El purgatorio de San Patricio Jornada 2 Cuadro 2: 1

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El purgatorio de San Patricio Jornada 2 Cuadro 2 Pedro Calderón de la Barca


[CUADRO II]

Sale Polonia huyendo herida, y Ludovico con una daga.

Polonia.

Ten la sangrienta mano,
ya que no por amante, por cristiano.
Lleva el honor y déjame la vida,
piadosamente a tu furor rendida.

Ludovico.

Polonia desdichada:
pensión de la hermosura celebrada
fue siempre la desdicha,
que no se avienen bien belleza y dicha.
Yo, el verdugo más fiero
que atrevido blandió mortal acero,
con tu muerte procuro
mi vida, pues con ella voy seguro.
Si te llevo conmigo,
llevo de mis desdichas un testigo
por quien podrán seguirme,
hallarme, conocerme y perseguirme.
Si te dejo con vida,
enojada te dejo, y ofendida,
para que seas conmigo
un enemigo más—¡y qué enemigo!—.
Luego, por buen consejo,
hago mal si te llevo y si te dejo.
Y así el mejor ha sido
que, fiero, infame, bárbaro, atrevido,
desleal, inhumano,
sin ley ni Dios, te mate por mi mano,
pues aquí sepultada
en las entrañas rústicas, guardada
desta robusta peña,
quedará mi desdicha, no pequeña;
y también, porque alcanza
mi furia un nuevo modo de venganza,
quedando satisfecho
de que mato a Filipo si en tu pecho
vive, y, porque me cuadre,
no a Filipo no más, sino a tu padre.
Causa primera fuiste
de mi deshonra triste,
y así has de ser primera
causa también de mi venganza fiera.

Polonia.

¡Ay de mí, que he querido
mi muerte fabricar! Gusano he sido
que labró por su mano
su sepulcro. ¿Eres hombre? ¿Eres cristiano?

Ludovico.

Demonio soy: acaba, dando indicio
de todo.

Polonia.

El dios me valga de Patricio.

Cae dentro.

Ludovico.

Cayó sobre las flores,
sembrando vidas, derramando horrores.
Así más libremente
escaparme podré, pues suficiente
hacienda me acompaña
para poder vivir rico en España
hasta que, disfrazado,
con el tiempo mudado,
vuelva a satisfacerme
de un traidor; que el agravio nunca duerme.
Mas, ¿dónde desta suerte
voy, pisando las sombras de la muerte?
El camino he perdido,
y quizá voy por donde inadvertido,
huyendo de tiranos,
por escaparme, dé en sus propias manos.
Si la vista no engaña,
albergue pobre y rústica cabaña
es ésta. En ella quiero
informarme.

Llama y responden dentro Locía y Paulín.


El purgatorio de San Patricio

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