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ACTO PRIMERO
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El médico a palos: ACTO PRIMERO Molière


ESCENA PRIMERA


BARTOLO, MARTINA


Bartolo: Válgate Dios, y qué durillo está este tronco. El hacha se mella toda, y él no se parte...


(Corta leña de un árbol inmediato al foro; deja después el hacha arrimada al tronco, se adelanta

hacia el proscenio, siéntase en un peñasco, saca piedra y eslabón, enciende un cigarro y se pone a fumar.)

¡Mucho trabajo es éste!... Y como hoy aprieta el calor, me fatigo y me rindo y no puedo más...

Dejémoslo y será lo mejor, que ahí se quedará para cuando vuelva. Ahora vendrá muy bien un rato de

descanso y un cigarrillo, que esta triste vida otro la ha de heredar... Allí viene mi mujer. ¿Qué traerá de bueno?


Martina: (Sale por el lado derecho del teatro) Holgazán, ¿qué haces ahí sentado, fumando sin trabajar

¿Sabes que tienes que acabar de partir esa leña y llevarla al lugar, y ya es cerca de mediodía?


Bartolo: Anda, que si no es hoy será mañana



Martina: Mira qué respuesta.



Bartolo: Perdóname, mujer. Estoy cansado, y me senté un rato a fumar un cigarro.



Martina: ¡Y que yo aguante a un marido tan poltrón y desidioso! Levántate y trabaja.



Bartolo: Poco a poco, mujer; si acabo de sentarme.



Martina: Levántate.



Bartolo: Ahora no quiero, dulce esposa.