictor Ibañez de Corvera, pasé a la estancia de dn. Migel Munisaga con fray José Flores, aver y reconocer siera la peste de viruelas la qe tenia y padecia dn. Thomas Guajardo, y haviendo llegado al otro paraje casa y morada adonde estava el doliente entré y lo rejistré desde el vientre principal á la cavesa asta los nervios de los dedos de los pies, y luego pone á la vista el color y calor de la lengua, á la pulsación, prinsipalmente pregunté al Referido enfermo, con toda esxactitud caridad y cuidado, y allé no ser la peste de viruela, sino un sarpullido provenido este de huna fievre en la masa sanguinaria. Este es mi pareser como también el del P. José Flores; Haremos mención de que por las resultas que tiene dicho axsidente tengan al dicho doliente, con la precaución y Resguardo devido, sin que tenga comunicación alguna asta el Tiempo de seis dias corridos desde el dia de la fecha, cuidando y medicinandolo segun orden superior, asta su entera sanidad. Dada esta en la Ciudad de la Serena en Treinta dias del mes de Agosto de mill setesientos nobenta. Juro en forma de dho., no proseder de malicia y para ello Xa.—Franco. Villanueva.

Fray Josef Flores, citado en el documento anterior, fué médico de la Serena, respetado y consultado por sus colegas.

El informe que á continuación publicamos, dado á luz por primera vez, es tomado de un Expediente formado por el Subdelegado del Partido de Coquimbo: sobre haver arribado en aquel Puerto el Navio el Baldiviano con un Marinero con la Peste de Viruelas. [14]

Serena, y Agosto, 30 del /90 año (1790).

Sertifico, y doy fé, como por mandado del R. P. Prior Fray Juan Chacón y Aguilar como así mesmo, por orden del Sor. Subdelegado Dn. Victor Corbero, fuy ha reconocer, aun Enfermo, en la Chacra de Don Miguel Nuñez, el qe se hospedaba, dese la Peste, y abiendole hecho todas las Preguntas, previas, qe si tenia, dolor de sintura, me respondió qe no, y qe antes, le habia dolido, y asi de las demas preguntas, qe le hice me resqondió lo mesmo y qe hera sierto, y qe ya no le dolia nada. Luego, le tomé, el Pulso, y para haberle la Cara, brazo, Piernas y el vientre, y reconocí no ser, dicha Peste; no hobstante, suplico, qe si se puede, este Enfermo se le mantenga en vista, cuátro dias, pues ha sudado mucho, está todabía muy rresfriado. y el Pulso Pletórico. Soy del Parecer qe fué su Emfd., humor, Escorbútico, en la maza sanguinaria y dulsificada esta con la rebacunación, del sudor, cesó la fiebre y sus mobimientos; este es mi sentir (salvo, melior).—Selda y Agosto, ut supra, 4.a—Fray, Josef, Flores.

Pedro José Mendoza, Cirujano y barbero del hospital, en 1786.

Fray Juan Chacón de Aguilar, prior de la orden hospitalaria, de la Serena, por esta época, informó á su vez en 1790, sobre tres enfermos de viruelas llegados á bordo del vapor «El Valdiviano», á la bahía de Coquimbo, procedente de Valparaíso, según consta del mismo archivo y expediente del caso que antecede.

§ V.

Juan José Morales y Gabriel Tramón fueron prácticos que gozaron de cierta reputación como herbolarios.

En Octubre de 1789, fueron enviados por el gobierno, al sur, con el objeto de generalizar el sistema inmunizante de la inoculación, y enseñarlo á los cirujanos que aún no lo conocían.[15]

Este mismo Morales, es el que aparece en los días de la patria vieja, titulado Médico rural de la Chimba, Penca y Colina, en virtud del nombramiento otorgado por don Ambrosio O'Higgins, el 20 de Mayo de 1789.

