El perro del hortelano: 04

Acto Primero
Pág. 04 de 95
El perro del hortelano Acto I Lope de Vega


Otavio:

 Si era hombre de valor,
 ¿fuera bien echar tu honor
 desde el portal a la calle?

Diana:

 ¡De valor aquí! ¿Por qué?

Otavio:

 ¿Nadie en Nápoles te quiere,
 que mientras casarse espere,
 por dónde puede te ve?
 ¿No hay mil señores que están,
 para casarse contigo,
 ciegos de amor? Pues bien digo,
 si tú le viste galán,
 y Fabio tirar bajando
 a la lámpara el sombrero.

Diana:

 Sin duda fue caballero
 que, amando y solicitando,
 vencerá con interés
 mis crïados; que crïados
 tengo, Otavio, tan honrados.
 Pero yo sabré quién es.
 Plumas llevaba el sombrero,
 y en la escalera ha de estar.

(A Fabio)

Diana:

 Ve por él.

Fabio:

 ¿Si le he de hallar?

Diana:

 Pues claro está, majadero;
 que no había de bajarse
 por él cuando huyendo fue.

Fabio:

 Luz, señora, llevaré.

(Vase Fabio)

Diana:

 Si ello viene a averiguarse,
 no me ha de quedar culpado
 en casa.

Otavio:

 Muy bien harás;
 pues cuando segura estás,
 te han puesto en este cuidado.
 Pero aunque es bachillería,
 y más estando enojada,
 hablarte en lo que te enfada,
 ésta tu injusta porfía
 de no te querer casar
 causa tantos desatinos,
 solicitando caminos
 que te obligasen a amar.

Diana:

 ¿Sabéis vos alguna cosa?

Otavio:

 Yo, señora, no sé más
 de que en opinión estás
 de incansable cuanto hermosa.
 El condado de Belflor
 pone a muchos en cuidado.


El perro del hortelano de Lope de Vega

Personas - Acto I - Acto II - Acto III