¡Es verdad! de Federico García Lorca



   ¡Ay, qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

   Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.

   ¿Quién me compraría a mí,
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?

   ¡Ay, qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!