El suave color que dulcemente

El suave color que dulcemente de Fernando de Herrera


 El suave color que dulcemente   
 espira, el tierno ardor de rosa pura,   
 la viva luz de eterna hermosura,   
 el sereno candor y alegre frente;   
 

 el semblante do yace amor presente, 
 la mano que a la nieve de blancura   
 orna, pueden volver la noche oscura   
 en día y claridad resplandeciente.   
 

 En vos el sol se ilustra, y se colora   
 el blanco cerco, y ledas las estrellas  
 fulguran, y las puntas de Diana.   
 

 Tal vos contemplo, que la roja aurora   
 y de Venus la lumbre soberana,   
 en vuestra faz ardiendo son más bellas.