En tempestad sin tregua de bonanza

En tempestad sin tregua de bonanza de Julio Zaldumbide Gangotena


En tempestad sin tregua de bonanza
sufrir, llorar, de amor la pena dura,
sin ver para más grande desventura
ni en tu esquivez ni en mi dolor mudanza.


Fingir acaso en bella lontananza
dichoso porvenir a mi tristura;
ver luego disiparse su luz pura,
y, cual siempre, quedar sin esperanza.


Aquéste es mi destino, Delia impía.
Mas, tú contemplas con desdén mi llanto...
¡Ay! Si has de ser de piedra a la agonía


del pobre corazón que te ama tanto,
¿de qué me ha de servir esta traidora
llama que en él prendiste y le devora?