Del Cirujano Josef de Arze, de la guarnición de Juán Fernández, á fines del siglo XVIII, se conserva el siguiente documento, datado en 1790, de importancia para conocer el estado de los estudios médicos en esa fecha.[16]

«En virtud del Decreto que antecede, Certifico yo el Infrascripto Cirujano de Evaquaciones Rebalidado en el Real Prothomedicato de la Ciudad de los Reyes del Perú, y en la actualidad en esta Plaza de Juan Fernandez: Como en repetidas ocasiones he visitado el Rdo. Pe. Capellán Vice cura de dicha plaza frai Manuel de la Fuente sobre el quebranto de su salud cuyo morbo trae su origen de un afecto situado en la región Lombar y este le corresponde en la Ternilla Mueronata, de modo, que sofocados los bronquios del Pulmon, tanto por la mucha replección de sangre, su acritud y mordacidad; como por el temperamento nada benévolo á su complección, se viene en conocimiento que tal enfermedad procede de estas causas que le usurpan casi enteramente el resorte natural de la respiracion. Ningun medio encuentro con que puede expeler tales síntomas; si elijo la primera causa, que es la repleccion de la sangre, mediante las mixiones de ella, nos hallamos como facultativo, sin erramienta; y si intento dulcificarla, atemperarla etc, la total escacés de medicinas no lo permite, pues de renglon tan importante todos carecemos. En quanto a la segunda causa hallo por conveniente, que solo mudando de clima dicho paciente puede restablecer su salud, pues de lo contrario hirá esta causa tomando mas incremento, y en poco tiempo perderá la vida. Todo lo hasta aquí expuesto juro a Dios, y á esta señal de la † ser verdad y por tanto dí esta en Isla de Juan Fernandez á 12 de 7bre, de 1790.—Josef de Arze.

El Cirujano Juan Campa, estuvo en Chile desde el año 1794. Con fecha 21 de diciembre de este año, pidió su baja de cirujano del real ejército, para establecerse, libremente, en Chile.[17]

El Cirujano Mariano Calderón, fué médico de la ciudad de Valdivia en 1796.

El Médico-cirujano Nicolás García, del bergantín de guerra «Limeño», de estación en Talcahuano, fué trasladado á Valdivia para reemplasar, interinamente, á su colega Calderón, durante una licencia por motivos de salud.[18]

§ VI.

A fines del siglo XVIII, ejercieron la medicina, los profesionales siguientes: Bonifacio Villareal, que se distinguió en la epidemia de viruelas de Rancagua en 1795, á donde fué á curar por orden de O'Higgins; [19] José Puga ó Puyó; Alonso de Herrera; el cirujano de ejército Juan Rodriguez; los padres franciscanos Daniel Botello, y Machuca, y los hospitalarios Silva, Sanchez y Zorrilla que ejercieron la medicina durante muchos años y dirijieron los servicios hospitalarios en diversas localidades; el médico-boticario del ejército realista Matias Ramos; el licenciado Manuel Esponda; Fulgencio Rodenas, que se recibió de farmacéutico, é hizo con brillo sus estudios médicos, aunque no se graduó por no permitírselo las necesidades de la vida. [20]

El cirujano Juan José Gomez del Castillo, en la era repúblicana prestó grandes servicios en los lazaretos y en la propagación de la vacuna;[21] el doctor José Antonio Sierra, distinguido alumno del profesor Ríos que gozó de reputación, como el doctor Bartolomé Diaz Coronilla, que ejerció la profesión por más de cuarenta años, hasta la época de la independencia, y de quien hemos hallado la firma, en la mayoría de los documentos médicos de fines del siglo XVIII y principios del XIX. El doctor Diaz fué médico encargado de las autopsias de los cadáveres llevados al portal de la cárcel, (primitiva Morgue) con el sueldo de 200 pesos anuales, según auto de la Real Audiencia de 15 de Junio de 1807.—[22] En diversos archivos hemos visto la firma de este facultativa con los siguientes agregados: «Médico-cirujano de la clase de primeros, retirado de la Real Armada, médico de ciudad, cirujano del hospital de San Borja, y comisionado para organizar un hospital real, por el Sr. General en Gefe.»[23]

El facultativo Fernando Marconi', fué medico de ciudad, de la Serena, á fines de este mismo período. Las actas del Cabildo de dicha ciudad, usan por primera vez el referido título de médico de ciudad, para el doctor Marconí, con fecha de 1790. [24]

Guillermo Graham, médico inglés, residente en Valparaíso en 1792.

El doctor Eusebio Oliva, graduado en Abril de 1793, fué el primer protomédico y catedrático de medicina, de la era republicana, de quien nos tendremos que ocupar más detenidamente en un capítulo posterior.

