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<center>'''Carta al doctor don Juan Orencio de Lastanosa,<br> canónigo de la Santa Iglesia de Huesca,<br> singular amigo del autor'''<ref>Juan Orencio de Lastanosa, hermano de Vincencio, era doctor en Cánones, canónigo de la catedral y rector de la Universidad Sertoriana. También ocupó el cargo de diputado del Reino de Aragón.</ref></center>
 
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Otros, aunque eminentes y aun héroes, borraron, como el dragón, con la infelicidad de sus fines la gloria de sus hazañas.<ref>En el emblema CXXXI de Alciato se observa la crueldad de una hazaña del dragón, que ganó fama comiéndose a unos pajarillos.</ref> Hiló Hércules, hecho Parca de su propia inmortalidad, y puso, no colofón, sino colón a sus proezas, que así se usa. Materia fue de sentimiento a los valerosos y de desengaño a los sabios.<ref>Hércules fue comprado como esclavo por Ónfala y ambos se enamoraron, hasta tal punto de identificación recíproca que Alcides se dedicó a hilar con la rueca y ella se vistió con la piel del león de Nemea y tomó la clava, pero, al cabo de tres años, Hércules emprendió la expedición contra Troya, recuperando su fama de guerrero. La Parca era una de las tres diosas tejedoras que hilaban el destino de la vida que se podía cortar en cualquier punto, de ahí la referencia al Hércules hilandero. Véase Ovidio, ''Heroidas'', IX, 53-118 o su reelaboración en las tragedias de Séneca, en las que la laxitud y abandono de la causa argonáutica por parte de Hércules es debida a la femenil influencia de Ónfala. el ''colón'' es un signo de puntuación equivalente a punto y coma o dos puntos, es decir, no puso punto final Hércules a sus proezas, pues quedaban más de entre los famosos doce trabajos. No se puede descartar la dilogía con el memorable descubridor del Nuevo Mundo, hazaña digna del mayor valor.</ref>
 
Sola la virtud es la Fénix, que, cuando parece que acaba, entonces renace, y eterniza en veneración lo que comenzó por aplauso.<ref>El ave fénix, animal fabuloso que se escondía durante quinientos años para después ser sacrificada en el fuego del templo de Heliópolis, tenía la capacidad de renacer de sus cenizas.</ref></div>
 
 
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