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{{nota|158|(58)}} Pág. 167.—Gauss, ''Resultate der Beobacht. des magnet. Vereins'', 1838, § 21; Sabine, ''Report on the variations of the magnetic Intensity'', p. 63.<!---
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{{nota|158|(58)}} Pág. 167.—Gauss, ''Resultate der Beobacht. des magnet. Vereins'', 1838, § 21; Sabine, ''Report on the variations of the magnetic Intensity'', p. 63.
   
-->{{nota|159|(59)}} Pág. 167.—Hé aquí la esposicion histórica de los hechos relativos al descubrimiento de una ley importante para el magnetismo terrestre: la del crecimiento de las intensidades (en general), con las latitudes magnéticas. Cuando quise unirme en 1798 á la espedicion del capitán Baudin para un viaje de circumnavegacion, Borda se interesó vivamente en mi proyecto, y me pidió que hiciera oscilar una aguja vertical en el meridiano magnético bajo diferentes latitudes, y en uno y otro hemisferio, á fin de averiguar si la intensidad magnética varía, ó si es siempre la misma. Estas investigaciones fueron efectivamente uno de los objetos principales de mis aspiraciones cuando emprendí mi viaje á las regiones equinocciales de América. Llegué á comprobar por mis propias observaciones, que la misma aguja que en 10 minutos hace en París 245 oscilaciones, en la Habana hace 246: 242 en Méjico; 216 en San Cárlos del Rio-Negro (1°, 33' lat. N., 80° 40' long. 0.); 211 solamente en el Perú sobre el ecuador magnético, es decir, sobre la línea donde la inclinacion es nula=0 (7° 1' lat. S., 80° 40' long. 0.); y que esta misma aguja trasportada á Lima (12° 2' lat. S.), verifica 219 oscilaciones en igual espacio de tiempo. En los años de 1799 á 1803, he encontrado, pues, que representando por 1,0000 la fuerza total sobre el ecuador magnético, en la cadena de los Andes peruvianos, entre Micuipampa y Caxamarca, la fuerza total en París es de 1,3482; en Méjico de 1,3155; en San Cárlos del Rio-Negro de 1,0480; y en Lima de 1,0773. Cuando desarrollé en el instituto, el 26 de frimario del año {{may|xiii}}, en una Memoria cuya parte matemática se debe á M. Biot, la ley de las variaciones de la intensidad de la fuerza magnética del globo, demostrando que se hallaba comprobada por los valores numéricos deducidos de las observaciones hechas por mí en 104 puntos diferentes, tanto la ley como los hechos parecieron completamente nuevos. Únicamente despues de la lectura de la Memoria fue cuando M. de Rossel comunicó á Biot seis observaciones anteriores, hechas desde 1791 á 1794, en la Tierra de Van-Diémen, en Java y en Amboino; circunstancia que consignó espresamente Biot en la Memoria indicada (Lamétherie, ''Journal de Physique'', t. LIX, p. 446, nota 2), y yo mismo tambien en la ''Relation histor''., t. I, p. 262, nota 1. Las observaciones de M. de Rossel comprueban asimismo el decrecimiento de intensidad en el archipiélago Indio. Es de presumir que antes de la lectura de mi Memoria no habia reconocido este escelente hombre, en sus trabajos, la regularidad con que aumenta ó disminuye la intensidad, pues nunca habia hablado de esta ley tan importante á nuestros comunes amigos Laplace, Delambre, Prony y Biot. En 1808 solamente, es decir, cuatro años despues de mi vuelta de América, no aparecieron las ob-
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{{nota|159|(59)}} Pág. 167.—Hé aquí la esposicion histórica de los hechos relativos al descubrimiento de una ley importante para el magnetismo terrestre: la del crecimiento de las intensidades (en general), con las latitudes magnéticas. Cuando quise unirme en 1798 á la espedicion del capitán Baudin para un viaje de circumnavegacion, Borda se interesó vivamente en mi proyecto, y me pidió que hiciera oscilar una aguja vertical en el meridiano magnético bajo diferentes latitudes, y en uno y otro hemisferio, á fin de averiguar si la intensidad magnética varía, ó si es siempre la misma. Estas investigaciones fueron efectivamente uno de los objetos principales de mis aspiraciones cuando emprendí mi viaje á las regiones equinocciales de América. Llegué á comprobar por mis propias observaciones, que la misma aguja que en 10 minutos hace en París 245 oscilaciones, en la Habana hace 246: 242 en Méjico; 216 en San Cárlos del Rio-Negro (1°, 33' lat. N., 80° 40' long. 0.); 211 solamente en el Perú sobre el ecuador magnético, es decir, sobre la línea donde la inclinacion es nula=0 (7° 1' lat. S., 80° 40' long. 0.); y que esta misma aguja trasportada á Lima (12° 2' lat. S.), verifica 219 oscilaciones en igual espacio de tiempo. En los años de 1799 á 1803, he encontrado, pues, que representando por 1,0000 la fuerza total sobre el ecuador magnético, en la cadena de los Andes peruvianos, entre Micuipampa y Caxamarca, la fuerza total en París es de 1,3482; en Méjico de 1,3155; en San Cárlos del Rio-Negro de 1,0480; y en Lima de 1,0773. Cuando desarrollé en el instituto, el 26 de frimario del año {{may|xiii}}, en una Memoria cuya parte matemática se debe á M. Biot, la ley de las variaciones de la intensidad de la fuerza magnética del globo, demostrando que se hallaba comprobada por los valores numéricos deducidos de las observaciones hechas por mí en 104 puntos diferentes, tanto la ley como los hechos parecieron completamente nuevos. Únicamente despues de la lectura de la Memoria fue cuando M. de Rossel comunicó á Biot seis observaciones anteriores, hechas desde 1791 á 1794, en la Tierra de Van-Diémen, en Java y en Amboino; circunstancia que consignó espresamente Biot en la Memoria indicada (Lamétherie, ''Journal de Physique'', t. LIX, p. 446, nota 2), y yo mismo tambien en la ''Relation histor''., t. I, p. 262, nota 1. Las observaciones de M. de Rossel comprueban asimismo el decrecimiento de intensidad en el archipiélago Indio. Es de presumir que antes de la lectura de mi Memoria no habia reconocido este escelente hombre, en sus trabajos, la regularidad con que aumenta ó disminuye la intensidad, pues nunca habia hablado de esta ley tan importante á nuestros comunes amigos Laplace, Delambre, Prony y Biot. En 1808 solamente, es decir, cuatro años despues de mi vuelta de América, no aparecieron las ob-
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