Diferencia entre revisiones de «Palinodia. Al marqués Gino Capponi»

sin resumen de edición
 
Erré, cándido Gino, largo tiempo,
Yy grandemente erré. Mísera y vana
Juzguéjuzgué la vida; insulsa más que todas
Estaesta presente edad. Intolerable
Fuéfue y pareció mi lengua a la dichosa
Proleprole mortal, si es que mortal se puede
Llamarllamar el hombre. Entre desdén y asombro,
Deldel Edén odorífero en que habita,
Riório la alta progenie afortunada,
Yy me llamó infeliz, y de placeres
Incapazincapaz o inexperto, pues mi hado
Juzguéjuzgué común, y de mi mal, consorte
Alal humano linaje. Al fin mis ojos
Hirióhirió la diaria luz de las gacetas,
Entreentre el humo volátil del cigarro
Yy el ruido de crujientes pastelillos,
Entreentre el rumor de sacudidas tazas
Yy blandidas cucharas, ante el grito
Ordenadorordenador de helados y bebidas
Cualcual voz de mando. Y confesé humillado
Lala pública alegría y las dulzuras
Deldel destino mortal noble y excelso;
Yy vi el valor de las terrenas cosas,
Yy toda flores la carrera humana,
Laslas obras estupendas, las virtudes,
Altoalto saber, estudios y prudencia
Dede nuestro siglo. De la Osa al Nilo,
Deldel Catay a Marruecos, y de Goa
Aa Boston, vi correr reinos, ducados
Ee imperios, anhelantes tras las huellas
Dede la felicidad y asirla casi
Porpor los flotantes rizos, o a los menos
Porpor la cola del manto. Y esto viendo
Yy meditando las profundas hojas,
Deldel grave antiguo error que me cegaba
Yy aun de mí mismo yo tuve vergüenza.
 
Áureo siglo, Marqués, hilan ahora
Loslos husos de las Parcas. Todo diario
Enen varias lenguas y columnas varias,
Dede todas partes lo promete al mundo.
Universal amor, ferradas vías,
Vaporvapor, tipos, comercio y aun el cólera,
Loslos más lejanos pueblos y naciones
Enen lazo estrecharán; ni maravilla
Seráserá que suden leche las encinas
Yy miel los robles, o danzando giren
Aa los sones de un vals. Tanto ha crecido
Elel poder de retortas y alambiques
Yy máquinas del cielo emuladoras,
Yy tanto crecerá, volando siempre
Dede progreso en progreso, sin medida,
Dede Cam, de Sem y de Jafet la prole.
 
No cual un día comerá bellotas
Sisi el hambre no la obliga; el duro hierro
Nono depondrá. Con pólizas de cambio
Satisfechasatisfecha tal vez, la plata y oro
Despreciarádespreciará la generosa estirpe;
Masmas no de sangre de los suyos nunca
Susu mano ha de lavar; antes cubierta
Seráserá de estragos, con la vieja Europa,
Deldel Atlántico mar la otra ribera,
Frescafresca nodriza de sin par cultura;
Yy en campo lidiarán fraternas huestes
Porpor pimienta o aromas o canela
Oo por el jugo de melosa caña,
Oo alguna otra razón, práctica y útil.
Y valor y virtud, y fe y modestia,
Yy amor a la justicia, escarnecidos
Yy de toda república arrojados
Comocomo siempre serán; que es su destino
Estarestar siempre debajo. Torpe fraude
Yy audacia impune elevarán su frente,
Nacidasnacidas a reinar. De imperio y fuerza,
Yaya unidas en un haz, ya separadas,
Abusaráabusará quienquiera que los rija;
Nono importa el nombre. Que esta ley grabaron
Hado y Natura en tablas de diamante,
Yy no la borrarán con sus centellas
Volta ni Davy, ni Inglaterra toda
Concon las máquinas suyas, ni en un Ganges
Dede políticas hojas nuestro siglo
Haha de anegarla. Siempre el vil en fiesta,
Siempresiempre el bueno en tristeza; conjurado
Elel mundo todo contra excelsas almas;
Deldel verdadero honor perseguidoras
Calumniacalumnia, odio y envidia; de los fuertes
Despojodespojo el débil, de los ricos siervo
Elel ayuno mendigo, en toda forma
Dede público gobierno, cerca o lejos
Deldel polo o de la eclíptica, y por siempre,
Sisi al humano linaje esta morada
Oo la lumbre del sol no se nos niega.
 
