El juramento quebrantado

El juramento quebrantado
de José Vicente Alonso


A Limano jurábale Filena   
guardar la fe que a su pasión debía;   
"antes la luz me falte", repetía,   
y sus promesas escribió en la arena.   
 

     El viento que la mueve y desordena 
     poco a poco lo escrito deshacía,   
     y al verlo la pastora falsa y fría   
     de su memoria lo borró sin pena.   
 

Así la fe se guarda y asegura   
en pecho femenil; ¡qué documento   
para quien cifra en ella su ventura,   
 

     si aún la que ofrece amor con juramento,   
     cuanto dice y escribe y cuanto jura,   
     es arena que mueve cualquier viento!