El libro silencioso

EL LIBRO SILENCIOSO

Para Andrés Chabrillon,
Gran Duque del Silencio
      i del Misterio.

Leia un libro lleno de jugo de lirios,
De gotas de sangre,
De un helado sudor de martirio,
De un susurro de tarde.
Las palabras, reptiles de la gruta del alma,
Se retorcian de dolor i de espasmo,
Se enroscaban i huian a través de las pajinas
I ante el blanco Silencio salmodiaban un canto.
Era un libro empapado de un milagro doliente
Los misterios en él se cruzaban,

Se caia a las manos la frente,
Se morian de tarde las almas.
A la orilla del libro me acerqué yo una tarde
I aspiré de sus lotos el perfume amargado,
I vi en su remanso las gotas de sangre,
I escuché el dialogar de los astros.
Allí vi el modo de pasarme a solas
Los sesenta fastidios de la hora,
I vi como se mece en el Recuerdo
El lirio azul de los ideales muertos.

Este libro, es tu libro, poeta enigmático,
Es tu libro que vierte la luz del ocaso,
Higuera que da sombra, en el camino grave,
Como una tristeza de madre.