Estas leves reliquias, estos rastros
Dede la pasada edad, fuerza es que impresos
Llevelleve la que ora surge edad del oro,
Porqueporque de mil discordes elementos
Tejidatejida está la condición humana,
Yy a ponerlos en paz nunca bastaron
Fuerzafuerza ni entendimiento de los hombres,
Desquedesque nació su generosa raza;
Nini bastarán, aunque potentes sean,
Enen nuestra edad periódicos y pactos.
 
Pero en cosas más graves será entera
Nuestranuestra felicidad nunca soñada.
O de lana o de seda los vestidos
Hanhan de ser más galanos cada día;
Dejarádejará el labrador los rudos paños
Porpor cubrir de algodón su piel hirsuta,
Dede castor su cabeza. Y apacibles
Aa la vista, mil cómodos sillones,
Mesasmesas y canapés, lechos, tapetes,
Adornaránadornarán con su mensual belleza
Todotodo aposento. De manjares formas
Nuevasnuevas admirará, calderas nuevas,
Lala humeante cocina. Y rapidísimo
Dede París a Calais, de Calais a Londres
Yy de aquí a Liverpool, será el camino,
Porpor no decir el vuelo...
Iluminadas
Mejormejor que ora lo están, mas no seguras,
Seránserán de las ciudades populosas
Laslas más ocultas y torcidas calles.
 
Tales dulzuras, tan dichosa suerte
Aa la naciente prole se aperciben.
 
¡Feliz aquél que mientras esto escribo
Llorallora en los brazos de la fiel niñera!
Él ha de ver el suspirado día
Enen que aprendan los niños con la leche
Dede la cara nodriza, cuánto peso
Dede sal, cuánto de carne, cuánta harina
Consumeconsume en cada mes la patria aldea,
Yy cuántos de nacidos y de muertos
Anualmenteanualmente consigna en su registro
Elel anciano prior; cuando por obra
Deldel potente vapor, en un segundo
Impresasimpresas a millones, llano y monte
Yy aun de los mares la extensión inmensa,
Cualcual bandada de grullas que se abate
Sobresobre ancho campo, y obscurece el día,
Cubriráncubrirán las gacetas, vida y alma
Deldel universo, y de saber en ésta
Yy en la futura edad única fuente.
 
Como un infante, con asiduo anhelo
Fabricafabrica de cartones y de hojas
Yaya un templo, ya una torre, ya un palacio,
Yy apenas le ha acabado, le derriba,
Porqueporque las mismas hojas y cartones
Parapara nueva labor son necesarias;
Asíasí Natura con las obras suyas,
Aunqueaunque de alto artificio y admirables,
Aúnaún no las ve perfectas, las deshace,
Yy los diversos trozos aprovecha.
 
Y en vano a preservarse de tal juego,
Cuyacuya eterna razón le está velada,
Correcorre el mortal, y mil ingenios crea
Concon docta mano; que a despecho suyo,
Lala natura cruel, muchacho invicto,
Susu capricho realiza, y sin descanso
Destruyendodestruyendo y formando se divierte.
 
De aquí varia, infinita, una familia
Dede males incurables y de penas,
Alal mísero mortal persigue y rinde;
Unauna fuerza implacable, destructora,
Desquedesque nació le oprime dentro y fuera
Yy le cansa y fatiga infatigada,
Hastahasta que él cae en la contienda ruda
Porpor la impía madre opreso y enlazado.
 
¡Del estado mortal miseria extrema!
¡Vejez y muerte que comienzan cuando
Elel labio infante el tierno seno oprime
Queque la vida destila! Ni enmendarlos
Podrápodrá, por sabio y por feliz que sea,
Elel siglo nono-décimononodécimo, ni cuantas
Venganvengan tras él edades sucesivas.
 
