Himno de Amazonas (Colombia)

<poem> ¡Salve, Amazonas glorioso, de Colombia promesa ideal; majestuoso secreto de amor el más sacro e inmortal de la tierra del edén!

I Amazonas extensa y gloriosa Inmortal y altiva llevas en el alma El insigne hermoso nombre de Leticia Mujer legendaria, hoy hecha realidad; Amazonas próspera y ardiente, Verde alfombra extendida hacia la gente Eres el pulmón del mundo y la esperanza, Soñado refugio de la humanidad.

II Es tu fauna riqueza invaluable Con especies de singular belleza Son sus aves un ejemplo viviente Surcando los aires con mágico esplendor, En sus extensos y majestuosos lagos Se ven delfines y peces de colores Manjar de dioses como la gamitana Y el famoso y gigante pirarucú

III De tu suelo extenso y facundo Surgen frutos de mágicos sabores Y jardines de sin igual belleza Como en babilonia la victoria floreció Valerosos colonos y nativos Defendieron con valentía su patria Como herencia dejaron a sus hijos La dicha inmensa de este suelo nacional.

IV Muy altivos conservan su esencia Tradiciones heredadas de una cuna Sangre casta, digna y pura la Ticuna Con ritos sagrados como la pelazón, Los Macunas, Huitotos y Mirañas Son ejemplo sublime de mi tierra Como Colombianos Dignos dan al mundo Fiel reflejo de nuestra raza ancestral.

V Hoy se funden caual razas hermanas Las costumbres afines de tres pueblos Con ejemplo de paz y de cultura En el sur de Leticia, frontera de hermandad Es tu río la gran esperanza Del sustento futuro de la tierra Río mar te llaman los que te visitan ¡Oh! Semilla de la ciencia y el saber.

VI Esmeralda de mágica hermosura Con sus lares de exótica belleza La Pedrera y su cerro cual gigante Se muestra imponente altivo y colosal, Sus ciudades emblema del progreso De la selva se levantan legendarias Cual leyenda mitológica de griegos Como Atlántida sumergida en el mar.

VII A lo lejos van remando pescadores Confundidos en lo bello del paisaje Y en sus atardeceres primorosos Se refleja el gran lienzo de inspirado pintor, Sitio hermoso donde aun se respira La fragancia innata de la vida Orgullosa sobresale ante su río ¡Oh! Leticia mi querida capital.