El cesante: 04

nota
Pág. 04 de 4
El cesante Ramón de Mesonero Romanos


El Cesante. -En este artículo, a pesar de los contrarios propósitos del autor, se descubre ya la necesidad que le obligaba a tomar en cuenta las variaciones que en caracteres y costumbres había ocasionado la revolución y sus consecuencias. Para ello le pareció conveniente reproducir en la escena algunos de los personajes que en situación bien diferente había ofrecido al público; y el antiguo empleado rutinero y mecánico, tranquilo y descuidado en El día 30 del mes, aparece ya en la anómala condición de cesante, miembro exótico de una nueva organización social. -Para diseñar a aquél en su primero y apacible periodo bastáronle al pintor los más modestos y aun pálidos matices de su paleta; para pintar a éste reducido a la muerte civil, en presencia de una sociedad nueva y agitada necesitó pedir colores, buscar modelos, formas y estilo a esta misma sociedad; y el lector que se tome el trabajo de comparar el uno con el otro cuadro, no podrá menos de convenir en lo brusco de la transición y establecer mentalmente el paralelo de 1832 con 1837.


El cesante de Ramón de Mesonero Romanos
Página :-:

1 - 2 - 3 - nota