Juan Isidro Zapata, limeño (ó argentino según otros) era cirujano de Juan Fernández en 1799.

Juan Jesús Hooz, estuvo en Valparaiso en 1800.


§ VII.


Nómina de los alumnos de medicina de la Real Universidad de San Felipe. [25]

Alfaro Gomez, Pedro.—Se matriculó para estudiar medicina el 25 de enero de 1798.

Allende Garcés, José Antonio.—Id id el 5 de abril de 1804.

Allende, José.—Id id el 28 de mayo de 1805.

Bo<o, Fray Ignacio'.—Id id el 3 de septiembre de 1768. Id para la misma facultad el 26 de enero de 1769.

Bustamante, Gregorio.—Se matricula para estudiar medicina, el 6 de septiembre de 1775.

Corvalán Sotomayor, Gabino.—Matriculado en 1808 y 1810.

Charmota y Cunes, Luis.—Id en medicina y cirugía el 16 de septiembre de 1778.

Fernández, Pedro Benito.—Id. para estudiar medicina el 13 de marzo de 1805.

Garcés, Manuel.—Id el 28 de mayo de 1805.

García, José Maria.—Id en 1808 y 1810.

Herissen Anicoyán, Martin.—Id, el 29 de diciembre de 1797.

Lezama, Francisco.—Id, en 1808.

Lee Montes de Oca, Vicente.—Id, el 2 de abril de 1796.

Meneses Guerrero, José.—Estudió desde 1796 á 1798.

Niño, Pedro Antonio.—Se matriculó el 26 de mayo de 1787.

Oliva, Eusebio.—Anotado en otro capítulo.

Palfret, Manuel Antonio.—Se matricula para estudiar medicina, el 30 de marzo de 1793.

Se examina del primer año, el 5 de agosto de 1794.

Del 2.° año, el 1.° de abril de 1796.

Del tercer año, el 11 de febrero de 1797.

Ramos, Juan.—Se matricula para estudiar medicina, el 5 de septiembre de 1768.

Rios, José Antonio.—(Anot, en otro capítulo.)

Riveros, José Antonio.—Se matricula el 30 de marzo de 1793.

Id. para la misma Facultad el 30 de junio de 1794.

Se examina del primer año de medicina el 5 de agosto del mismo año.

Del segundo año, el 1.° de abril de 1796.

Del tercer año, el 11 de febrero de 1797.

Del cuarto año, el 25 de Octubre de 1798.

De las treinta y tres cuestiones médicas, el 19 de diciembre de 1799.

Se gradúa de bachiller, el 18 de enero de 1800.

Rocha, Manuel.—Se matricula para estudiar medicina, el 31 de mayo de 1802.

Rodenas, Fulgencio.— Id. id el 6 de septiembre de 1775.

Id para la misma Facultad, el 6 de mayo de 1779.

Para continuar sus estudios en la misma Facultad, el 6 de julio de 1780.

Se examina del 1.er año de medicina, el 4 de febrero de 1777.

Del 2.° año, el 26 de marzo de 1778.

Del 3.er año, el 29 de abril de 1785.

Rojas, Fray Elias, mercedario.—Se matricula para estudiar medicina, el 17 de abril de 1787.

Saez, José Maria.—Id. id, el 15 de junio de 1785.

Se examina del 1.er año, el 9 de enero de 1789.

Del 2.°, el 3 de abril de 1790.

Del 3.°, el 23 de julio de 1791.

Del 4.°, el 1.° de febrero de 1793.

De las 33 cuestiones médicas, el 8 de noviembre del mismo año.

Se gradúa de Bachiller en Medicina, el 25 del mismo mes y año.

Sierra, José Antonio.—Se matricula para estudiar medicina, el 23 de septiembre de 1775.

Para la misma Facultad, el el de mavo de 1779.

Se matricula nuevamente, el 6 de junio de 1780.

Del 1.er año de medicina, el 27 de abril de 1776.

Del 2.° año, el 4 de febrero de 1777.

Del 3.er año, el 26' de marzo de 1778.

Del 4.° año, el 28 de abril de 1783.

De las 33 cuestiones médicas, el 2 de septiembre del mismo año.

Del 1.er libro de Institutas, el 11 de abril de 1779.

Se gradúa de Bacliiller en Medicina, el 23 de septiembre de 1783.

