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El león y el asno presuntuoso
de Esopo



De nuevo se hicieron amigos el ingenuo asno y el león para salir de caza. Llegaron a una cueva donde se refugiaban unas cabras monteses, y el león se quedó a guardar la salida, mientras el asno ingresaba a la cueva coceando y rebuznando, para hacer salir a las cabras.

Una vez terminada la acción, salió el asno de la cueva y le preguntó si no le había parecido excelente su actuación al haber luchado con tanta bravura para expulsar a las cabras.

- ¡Oh sí, soberbia --repuso el león--, que hasta yo mismo me hubiera asustado si no supiera de quien se trataba!


Moraleja: Si te alabas a tí mismo, serás simplemente objeto de la burla, sobre todo de los que mejor te conocen.