Mas, si lícito me es la verdad neta
Porpor su nombre decir, sólo infelice
Seráserá todo nacido, en cualquier tiempo,
Nono en la vida civil, en toda vida,
Porpor esencia insanable y ley eterna
Queque cielo y tierra abraza. Pero nuevo
Yy divino remedio imaginaron
Dede nuestra edad los ínclitos talentos,
Puespues no pudiendo hacer feliz a nadie,
Sese dieron a buscar, dejando al hombre,
Unauna común felicidad, e hicieron
Dede muchos tristes un alegre pueblo,
Todotodo paz y ventura. Y tal portento,
Enen folletos, revistas y gacetas,
Nono declarado aún, asombra al mundo.
 
¡Oh mente sobrehumana, oh agudeza
Deldel siglo que ora corre! ¡Y qué seguro
Filosofarfilosofar, y qué sapiencia, amigo,
Enen más sublime asunto y remontado
Enseñaenseña nuestra edad a las futuras!
 
¿No ves con qué constancia hoy escarnece
Lolo que ayer adoró, y el ara abate
Parapara juntar mañana sus pedazos
Yy venerarlos entre humeante incienso?
 
¡Oh cuánta fe y estimación merece
Elel concorde sentir de nuestro siglo...
Oo el del año corriente!... ¡Y qué trabajo
Eses comparar nuestro sentir y ciencia
Concon el del año actual y el del que viene,
Porqueporque ni un punto discrepemos todos!
 
¡Cuánto en filosofar adelantamos
Sisi al moderno se opone el tiempo antiguo!
Uno de tus amigos, y maestro
Nono sólo en poesía, mas en todas
Artesartes y ciencias, de la humana mente
Árbitroárbitro enmendador, me aconsejaba:
 
«No cantes tus afectos y dedica
Esaesa viril edad a los severos
Estudiosestudios económicos. Atiende
Alal público gobierno. ¿El propio pecho
Quéqué te vale explorar? Materia al canto
Nono busques en ti mismo. Las grandezas
Dede nuestro siglo di; di su esperanza
Queque madurando va.»
¡Recto consejo,
Queque yo escuchaba con solemne risa,
Alal resonar en mi profano oído
Eseese cómico nombre de esperanza!
 
Mas ora vuelvo atrás y la carrera
Contrariacontraria emprendo, persuadido al cabo
Queque quien anhele gloria y busque fama,
Alal propio siglo contrastar no debe,
Sinosino adular y obedecer: ¡por corta
Yy fácil vía llegaré a los astros!
 
De tan alta ventura deseoso
Materiamateria no darán al canto mío
Dede la presente edad los intereses.
 
Ya sabrán mercaderes y oficinas
Cuidarcuidar de ellos mejor. Mas la esperanza
Hehe de decir, que ya visible prenda
Nosnos conceden los dioses; ya de larga
Felicidadfelicidad principio, ostenta el labio
Yy el rostro del garzón enorme pelo.
 
¡Oh luz primera, saludable signo
Dede la famosa edad que se levanta,
Miramira cómo se alegran tierra y cielo
Delantedelante a ti; cómo fulgura el rostro
Dede la doncella, y en convites vuela
Lala gloria ya de los barbados héroes!
 
¡Crece, crece a la patria, oh masculina
Modernamoderna prole! A tu velluda sombra
Italia crecerá, crecerá Europa
Dede las fauces del Tajo al Helesponto,
Yy el mundo al fin reposará seguro.
 
¡Y tú comienza a saludar con risa
Aa los híspidos padres, prole infante,
Parapara los áureos días elegida!
 
Ni te asuste el negrear de su semblante.
 
¡Sonríe, oh tierna prole; a ti guardado
Dede tanto y tanto hablar espera el fruto!
 
Mira el gozo reinar, ciudades, villas,
Vejezvejez y juventud al par contentas
Yy las barbas ondear largas dos palmos.
 
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