De Bachiller en Teología, el 16 de abril de 1791 (previo exámen de 1.°, 2.° y 3.er año en 1773 y 1774.)

Sierra, Ventura.—Matriculado en 1808 y 1810.

Vega, Fray Antonio, franciscano.—Se matricula para estudiar medicina, el 3 de septiembre de 1768.

Verdugo, Fray Matias, de San Juan de Dios.—Se matricula para estudiar medicina, el 9 de enero de 1758.

Se le admite al grado de Doctor en calidad de examinador, el 10 de abril de 1764.

Zárate, Juan.—Se examina del 3.er año de medicina, el 16 de septiembre de 1785.

Zárate, fray Mateo, franciscano.—Se matricula para estudiar medicina, el 3 de septiembre de 1768.


  1. El sistema de las inoculaciones, fué inventado, en Chile, por el padré Chaparro, según lo explica el mismo autor en una nota á la Univerdad, sin que, en esa fecha, se supiese en el país que dicho tratamiento se había practicado también en Europa.
  2. Documentos relativos á la Real Universidad de San Felipe. Libro Indice de los libros de Matricula, de Acuerdos, de Exámenes y de Colación de Grados. (Publicado en los Anales de la Universidad).—Santiago de Chile. Imp. Cervantes—1888—Recopilación y traducción, por Ramón A. Laval é Hipólito Henrión, de la Biblioteca Racional de Santiago.

    Su hoja de servicios universitarios está consignada en los documentos antedichos, en la siguiente forma:

    Chaparro, Fray Manuel, de San Juan de Dios. Se matricula para estudiar medicina, el 16 de diciembre de 1767 (Libro 1.° de Matr. fja. 184)— Para oir Teología, el 20 de enero de 1760 (Lib. id fja. 122)—Se examina del 1.er y 2.° de Med. el 27 de enero de 1769 (Lib. 1.° de Exáms. y Grados, fja. 165 vta.)—Del 3.er año el 25 de agosto de 1770 (Lib. id fja. 182)— Se gradúa de Bachiller en Med. el 27 de febrero de 1771 [Lib. 2.° de Grados de Bach. y Doc. fja. 18 vta.]—Pide ex-claustro al Rector que informe sobre la calificación de su persona para ser graduado á título de examinador por el Sr. Presidente, el 19 de agosto de 1771 [Lib. id fja. 160]—Pretende su grado á título de examinador y no lo consigue, el 12 de dic. de 1771 [Lib. 1.° de Acuerdos, fja. 174 vta.]-—Sin embargo de habérsele dispensado por el gobierno los exámenes, con fecha 26 de Junio de 1772 se convino en hacer todas las funciones como si no hubiese ocurrido tal dispensa. [Lib. id fja. 169 vta.]—Tuvo su acto público el 6 de Julio de 1772 [Lib. 2.° de Grad. de Bach. y Doct. fja. 24 vta.]— Tuvo lección de veinticuatro el 17 del mismo mes y año [Lib. id fja. 27 vta.}— Se gradúa de Licenciado y Doctor en Medicina el 20 del mismo [Lib. id fja. 29 vta.]—Se admite su oposición á la Cátedra de Medicina el 16 de Marzo de 1776 [Lib. 1.° de Acuerdos fja. 199 vta.]—Con motivo de haberse declarado vacante la misma cátedra por Real Cédula de 29 de Octubre de 1778 se admite nuevamente su oposición (Lib. id fja. 219 vta.)—El 22 de septiembre de 1803 se opone á la Cátedra de Prima de Filosofía, y la gana (Legajo núm. 53.)

  3. Apuntes para la enseñanza de la medicina en Chile, por el Dr. Miguel Semir.—Ob. cit.
  4. Archivo del Ministerio del Interior.—Vol. 814.
  5. En el «Expediente formado por el Iltmo. Obispo de la Conceción, sobre que se informe á S. M. de la falta de salud que goza desde su ingreso á aquella ciudad para ser promovido á otra de mejor temperamento,» se halla el siguiente informe médico-legal del cirujano Roquán:

