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El lobo y el león
de Esopo



Cierta vez un lobo, después de capturar a un carnero en un rebaño, lo arrastraba a su guarida.

Pero un león que lo observaba, salió a su paso y se lo arrebató.

Molesto el lobo, y guardando prudente distancia le reclamó:

- ¡Injustamente me arrebatas lo que es mío!

El león, riéndose, le dijo

- Ajá; me vas a decir seguro que tú lo recibiste buenamente de un amigo.


Moraleja: Lo que ha sido mal habido, de alguna forma llegará a ser perdido.