El convidado y el cubierto

Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


El convidado y el cubierto.

Daba un caballero un banquete en su casa, y aunque todos los convidados debian ser personas decentes, sin embargo, uno de ellos se escondió un cubierto en el bolsillo.

El dueño de la casa, que no era ciego, observó la acción y calló; pero deseando al mismo tiempo recuperar lo robado, sin dar escándalo, cogió á su vez otro cubierto y lo escondió.

Poco despues, el criado encargado de la plata los echó de menos, y principió á entrar y salir buscándolos por todas partes sin decir una palabra.

— Toma, descuidado, le dijo entonces su amo, dándole el cubierto; el señor don N... te dará el otro, porque lo hemos hecho solo por probarte.