    Certifico en quanto puedo y ha lugar en derecho, yo Dionisio Roquan, Médico y Cirujano en esta ciudad de la Concepción de Chile, haver acistido muchas vezes al Iltmo. Sr. Dr. Dn. Francisco Josef de Marán, Dignísimo Obispo de esta Diócesis, en las Enfermedades que continuamente padece, y que por época se le agraban, ellas se reducen a un desvanecimiento de cabeza, y destrucción del estómago, que no pocas vezes le pone en cuidado, siendo mio sentir que todo le dimana de lo contrario que le es el temperamento ventoso, demaciadamente húmedo, y siempre que varíe podrá lograr el alivio que apetece, que le fortalecerá la cabeza, como que procede de los vientos igualmente incesantes que reinan en esta capital, y de pedimento de S. S. I. doy la presente en esta referida ciudad en veinte y quatro dias del Mes de Julio de Mil, setecientos, noventa años.—Dionisio Roquán.

  6. Archivo de los antiguos jesuitas—Vol 81.
  7. Archivo de los antiguos jesuitas—Vol. 81.
  8. Documentos de la Real Universidad de San Felipe—Libro 2.° de Acuerdos.
  9. Contaduría Mayor—Revistas de Comisario—M. S. de la Biblioteca Nacional.
  10. Comunmente se ha equivocado el nombre del doctor Llenes, escribiéndolo Hemes, Henes, Ollenes, Llemes, etc. Su firma original conservada en los archivos de la Biblioteca Nacional es José O. Llenes
  11. Entre los pocos datos que se conservan sobre policía sanitaria, aparece el caso del Dr. Llenes que, en cumplimiento de un decreto sobre salubridad, pasó un parte juramentado sobre la muerte, por tisis pulmonar, de doña Rosa Rojas, acaecido el 6 de Mayo de 1789, y dió cuenta de haber ordenado se picasen las paredes del aposento, y la limpieza rigorosa del suelo y techo, para evitar el contagio, mandando todas las ropas usadas por la enferma, al hospital de San Borja.
  12. Archivo del Ministerio del Interior—Vol. 178.
  13. Rejistro de Escribanos.—El escribano Luque Moreno, en escritura pública certifica, el 8 de Diciembre de 1783, que el Bachiller Mena, Médico y Cirujano, ha hecho un préstamo de un mil pesos.
  14. Archivo del Ministerio del Interior—Vol. 814.
  15. Archivo de Gobierno—Vol 767.
  16. Archivo del Ministerio del Interior— Vol. 871.
  17. Id, id—Vol 743.
  18. Id, id—Vol 930.
  19. Archivo de Gobierno—Vol 814.
  20. En id id—vol. 967—aparece el título de boticario, otorgado á Rodenas, después de un exámen dado ante el visitador de boticas y proto-boticario Juan Francisco García, el 2 de Mayo de 1783. Después regresó á Santiago, rindiendo en la R. U. de San Felipe tres años del curso médico, cortando su carrera por tener que regresar á Concepción á buscarse recursos de vida. El Gobernador de acuerdo con el protomédico, y en vista de los buenos estudios y exámenes de Rodenas, le dió licencia para que practicase la medicina en el sur, en los casos necesarios. En una comisión que le dió el gobierno, para combatir los estragos de la viruela en los Andes, mereció la felicitación y el agradecimiento de las autoridades y de los vecinos.
  21. Arch. del Ministerio del Interior—Vol. 760—En este tomo hay una real cédula de Cárlos IV, en la que se niega el nombramiento de Consultor de cirugía de ejército solicitado por Gómez del Castillo.
  22. Libro Manual y Mayor de Valanza y Tajamares, para la cuenta del año 1810.
  23. Archivo del Ministerio del Interior—Vol. 814.—Informes sobre vacuna—31 de Octubre de 1814.
  24. Crónica de la Serena—Ob. cit.
  25. Libro Indice de los libros de Matricula, de Acuerdos, de Exámenes y de Colación de Grados, de la Real Universidad de San Felipe.

Historia general de la medicina, tomo I de Pedro Lautaro Ferrer

DedicatoriaInformeIntroducción
Primera Parte: IIIIIIIVV
Segunda parte: VIVIIVIIIIXXXIXIIXIVXVXVIXVIIXVIIIXIXXXXXIXXII
Tercera Parte: XXIIIXXIVXXVXXVIXXVIIXXVIIIXXIXXXXXXXIXXXIIXXXIIIXXXIVXXXV