El mayor desengaño: 039

Escena XVII
Pág. 039 de 109
El mayor desengaño Acto I Tirso de Molina



BRUNO, solo.
  
BRUNO

Quien maldiciones no teme,
razón será que le alcancen;
quien en amigos confía,
bien merece que le engañen;
quien guarda en cofres de vidrio 1050
tesoros que han de quebrarse,
siembra arena, funda en vientos,
fía en juegos, carga en naves:
cuando sus pérdidas sienta,
ni se queje, ni se aparte; 1055
porque amigos y mujeres
vidrios son, que no diamantes.
¡Oh desengaños del mundo!
Cúrenme vuestras verdades,
pues experimento en mí 1060
el desengaño más grande.
¿Con qué ojos podré volver
a los ojos de mi padre,
que no los ciegue mi afrenta,
que su rigor no me ultraje? 1065
¿Volveré a cursar escuelas?
No, que aunque puedan honrarme,
mientras viviere he de ser,
si desdichado constante.
Pues ni en letras, ni en amores 1070
tuve dicha, condenarme
quiero a la guerra, castigo
de vicios y mocedades.
Adiós, patria; adiós, amores;
adiós, amigos mudables; 1075
cruel padre, casa ingrata;
mujeres interesables,
que si hazañas dan ventura,
hoy tengo de aventurarme,
y dejar ejemplo en mí 1080
del desengaño más grande.


El mayor desengaño de Tirso de Molina

Personas - Acto I - Acto II - Acto III